Mission: Impossible – Fallout: Arrugas y bigotes explosivos

Seamos sinceros, y es que con la cuestionable excepción de la cuarta parte a cargo de Brad Bird (Ghost Protocol), desde 1996 la saga del agente Ethan Hunt progresivamente decaía en una espiral de repetición argumental llena de acción y humor efímeros, y que en comparación a sus similares en el espionaje James Bond y/o Jason Bourne, la fórmula se notaba cansina y con una alarmante falta de creatividad en sus “misiones”. El ambiente empeoraba con Rogue Nation, sin duda la peor de la franquicia que introducía a Christopher McQuarrie como total responsable, individuo que ganó una falsa fama por el libreto de Usual Suspects, para después proveer a Hollywood de varias de sus experiencias más escabrosas.

Todo apuntaba que con Fallout (en manos de la repetición como director y guionista y McQuarrie), todo el caos se repetiría (personajes planos, veinte mil tangentes narrativas para supuestamente acomplejar el motivo de siempre con el más débil de los villanos, actuaciones desastrosas, el peor score de la saga y las secuencias de acción más absurdas e innecesarias); sin embargo, no hay pena que una buena dosis de publicidad y la vieja fórmula de regresar a lo básico no curen.

McQuarrie ni se inmuta por cambiar su amenaza (destrucción mundial en búsqueda de la paz mundial), pero aprendiendo que él solo no vale una reverenda chingada como guionista, se da a la tarea de recopilar momentos, cabos sueltos y hasta armamento y secuencias de las demás partes de la franquicia para enfocarse en lo que medianamente si sabe hacer: dirigir y encausar buenas escenas de acción. Los resultados primarios son tan sorpresivos como extravagantes, pues al quitar toda la faramalla de conjeturas y misterios, Chris y Tom se dan a la tarea de exhibir una explosiva y bonita cinta de acción, que hasta se da el tiempo de ampliar sus tomas para lograr excelentes postales panorámicas y turísticas de París y Londres, sin que esto sobaje el ritmo y la tensión.

Con la novedad puesta en la inclusión de un nuevo y misterioso villano – “fantasma”, el tino de McQuarrie está en mantener el interés en su relato gracias a la conexión con esas excelentes secuencias de acción, quizá las mejores de las sagas, y que se valen de elementos ya conocidos de las pasadas: helicópteros, motocicletas, persecuciones en callejones, botes, máscaras y hasta la inclusión de una lucha cuerpo a cuerpo tan brutal que recuerda más a Bourne y a Bond que a Hunt.

Por otro parte y aunque el agregado humorístico fuera de lugar no deja de molestar (algo que hizo a la original un excelente ejercicio de thriller y acción, fue la ausencia de este elemento), en Fallout tenemos una disminución del mismo, haciendo que los personajes luzcan al menos un poco más humanos ante el peligro y la amenaza.

McQuarrie no solo repite los aciertos, sino también los excesos que hicieron a los otros capítulos unas porquerías desequilibradas (2, 3 y 5 puntualmente). En cuestión del agregado del nuevamente forzoso elemento del romance y de la previsibilidad en los conteos de bombas, agentes infiltrados y demás, esta misión tampoco se salva de esas fragilidades que la han acompañado desde que John Woo destruyera su seriedad en el 2000 (al menos el director en turno esta vez sorprende un poco con una muerte que quizá no estaba imaginada por el fandom de la franquicia).

Por la parte histriónica Tom Cruise ya dejó sus buenos años de dramatismo muy atrás; sin embargo, y a pesar de sus 56 años, el dedicado héroe de acción insiste en hacer sus “stunts”, cosa que se le agradece y que también por ende otorga un morboso empuje promocional. El otro fuerte elemento publicitario de este capítulo viene de parte del bigote más buscado desde 2017 y que causó tanta calamidad para La Liga de la Justicia; Henry Cavill como el cuestionable socio de Tom, dota al ritmo y a la historia de un aliciente que urgía para la saga (y que no contaba quizá desde 1996 con Jean Reno y Jon Voight), encarnando a un carismático agente norteamericano y de paso cumpliendo con el cometido de ser el roba-cámara de todo el film.

Complementando el reparto, Alec Baldwin y Angela Bassett lucen en sus pocos minutos como los jefes gubernamentales, así como también la presentación de Vanessa Kirby, que coincidentemente parece una versión joven de aquel fugaz pero interesante personaje que Vanessa Redgrave interpretó en la cinta de 1996. Los que repiten son simples ornamentas, y es que así como Simon Pegg ya no resulta novedoso ni chistoso, Rebecca Ferguson, Ving Rhames, Sean Harris y Michelle Monaghan solo sirven para el relleno de diálogos y de la nómina.

Esta misión engloba tanto lo bueno como lo peor de toda la saga, resultando un híbrido lo bastante entretenido que con lo suficiente (poco, tomando en cuenta la pobre calidad del cine de acción y aventuras este 2018), se posiciona como el mejor blockbuster del año. Para bien y para mal, McQuarrie se redime de algunos cuantos errores y entrega el segundo mejor resultado de la saga.

¿Habrá que esperar otra más? ¿Ethan Hunt pensará en retirarse en plan grande? ¿O será la misión imposible no seguir exprimiendo al viejito de Tom Cruise y a la taquilla con una historia más? No lo sabemos, pero esta crítica se autodestruirá en 5 segundos…

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


4 comentarios

  • ….4……..3……..2

    Asi debio terminar la resena.

    Saludos Master

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  • Hace un par de días vi esta peli, y vine directo aquí a leer como el Feet destrozaba este bodrio… y me encuentro con esto:
    “Henry Cavill […], encarnando a un carismático agente norteamericano y de paso cumpliendo con el cometido de ser el roba-cámara de todo el film.” ¡¿Pero qué acabo de leer?! ¿O será que usted ya está en otro nivel de ironía…?

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    • Yo también me sorprendí de mis mismo estimado, pero la realidad es que con el nivel de cine comercial tan pobre que ha exhibido Hollywood en este 2018 (en terminos generales el cine anda de la patada), esto se me hizo de lo mas decente ¡Claro1 teniendo en cuenta el subgénero en el que estamos, la acción. Me quedaría con el último párrafo de esta crítica estimado, pero si creo que el Cavill es al menos, un villano digno dentro de la machucada saga imposible

      Gracias por comentar!

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