Momentos Favoritos del Cine: Un piquete en el cerebro

A petición de mí estimado Bedub vayamos a remembrar la obra de un director que hasta la fecha se  ha mantenido como un producto gourmet dentro de la escena cinematográfica, demasiado bizarro para algunos, de un humor negro notorio e incómodo para otros, un autor y cineastas sin tibiezas y que por esto mismo se ha forjado una estela de culto: el surrealista Terry Gilliam

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Por allá en 1985 surge una pieza fundamental en la ciencia ficción y la corriente surrealista llamada Brazil, la cual desde su título proyecta ese absurdo que Gilliam ofrece de un mundo burocrático y utópico regido por el sistema donde el ser desconectado o ajeno a los procedimientos del mismo es tomado como un paria enemigo del estado. Así, los acordes de la pista musical Brasil de Ary Barroso engalanan y engloban la odisea de un hombre que al intentar corregir un error en el sistema se vuelve un perseguido desde tres planos narrativos que Gilliam con gran agilidad y a la vez con una incisiva tensión desglosa tanto externa como internamente; todo esto cuando Sam Lowry (Excelsamente interpretado por Jonathan Pryce) despierte de ese letargo regido por un mundo sin emoción, sin sentimiento, sin revolución, sin intelecto que lo lleve poco a poco al alcanzar la gloria y su misma perdición desde sus fantasías más íntimas hasta la triste realidad de una red de complots, corrupta y podrida desde todos los rincones y que posee a todos sus conocidos.

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Centrándonos en la escena que nos atañe, la secuencia y revelación final es de los momentos mas brutales que el cine nos ha regalado, incluso siendo un recurso narrativo muy conocido y reciclado en gran variedad de films posteriores que busca lograr ese gran impacto en su giro de tuerca, pero que a diferencia de Brazil no han podido alcanzar la calidad requerida para conmocionar al espectador. Gilliam lo logra cuando de repente Lowry se ve salvado de su trágico destino final por sus fantasías revolucionarias y todos aquellos elementos y variantes que el cineasta previamente presentó para forjar el psique de este accidental héroe (Ojo con el personaje fugaz y legendario de Robert DeNiro, una de las curiosidades del film), el cual termina su odisea tarareando felizmente Brazil

Les advierto que si no la han visto pasen primero a adquirirla antes de arruinarse los últimos 9 minutos del film ¡Gloriosos!

A pesar de su planteamiento surrealista y SF, Brazil es una cinta muy adepta a nuestro tiempo, un ejercicio sin caducidad y en el cual México y varios países latinos pudieran ver bajo un tono humorístico negro y oscuro reflejado su triste realidad: una sociedad regida por los medios y por un sistema dictador que mantiene tan ocupados como vigilados a todos sus habitantes. Podríamos llamarlo más allá del tema surrealista en el que recae el leitmotv del protagonista una cinta de ficción especulativa e incluso para algunos una ficción no tan alejada ya de la realidad, un retrato ficticio empático hacía con la irónica utopía que rige al mundo en una época de comunicación global ¡Hermosamente retratada por Gilliam! ¡Infames estándares para nuestras realidades! (Tomen por ejemplo a unos conocidos 43).

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Al final, de manera desgarradora Gilliam nos dicta la conclusión de todo cuento revolucionario más asimilado a un cuento de hadas, un imposible con un trasfondo absurdo a pesar de las buenas intenciones. Si lo queremos ver desde el tono burlón que ha caracterizado al cineasta: “Nunca haga cosas malas que parezcan buenas”, palabras que amenazan a todo individuo en una paranoia individual y colectiva, una red reflejada ya en el cine hace 30 años en Brazil

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


5 comentarios

  • Fett, me has traído recuerdos ochenteros: vi la cinta cuando aún era niña y, obviamente, no la entendí mucho. La revisioné años después y capté ese caos que Gillian cinematizó. ¿No te parece que este director ha perdido mucho impulso últimamente? .Abrazos

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    • Demasiado mi estimada. The Zero Theorem fue una gran decepción, el gran momento de Gilliam fue durante la ocmedia britanica de los Monty y se extendio hasta mediados de los 90’s. Su ultima decente The Imaginarium of Dr Parnassus denoto ya un declive en su lenguaje estimada
      Abrazos! y gracias por comentar

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  • Gilliam es uno de los mejores directores de cine fantástico de los últimos tiempos, sus películas son viajes alucinantes a través de personajes que se graban muy bien en la memoria del espectador. Brazil es todo un clásico, la escena de Robert de Niro cuando desaparece con el remolino de papel, y en general las escenas en las que participa son geniales. Excelente post estimado
    Saludos.

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