Las 5 Mejores Películas de Rose Byrne
Nacida el 24 de julio de 1979 en Sydney, Rose Byrne tuvo interés por la actuación desde temprana edad y asistió al Teatro Australiano para Jóvenes. No obstante, el rechazo de varias escuelas de arte dramático hizo que la menor de 4 hermanos optara por estudiar una licenciatura en artes, poco antes de debutar a los 15 años. Pronto el éxito le vendría de la mano de Clara Law, pero le tomaría más tiempo ganarse un espacio en Hollywood, donde ha demostrado su versatilidad a todo tipo de papeles y géneros, ya sea dramas independientes, comedias, terror o el blockbuster más taquillero.
Ganadora de un Globo de Oro, un Oso de Plata y una Copa Volpi, su bajo perfil la ha pasado un poco desapercibida para el público pese a ser considerada una de las actrices más bellas del mundo. Por eso, la celebramos con sus mejores películas.
Bonus – Troy (Petersen, 2004)
POR EL FETT

Dista de ser un producto de calidad narrativa, pero aludiendo a su espectacularidad, Wolfgang Petersen logra grandes y bellos momentos épicos, en un marco que si logra captar y evolucionar ciertos rasgos del cine épico – clásico de Hollywood. Petersen se luce no solo en las batallas campales o cuerpo a cuerpo (la de Pitt contra Bana es excelsa), sino también dentro del encausamiento actoral, que con todo y sus extravagantes tintes de cabello y maquillaje, logran la pasión y la solemnidad necesaria para crear buenos héroes y villanos, regalando a Cox, a Bean y a Pitt buenos papeles, pero principalmente ensalzando a un siempre preciso Peter O’Toole. Por su parte, Rose Byrne se daría a conocer como la princesa Briseida de Troya.
Bonus – 28 Weeks Later (Juan Carlos Fresnadillo, 2007)
POR EL FETT

Rose Byrne saltaría a la fama al de cierta manera protagonizar la cuestionable secuela inmediata de la propagación de la pandemia zombi que, aunque en ningún momento alcanza la sofisticada y terrorífica narrativa de su predecesora, si es capaz de encausar a través del zombi de Carlyle un par de sustos tanto visuales como emocionales en la historia de un padre que pasa a ser un infectado y cazador de sus hijas. Fresnadillo utiliza bien el elemento demencial de dicho actor para convertirlo en el corazón y principal motif de la cinta, mientras que en el complemento heroico ahora son las fuerzas armadas las que funcionan como un apoyo a las presas.
Bonus – The Place Beyond the Pines (Derek Cianfrance, 2012)
Por El Fett
Místico drama que desde su título ya lleva implícito el paseo onírico a presenciar, a través de un cambio generacional y de cómo las acciones en el presente pueden retumbar en el futuro de nuestro linaje. Cianfrance acude a su fetiche Gosling para concebir la figura de un padre anti heroico, y que con más miradas que diálogos, construye un entorno trágico que convierte a este en ese detonante que retumbará en un desarrollo narrativo de mucha inteligencia e interés. Desde la tarea de casting, hasta la concepción de su guion y desembocando en esos parajes contemplativos, el director utiliza al padre para hacernos partícipes activos en este cuento de desgracia y expiación.
5 – X-Men: First Class (Vaughn, 2011)
POR EL FETT

Uno de los pocos ejemplos donde los “teenagers” lucen decentes. Desde la selección del director hasta la de su reparto, estos aciertos se reflejan en una historia si bien convencional y sin ninguna sorpresa, también compleja y un poco realista al ser situada en variados pasajes bélicos – históricos. McAvoy y Fassbender sostienen el nivel de Stewart – McKellen, y el villano de Bacon, digan lo que digan, es mejor, más imponente, odioso y/o carismático que la mitad de villanos del UCM juntos. Un tenso y excelentemente encausado clímax en su final, en donde Rose Byrne será una de las piezas claves en el rompimiento de la amistad entre ambos mutantes.
4 – Sunshine (Boyle, 2007)
POR EL FETT
Por lo general, la luna es el astro favorito de la ciencia ficción, relegando al sol a un plano muy secundario y hasta inhóspito dentro de la historia del género. El compromiso de Danny Boyle es restaurar ese olvido, mostrando a la estrella en su máximo esplendor a través de espléndidos efectos visuales que hacen que el espectador pueda conectarse con el calor que emana de la tensión de aquella misión. Aludiendo de nuevo al fin de la humanidad, lo que también es una narrativa de supervivencia encuentra su fortaleza en el poder de la dirección y su ensamble actoral, desarrollando una metáfora del sacrificio humano por la vida, o de alguna otra forma, algún tributo cósmico a un brillante “Dios”.
3 – Bridesmaids (Feig, 2011)

Divertida comedia escrita y protagonizada por Kristen Wiig, que a pesar de tener todos los elementos de cualquier comedia gringa, esto no la demerita nada gracias al perfecto ensamble y trabajo de sus actrices y a la manera en que se cuentan los problemas de una pastelera de Milwaukee en una profunda crisis personal, personaje interpretado por Wiig quien logra hacernos reír con cada una de sus desgracias. Dirigida por Paul Feig en 2011, no solo estuvo nominada al Oscar a Mejor Guion Original, sino que también encarriló la sociedad y química entre Melissa MacCarthy, Maya Rudolph y la propia Wiig, estas últimas casi ya inseparables. Destaca Rose Byrne como la celosa organizadora de bodas.
2 – The Goddess of 1967 (Clara Law, 2000)
POR URIEL SALVADOR
Se nota que es un proyecto muy personal de Clara Law hecho sólo por el placer de dirigir, más que nada por un guion demasiado básico y una arritmia narrativa pese a apenas durar 2 horas. Sin embargo, esta road movie se sostiene por el uso de flashbacks que estructuran el trauma de sus personajes, una puesta en escena bastante trabajada y la fotografía de Dion Beebe. No cabe duda de que Rose Byrne como la chica ciega es lo mejor, y sabe apegarse a su dolorosa existencia, fragilidad, dolor, inestabilidad y desconfianza, y junto a Rikiya Kurokawa y un auto como tercer protagonista, funciona como una perspectiva alterna a 2 personas unidas por el dolor. Esta actuación le valdría la Copa Volpi en Venecia.
1 – If I Had Legs I’d Kick You (Mary Bronstein, 2025)
POR EL FETT
Uno de los relatos más crudos y a la vez más divertidos sobre la depresión maternal y que funciona como un perfecto anticonceptivo para que se la piensen dos o tres veces antes de tener escuincles y no andar después con “mamá” das. La actuación de Rose Byrne es simplemente perfecta y acordonada en puros primeros planos que inundan el 90% del metraje, causando una sensación de opresión y tensión deliberada para que el espectador pueda experimentar la desesperación de esta madre semi-soltera. Asimismo, aplaudir la subtrama y crítica hacia la mala praxis psicológica, pero sin dejar de ser un manifiesto de que todos en este mundo necesitamos terapia.