Momentos favoritos: Star Trek Into Darkness

Después de sufrir un atentado que pone en riesgo la estabilidad del planeta tierra, la tripulación comandada por James T. Kirk viaja hasta el planeta Klingon para capturar al responsable, un ex miembro de su misma organización.  La misión pondrá a prueba la astucia, el valor y la madurez del capitán, quien deberá descifrar el plan del siniestro villano antes de que ocurra una catástrofe de proporciones apocalípticas.

Aclaro que su servidor no era un ferviente admirador de la serie de culto Star Trek o Viaje a las estrellas como se le conoce en México y otros países de Latinoamérica, no hasta ahora. De hecho pertenezco a la generación Star Wars, y esto lo menciono porque es importante resaltar que no se necesita ser un trekkie para disfrutar Star Trek Into Darkness. Por otra parte, quien se precie de ser un fanático que desayuna, come y cena todo lo relacionado con las andanzas intergalácticas de personajes  como el señor Spock, Chekov, Scotty, Bones y demás miembros del USS Enterprise, encontrará a medida que avanza la historia, nostálgicos guiños y conocidas referencias.

 

La secuela del reboot también dirigido por J.J. Abrams en 2009, superó con creces a su antecesora en grandiosidad ganando una merecida nominación al Oscar por Mejores Efectos Visuales. Star Trek Into Darkness, resulta un espectáculo visualmente deslumbrante gracias a un diseño de producción impecable,  un claro ejemplo de lo que debe ser el cine de entretenimiento puro, el llamado “palomero”, pasatiempo donde no caben los formalismos, en el que es válido pasar por alto pequeñas fallas argumentales que no afectan el desarrollo de la trama y en el cual, como espectadores una vez que comprendemos que estamos ante un universo que se mueve bajo su propia lógica podemos disponernos a pasar un rato muy ameno.

Para muestra uno de mis momentos favoritos de la cinta, aquél cuando mientras Kirk (Chris Pine) se debate entre la vida y la muerte, Spock (Zachary Quinto) se arma de valor y en una gesta heroica persigue por tierra y aire a Khan Noonien (camaleónico Benedict Cumberbatch), dejando en claro que hay que pensárselo dos veces antes de enfurecer a un nativo del planeta Vulcano. Sobra decir que momentos cinematográficos de éste calibre  son los que hacen valer el precio del boleto al disfrutarlos en la pantalla grande.

Etiquetas:  

Acerca del autor

Flaco Cachubi     blogcinefantastico.blogspot.mx/

Amante del séptimo arte desde que tiene memoria o lo que es lo mismo desde que vio Superman. Sus géneros favoritos son el horror, la fantasía y la ciencia ficción. Ferviente admirador de Hitchcock y asiduo lector de Stephen King. El cine de luchadores, su máximo placer culposo. Se describe a sí mismo como un ser viviente que cultiva su mente, para ser un cadáver muy culto.


1 comentario

  • Ese momento cuando Doctor Strange se dio cuenta que no hay que hacer enojar a Sylar causando la muerte de Steve Trevor… (y ese momento en que Hollywood se presta a imaginar crossovers locos de la nada)

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*

*