Masters of Universe: Por el poder de Grayskull.
¿Quién no se acuerda de la icónica serie de He-Man? Una serie simple cuyo nacimiento fue gracias a la ambición corporativa de Mattel por vender juguetes. Masters of Universe representa un intento más de la compañía de juguetes y de Amazon por revivir al personaje, que increíblemente parece ser uno de los acercamientos más acertados. Pero ¿dónde radica que este enésimo intento se convierta en una de las adaptaciones recientes más balanceadas?

El concepto de He-Man, especialmente en la serie de los años 80, tendía hacia el absurdo y, aunque hubo versiones que dotaron al personaje de más contexto, la más popular fue aquella que contenía un tono infantil y caricaturesco. A sabiendas de esto, sus escritores han decidido anclarse a ese estilo, apostando por una comedia que se toma poco en serio y cuyo objetivo no es más que arrancar una sonrisa. Parecido a lo que Waititi hizo con Thor, Knight ha decidido darle a He-Man un humor de pastelazo de lo más absurdo.
Y aunque sus creadores han decidido tomar este estilo cómico como base central, eso no significa que Masters of Universe se convierta en una serie B. Tomando un poco de inspiración de aquellos He-Man más épicos, el director apuesta por crear un par de secuencias de acción interesantes, acompañadas de un trasfondo simple y con el que quizás encuentra una de las mejores formas de introducir al personaje: un héroe caído del cielo que está en búsqueda de su espada para demostrar que no pertenece a esa Tierra y que es elegido para obtener el poder de Grayskull y escapar de una rutina y una vida monótona. Una alegoría clara que sirve como fantasía de escapismo para aquellos niños de los 80, 90 que crecieron con He-Man y que quisieran sentir que su vida tiene un propósito mucho más trascendental.

Masters of Universe no teme burlarse del propio absurdo en el que podía caer la serie de los años 80, del concepto de los superhéroes, de la masculinidad tóxica y de los rumores homófobos de la sexualidad no declarada del personaje, entre muchos otros elementos que poseía el material de origen. Incluso se ríe de esa tendencia de He-Man a comportarse como una especie de coach motivacional y de su constante necesidad de dialogar.
Por desgracia, esta introducción atrapante y acertada comienza a diluirse mientras la cinta avanza hacia un desarrollo que se da de tumbos, plantando varias semillas argumentales sin encontrar el tono correcto entre la aventura épica y la comedia. Tampoco ayuda el hecho de tener a dos actrices con la expresión de un tronco como Camila Mendes y Morena Baccarin, tomando en cuenta que en conjunto comparten cerca del 40% del tiempo en pantalla.

Por fortuna, hay dos cosas que rescatan a Masters of Universe: el personaje de Man-At-Arms, interpretado por Idris Elba, junto a Kristen Wiig como Roboto. El primero salva muchas de las escenas afectadas por el pobre desempeño del reparto gracias a su experiencia, mientras que la segunda, con solo la voz, demuestra tener mejor registro actoral que gran parte del elenco.
Por supuesto, quien termina robándose todos los reflectores de la película es Skeletor. Interpretado por Jared Leto, que recrea con exactitud la maldad del personaje, pero también su estilo cómico descarado, acompañado de un diseño increíble, una mezcla balanceada entre un villano imponente y uno hilarante. Si bien no posee profundidad, es precisamente con ese elemento con el que la historia juega para establecer un paralelismo entre él y Adam. Mientras el segundo tiene esa tendencia al diálogo para encontrar la raíz de la maldad, ¿cómo hacerle frente con esos elementos a alguien que no tiene profundidad y que es maldad pura? Todo esto se complementa con un excelente tándem cómico junto a Evil-Lyn, interpretada por Alison Brie, que no hace más que provocar el deseo de que estos dos personajes tengan su propio spin-off.

Con respecto a Nicholas Galitzine, hace bien su trabajo y, si bien no está al nivel de Skeletor o de Man-At-Arms, cumple correctamente en ese rol de protagonista cómico mamado. Añadiendo más elementos positivos, Masters of Universe cuenta con excelentes cameos, referencias y una banda sonora que debería consolidar a Daniel Pemberton como uno de los mejores compositores actuales. Tan solo este año ya entregó los scores de Project Hail Mary y The Drama, mientras que años atrás compuso el de Spider-Man: Beyond the Spider-Verse.
Calificación
- Dirección: 2.7
- Guion: 2.3
- Actores: 1.5
- Extras: 0.5
Calificación final: 7.0

Llena de elementos de nostalgia pura para los fans ochenteros, entendiendo que el concepto de los supers debe rondar en el absurdo, y con una lección que juega con sus propias referencias, Masters of Universe se convierte en el mínimo promedio que se espera de una película blockbuster entretenida. Por el poder de Grayskull, He-Man ha regresado.