Los 5 Mejores Personajes Invisibles del Cine

La invisibilidad como elemento contemporáneo de la fantasía y/o la ficción fue concebida por H.G. Wells en 1897, cuando este creara la novela de ciencia ficción “El Hombre Invisible”, sobre un científico que, al descubrir la invisibilidad y verse imposibilitado de volver a ser visible, va perdiendo la cordura hasta convertirse en una amenaza hacía la humanidad.

Posteriormente con la primera adaptación de dicha obra en 1933, esta criatura científica pasaría a formar parte de la paleta clásica de monstruos de Universal, sin embargo a través de los años, la suerte de El Hombre Invisible sería la peor de entre sus terroríficos compañeros, siendo el personaje  menos aprovechado narrativamente, más apestado y con la peor evolución ficticia, quedando solo la “invisibilidad” como elemento inerte en ciertas sagas o cintas de corte fantástico que poco a poco iban relegando al personaje original de Wells al olvido… hasta ahora.

A pesar de sus variadas secuelas, versiones o remakes, El Hombre Invisible solo se ha distinguido en sus dos extremos temporales, sin embargo con el estreno de su sustancial y sorpresivo remake, vale la pena  recordar a los personajes más famosos del cine en adoptar el poder, la maldición o la habilidad de aquel científico loco, dividido entre la ciencia, la fantasía o hasta en lo surreal.

 

Invisible Boy (Mystery Men, 1999)

En esta soberbia sátira a un subgénero que se ha salido de control, quizá sea este joven el “superhéroe” invisible más relevante del cine por sobre las muy decepcionantes apariciones de la mujer invisible de los hasta ahora 8 nada fantásticos. Interpretado por Kel Mitchell, este personaje solo se puede volver invisible cuando nadie lo ve, o más complicado, cuando él ni siquiera se ve, pues de otro modo su habilidad permanece escondida. Uno de los mejores elementos humorísticos de esta salvaje y divertida odisea, la sorpresa viene hacía al clímax del film, cuando el chico invisible salva a sus amigos demostrando que su poder era una “realidad”. Más allá de dicho poder, la referencia de este personaje hacía con el fandom de estos personajes es hilarante.

 

Harry Potter

Otro ejemplo alejando de la ciencia ficción, al maguito que sobrevivió se le otorgó desde el primer capítulo de la saga la capa de la invisibilidad, artefacto que poseía su difunto padre y que Harry aprovechará para más allá de hacer travesuras, esconderse de sus enemigos y utilizar sus nuevas habilidades como detective mágico. Aunque por el meridiano de la saga este elemento va perdiendo importancia, es al final cuando de nuevo retorna como parte de las llamadas reliquias de la muerte, otorgándole de parte de Rowling y Yates una mucho mayor relevancia para el desarrollo de la saga y del destino de Harry. Aun así, los mejores momentos fílmicos de la capa permanecen en los dos primeros capítulos.

 

Harvey (Harvey, 1950)

Harvey no es un simple amigo imaginario, sino un pooka, una antigua criatura de la mitología griega que ha adoptado la forma de un conejo gigante amable, bonachón y amante de los cocteles, que acompaña a todos lados al querido Elwood P. Dowd (un extraordinario James Stewart), al cual su familia ha decidido recluir en un psiquiátrico al notar que la relación con su amigo invisible se ha incrementado. El problema es que Harvey quizá sea más real que todo el mundo que rodea a Elwood. Cautivadora, esta tragicomedia de momentos maravillosos y toques surrealistas se convierte en un análisis social de gran complejidad e inocencia, cuando el pooka de laguna manera u otra se relacione con todo el entorno del supuestamente afectado protagonista.

 

Predator (1987)

Quizá el hombre invisible más famoso del cine y más cercano a la esencia dentro de la ciencia ficción del cuento de Wells, ni es hombre ni en realidad es invisible, sino un alien con camuflaje de súper alta tecnología que gusta de cazar seres interestelares, entre ellos los humanos. Al final esta habilidad y su precepto es la que acerca más la ficción a la realidad, resultando ser la principal barrera del Gobernator para enfrentar a su cazador. Extraordinaria película de acción y ciencia ficción, la invisibilidad sería un elemento recurrente en sus secuelas y spin offs, pero por desgracia nunca más luciría tan amenazante como en esta primera vez (convirtiéndose incluso en la última secuela en un elemento muy desperdiciado y sobreexplotado)

 

The Invisible Man (1933 y 2020)

La realidad es que dentro de sus más 20 oficiales adaptaciones fílmicas basadas en el personaje de Wells, las únicas por destacar son la primera y la última (aunque muchos aún sigue rescatando como gusto culpable la porquería que hizo Verhoeven con Kevin Bacon en el 2000); la de 1933 no solo por su agilidad narrativa, sino también por ser un parteaguas del género de terror y revolucionaria de los efectos visuales; la más reciente siendo una grata sorpresa por su eficaz impresión del suspenso, tono que funciona para encausar un par de secuencias memorables con tonos de horror, acción y hasta thriller; así mismo y sin que resulte forzado, tanto la tecnología como el entorno social han permitido que la criatura se adapte a este entorno fílmico, a casi 90 años de su primera aparición.

Etiquetas:  

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


2 comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*