Las 5 Mejores Películas de Souleymane Cissé
Nacido el 21 de abril de 1940 en Bamako (Malí) y criado en el seno de una familia musulmana, Souleymane Cissé fue un cinéfilo apasionado desde su infancia. Comenzó como asistente de proyeccionista para un documental sobre el arresto de Patrice Lumumba, lo que le despertaría el interés de hacer sus propias películas y obtuvo una beca para estudiar cinematografía en Rusia. A su regreso filmaría varios cortos antes de aventurarse con su primer largometraje.
A diferencia de la crudeza sociopolítica anticolonial de Sembène o el neorrealismo de Ouédraogo, su estilo combina el realismo social comprometido con un profundo simbolismo espiritual que refuerza la importancia de la tradición, junto a algunos elementos que podrían pasar como realismo mágico tales como la espiritualidad y el folclore mandinga. Sus historias se caracterizan por retratar la violencia, la corrupción y la tradición en el Malí postcolonial, evolucionando desde un enfoque directo a narrativas complejas que recuperan la tradición oral, a menudo usando el entorno físico para compenetrarse en la psicología de los personajes y reflejar la lucha de clases, el abuso de poder y la situación de la mujer en el país.
Ganador del Premio del Jurado (primer cineasta africano negro en ganar un premio en Cannes), murió el 19 de febrero de 2025. Con tan sólo 9 largometrajes, se convirtió en uno de los más importantes directores africanos de la historia, por eso lo reconocemos con sus mejores películas.
5 – Min Ye (2009)
POR URIEL SALVADOR
Su primera película en más de una década es una asombrosa parábola que recuerda a Escenas de un Matrimonio, pero ampliada a una relación polígama. Souleymane Cissé recurre a recursos más presentes en la televisión presentar su visión del entorno de clase media maliense, algo que la estética del vídeo digital hace más vívido e íntimo, y oscila entre el espacio doméstico y los organismos cívicos y sociales de la comunidad. Todo conlleva a un desenlace bellamente sombrío que pone a las mujeres como estabilizadoras o unificadoras pero obligadas a trabajar en contra de sus propios intereses, tan poderosas y al mismo tiempo tan pocas como para cambiar las tradiciones anticuadas y problemáticas.
4 – Waati (1995)
POR URIEL SALVADOR
En muchos sentidos, se siente como un puente entre las películas más políticas de la era poscolonial de los 60 (Sembène en particular) y las películas neocoloniales de los 80 y 90. Las palabras de una anciana instruyen a una joven fascinada con los caminos del universo desde el principio de los tiempos, logrando que el uso de arquetipos míticos establezca un colectivo de historias que amplían una reflexión sobre la naturaleza social humana y el tiempo necesitado para borrar las estructuras coloniales de poder (y su condicionamiento en estas sociedades). Por momentos el misticismo choca con su coherencia, pero Souleyman Cissé sugiere la comunión primordial del conocimiento como reafirmación del poder de los relatos.
3 – Den Muso (1975)
POR URIEL SALVADOR
Primera película de Souleymane Cissé y por la que sería encarcelado debido a varias repercusiones implícitas en su narrativa. Claramente está rodada con pocos recursos monetarios, pero con bastante creatividad al no sólo explora las repercusiones de la agresión hacia la mujer, sino que también arroja luz sobre los desafíos sociales y económicos que ellas enfrentaban en las zonas urbanas de Malí durante los 70. Es un retrato conmovedor y que invita a la reflexión sobre el maltrato a la mujer mediante su evocadora música y simbolismos alrededor del agua, pero la redundancia en algunos pasajes y el ritmo contemplativo revelan que al director todavía le falta mucho por crecer.
2 – Finye (1982)
POR URIEL SALVADOR
¿Qué pasaría si Romeo y Julieta fueran negros y tuvieran su romance durante un golpe de estado en el África occidental poscolonial? Souleymane Cissé se hace esta misma pregunta y combina esta conocida historia de amor con la lucha de clases, la brecha generacional y el contexto geográfico. El hecho de que ambos estudiantes provengan de 2 estratos sociales diferentes, pero similares en sus intenciones (simbolizando el pasado y el futuro del país) hace que ellos rechacen el orden establecido y cuestione la legitimidad de la sociedad en la que viven. Con una mezcla de política, romance y crítica social, examina a detalle los valores tradicionales y modernos, dejando al descubierto las crueldades cotidianas del gobierno.
1 – Yeelen (1987)
POR URIEL SALVADOR
Ganadora del Premio del Jurado, es una cinta atípica en muchos aspectos. Para empezar, en vez de centrarse en las críticas sociales comunes del continente, trata de cuestiones relacionadas con la mitología maliense con un niño dotado de poderes mágicos. El desarrollo de los acontecimientos que muestra Souleymane Cissé retrata la maduración espiritual, las problemáticas que deben asumirse y la forma en que deben tratarse sin ser demasiado hermética u obvia. Hay momentos en los que la narración es muy pesada y la descripción de las creencias de sus mitos se torna un tanto incomprensible, pero es una obra interesante llena de mística y encanto.