Momentos Favoritos del Cine: Man of Steel

¡Ya basta por favor! Hay que reconocer a Man of Steel como la única película del Universo DCEU que ha funcionado. Concebida originalmente como una saga individual del hijo de Krypton alejada del forzamiento al que han sido expuestos los distintos personajes con las subsecuentes 4 películas, el tratamiento estético y narrativo propuesto por Zack Snyder y Christopher Nolan vino a romper variados arquetipos del subgénero que generaron en su momento una división de críticas, creando así una polémica entre propios y ajenos al universo de superhéroes, una estela de seguidores como detractores desde el interior de los fanáticos DC hasta el exterior con los cinéfilos generales o incluso arraigados de Marvel.

La razón es bastante obvia, y es que Superman no solo fue sometido al entorno actual (en otros relatos parecía una atmosfera atemporal o futura, ya sea en el caso de Singer o Donner), sino que también a la orden del Goyer y Nolan, fue inducido a un tratamiento más realista que fantástico con el objetivo de unirlo, como alguna y originalmente se pensó, con el universo del Batman de este último también director ¿Sonaba bien no lo creen?  Así la estructuración del héroe se daba partir de planos más naturales, familiares, intimistas, mostrando así una adaptación social de este paria y su consecuente humanización.

Yendo más allá, los guionistas fueron capaces de agregar a este inexperto Superman el trasfondo creciente como icono o símbolo de justicia dentro de una progresión de hechos y flashbacks que mostraban la transición y sufrimiento intrínseco del héroe. Tomemos las buenas interpretaciones de las figuras paternales como punto de partida para esto, donde Clark primero niega su naturaleza para después, tras la muerte de su lado terrenal (Kevin Costner), aceptarse como el hijo de Jor-El (Russell Crow) y todo lo que eso implica (conocimiento, superioridad, sacrificio, soledad). Sin embargo, no será hasta la llegada de sus hermanos kryptonianaos, ajenos a esta nueva cultura, donde Kal-El encuentra el equilibrio y abraza la forma de Superman, héroe de la humanidad y por consecuente también símbolo espiritual que, a través de los recursos narrativos y visuales, lo asemejan a la figura de Jesucristo.

Es dentro de esa desvergonzada similitud argumental donde Nolan y Snyder se muestran más arriesgados que inteligentes, pues si bien la naturaleza del héroe siempre ha sido construida a partir de las semejanzas con la figura “salvadora” de variadas culturas y/o religiones, el festín de referencias cristianas se convierte en un pretencioso testimonio divisor de ideologías, percepciones y críticas.

La actuación de Cavill, tal y como su Superman, se denota inexperta, pero el acierto del casting complementario es notoriamente llamativo, comenzando por Michael Shannon que de entrada ya presenta al mejor vilano dentro del DCEU, y sin duda también uno de los mejores dentro de esta época actual y prolífica del subgénero. Es mérito del libreto también proveer a estos personajes de diálogos inteligentes, trascendentales para el motivo de su trama y llenos de emotividad, como es el caso del próximo Momento Favorito a recordar

¿Pero y donde queda Snyder? El decorador directivo mantiene aquí el nivel que mostró en 300, Watchmen y Dawn of the Dead ¿O recuerdan algún otro Krypton así de épico? ¿Un desarrollo tan audaz dela conceptualización de la cultura kryptoniana así de compleja? ¿Qué si la destrucción del 85% de Metropoli fue una masacre del espíritu salvador del héroe? ¡Por favor! El guion y esta versión actual del héroe dieron libertad al cineasta para explorar la fuerza, efectos y secuencias de este inexperto salvador, proveyendo también momentos de emotividad tal y como el de a continuación, donde Kal-El lo acepta, no su bando, no su raza, sino su humanidad frente al impactante manifiesto de Zod, donde Krypton tuvo su oportunidad.

(Y mención también para la banda sonora de Hans Zimmer, que por momentos nos hace olvidar la partitura de John Williams)

Man of Steel no es perfecta; la inclusión de varios pasajes inutilizados por el efecto “mayor acción y menos coherencia” (como aquel donde el fantasma de Jor- El ayuda a Lane, por menciona uno) lastiman y se contraponen contra la versión “realista” de la humanización de este alienígena, sin embargo en sus recursos narrativos y manera de desarrollarse, simbología y alejamiento de la estereotipada “fórmula” Marvel, DC y sus fans podrán encontrar un producto distintivo y de la más alta calidad permitida por el subgénero, con todas las debilidades que conlleva pertenecer al mismo.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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