Nirvanna the Band the Show the Movie: el concierto imposible
Transmitido de 2017-2018, “Nirvanna the Band the Show” fue un programa de televisión canadiense que trataba las ocurrencias de Matt Johnson y Jay McCarrol (como versiones ficticias de ellos mismos) y sus intentos por conseguir una audición en el club Rivoli a pesar de que no son muy buenos tocando y tampoco han grabado una canción. La serie se valía de la improvisación de las situaciones en las que ambos protagonistas se veían involucrados, el humor meta referencial a la cultura pop y su interacción con el público para causar gracia y permanecer en la memoria colectiva. Con esto en mente, llega la adaptación cinematográfica con ambos a cargo en la dirección y el guion.

A primera vista Nirvanna the Band the Show es otro de los múltiples intentos por llevar una serie de televisión a la pantalla grande, pues la trama es básicamente la misma, la diferencia radica en algunos pequeños cambios que no sólo la vuelven más interactiva con los protagonistas, sino que agrega un humor aleatorio y una puesta en escena muy reminiscente al falso documental. La comedia es bastante variada, Como meter “Community”, “The Office”, “Bill and Ted”, “Hot Tub Sex Machine” y “Back to the Future” en el mismo recipiente, pero con suficiente ingenio para diferenciarse de sus influencias, la misma escenografía le otorga un aire retro futurista al estilo de los 80 y 90, todavía más destacable considerando la poca presencia de efectos por computadora.
La cámara en mano probablemente sea un inconveniente para muchos, pero tiene tomas muy creativas en general que nutren esa improvisada lluvia de ideas, desde las reacciones del público presente a las situaciones, los diálogos de los personajes o la interacción con los elementos de las escenas (siendo el más importante la botella de Orbitz [un refresco con pequeñas bolitas de gelatina comestibles flotantes con sabor a fruta, actualmente descontinuado]). Quizás algunos chistes sean un poco más graciosos para aquellos que se han visto varios episodios de la serie, y tal vez los detalles sobre el viaje en el tiempo caigan en las mismas paradojas que ya se han visto antes, pero se le acaba tomando cariño por esas locuras implícitas de amigos que siempre están ideando planes descabellados.

La dinámica entre Matt Johnson y Jay McCarrol dan pauta a una amistad anclada en la cultura de los 80 y 90, tan despistados que no sólo apenas son una banda, sino que no pueden vivir uno sin el otro (de ahí que muchos digan que recuerdan mucho a Pinky y Cerebro, o en casos más recientes, a Mordecai y Rigby de “Regular Show”). Sin embargo, conforme avanza la historia, sus desventuras causan una reflexión sobre el significado del éxito y el valor de la amistad, donde muchas veces lo que en verdad importa es el viaje y con quién hacemos la travesía. Sí, es un mensaje cliché, pero la química entre los actores la hace creíble.

En la actualidad, con una industria cada vez más dependiente de remakes y guiones tan obvios como predecibles, es bueno encontrar en Nirvanna the Band the Show una película que sabe a lo que va e intenta entregar algo diferente al mismo tiempo que conserva al público ya conocedor. Es cierto que sigue pareciendo un capítulo largo de la serie de televisión, pero por suerte no es necesario verla o saber de su existencia para disfrutarla, pues la historia es lo suficientemente interesante y entretenida como para mantener enganchado al espectador.