Las Mejores Películas de Donald Meek
Una de las primeras exportaciones escocesas al mundo de Hollywood fue el prolífico actor de reparto Donald Meek, con más de 125 créditos en pantalla y su aparición en variados clásicos de cine de cualquier índole y/o género. Encasillado de cierta manera en e personaje tímido, cínico o que pasa desapercibido, el talento de Meek era todo lo contrario a este último calificativo, siendo uno de los más solicitados por los directores de aquella época.
Tras tener varias fracturas como acróbata de circo y enlistarse al ejército y ser herido y enfermo por la fiebre amarilla (misma que le dejó su característica calva), Donald Meek de a poco fue escalando en su verdadera pasión, el cine, consiguiendo un buen contrato con la MGM primero por sus dotes como comediante, pero a la larga dándose cuenta que su registro era mucho mayor al solo humorístico. Recordemos a este excelente actor con sus mejores películas
Bonus – Captain Blood (Curtiz, 1935)
POR EDGAR DEL VALLE
Primera película que reúne a Michael Curtiz, con sus protagonistas favoritos Errol Flynn y Olivia de Havilland y en el papel de villano Basil Rathbone. La historia va sobre un médico que vive en una colonia inglesa, en donde por circunstancias fortuitas es acusado de rebelión en contra de Jacobo II de Inglaterra, por lo que es vendido como esclavo, convirtiéndose posteriormente como uno de los líderes de los inconformes. Esta película proyectó al estrellato a sus protagonistas y se convirtió en una de las mejores del género de aventuras, destacando sobre todo la notable dirección de Curtiz en las escenas de acción y su posterior equilibrio con el aspecto cómico, dramático y romántico. Tal vez estemos ante la mejor película sobre piratas en el cine.
Bonus – Jesse James (King, 1939)
POR EL FETT

Quizá una de las dos mejores piezas alrededor de la historia de Jesse James, y eso es gracias a dos factores resueltos por su director, Henry King. El primero, una amalgama de aventuras que envuelve tanto a los forajidos como a sus perseguidores, en una cacería que se torna tan divertida como emocionante y que nunca decae en ritmo; la segunda, la pericia en su dirección de actores, sacándole provecho dramático hasta a un par de piedras (Randolph Scott una de ellas), proveyéndoles de los carisma arquetípicos del género, pero con una chispa constante que lleva a esta cinta a ser una de las mejores y más olvidadas del western. Donald Meek tendría una excelente participación en esta y en la secuela como el rudo ejecutivo ferroviario Mc Coy
5 – Young Mr. Lincoln (Ford, 1939)
POR EL FETT
Una de las más famosas y primeras biopic’s que irónicamente no sigue muchas reglas de las biopic, y es que gracias John Ford y a uno de sus mejores utensilios actorales, Henry Fonda, el relato sobre un joven abogado llamado Abraham Lincoln se construye a través de una combinación tragicómica que de manera progresiva nos lleva hacía una secuencia final dramáticamente emotiva y poderosa, y que por medio de la minuciosa construcción de su personaje, nos presenta el esbozo de aquella figura histórica y libertadora del que sería quizá el presidente más famoso de los Estados Unidos. Así mismo, dentro de los dramas judiciales debería ganar mayor relevancia, no solo por su valo histórico, sino por la ágil narrativa del maestro Ford
4 – Come Live with Me (Clarence Brown, 1941)
POR EL FETT
Comedia, drama, romance y guerra. Una muy infravalorada cinta que contó en los estelares con James Stewart y la hermosa Hedy Lamarr (en un papel muy parecido a su historia de vida personal), esta última siendo la principal protagonista, una austriaca que, a punto de ser deportada hacía una Europa en Guerra, decide casarse con un humilde escritor americano, a quien le devuelve el favor pagándole un dinerito que consigue de su amante. La química entre Stewart y Lamarr destila credibilidad y dulzura en un film que toma un poco de más complejidad gracias a su sub contexto bélico. Una cinta muy entretenida, conmovedora y muy olvidada que hay que rescatar de la filmografía de ambos actorres
3 – A Woman’s Face (Cukor, 1941)
POR EL FETT
Para comenzar por demostrar que notoria actriz era Crawford, pongamos como ejemplo este remake de la cinta original sueca de 1938, y en la que Joan interpreta a una mujer que tras cometer asesinato, se somete a una reconstrucción y cirugía facial para cambiar de vida. No solo la actriz puede similar dicho cambio de manera íntima y emocional, sino también superar a la actriz original, la cual fue nada más ni nada menos que Ingrid Bergman. Un melodrama con toques de thriller en donde también la dirección de George Cukor (fuera de su zona de confort), provee de la presencia y notoriedad necesaria a la actriz, que con este papel comenzaría su etapa dorada en la década de los 40
2 – You can’t take it with you (1938)
POR EL FETT
Una de las ganadoras del Oscar más olvidadas en la historia, responde también al premio menos prodigioso de Frank Capra sin que esta sea una mala cinta ¡sino todo lo contrario! Estamos ante una divertido y trepidante relato que en su tiempo incluso marcaría la base de las subsecuentes comedias románticas de los 40, con diálogos rápidos, espontáneos y un excelente ritmo que ayudarían a Hollywood a salir de la artificialidad de los 20 hacía la mayor naturalidad histriónica desde mediados de los 30, un sello característico y uno de los mayores aportes de Capra al lenguaje fílmico. Así mismo comienzan a verse esbozos de punzantes críticas sociales, como en este caso, donde las marcados niveles económicos son el origen delas desgracias familiares alrededor de una entrañable Jean Arthur y un divertido James Stewart. Por cierto, el entrañable papel del juguetero fue especialmente escrito para Donald Meek
1- Stagecoach (Ford, 1939)
POR EL FETT
El “primer gran western” moderno, y aquel que no creó, pero si institucionalizó el conocido plano americano mientras Wayne detiene aquella vertiginosa diligencia. John Ford tomó una idea original de Ernest Haycox y la convirtió en una odisea trepidante donde destacó por qué fue, es y será uno de los grandes almirantes del cine, teniendo un manejo magnifico del drama, romance, suspenso, acción y comedia al ensamblar a este equipo actoral de 9 integrantes, en lo que resulta ser una de las químicas más entrañables del cine; personajes dispares y encantadores que buscan un lugar y un nuevo sueño en esa peligrosa diligencia que recorre lo salvaje, y que el cineasta sabe cómo estructurar y equilibrar en un duelo de clases y personalidades que enmarcan esta gran aventura, entre ellas la del vendedor de whiskey encarnado por Donald Meek