T2 Trainspotting: La Generación X 20 años después

En los 90’s, la famosa generación “X” estábamos en nuestra flor de la juventud transitando los raros 20, ese extraño lapso de edad donde ya no eres un adolescente, tu juventud está en todo su esplendor, pero aún no cuentas con la madurez necesaria dejándote llevar por las más tontas decisiones cuando son las mas importantes de tu vida.

En esa época salió una película que reflejaba la juventud de ese entonces; el director Danny Boyle nos sacudió a todos con su Trainspotting, cinta que se hizo icono de la generación X gracias a que su historia, música y vestuario, entre otras cosas, eran son el reflejo de los 90’s. Catapultó al estrellato a Ewan McGregor como Mark Renton, inmortalizó como el tonto adorable con sus lentes cuadrados “Spud” a Ewen Bremner,  puso de moda entre los jóvenes el cabello blanco decolorado (yo se lo decoloraba a un amigo con peróxido puro!) del personaje de “Sick Boy” interpretado por Jonny Lee Miller, nos hizo llorar por la muerte del joven “Tommy” (Kevin McKidd), un chavo sano, deportista que, a raíz de que sus amigos le roban un video sexual con su novia, cae en depresión y empieza a drogarse, y finalmente, hizo inolvidable a “Begbie”, un tipo agresivo, abusón, grosero y al que todos sus amigos temen interpretado por el maravilloso Robert Carlyle.  Las chicas que los acompañaban o eran las novias fungían  un papel crucial en sus vidas,  con ellas tenían sexo, se drogaban y salían a bailar. “Choose Life”, fue el lema de los 90’s y si, la generación X debía escoger su vida.

Irremediablemente los años pasan y ahora, veinte años después, el mismo Danny Boyle nos presenta T2 Trainspotting, que es el reencuentro de esos viejos amigos. ¿qué ha sido de ellos después de 20 años? Spud sigue sin un trabajo fijo pero tuvo un hijo con su novia de la juventud Gail; Sick Boy ahora es un extorsionador que con videos sexuales tomados en complicidad con su joven novia prostituta chantajean a los clientes; Begbie tiene 15 años en la cárcel y planea una fuga y Mark Renton regresa, por fin, a su natal Edimburgo a visitar a su padre, ahora viudo.

Poco a poco se van encontrando y se dan cuenta que la vida les ha cobrado muy cara la factura. Tienen los problemas y padecimientos propios de la edad y los excesos.

Una buena trama que vuelve a reflejar los ahora 40’s de la generación X; los diálogos son otra vez muy buenos, las actuaciones excelentes y naturales, la música es maravillosa y la fotografía un reencuentro visual con aquel clásico noventero. Si, apela mucho a la nostalgia de su antecesora y el tema “Choose Life” resurge, solo que ahora el discurso es de un tipo de 46 que, muy a su pesar (nuestro pesar) ve la vida de otra manera al mismo tiempo que se niega en dejar muchas cosas de su pasado, juventud e infancia, entre ellos sus amigos.

No supera a la primera, pero ¿qué puede superar a esa época en que tienes 20 años? Nada te importa, crees que el mundo es tuyo y los años pasan con una maravillosa lentitud ¡Nada supera eso!

P.D.: Si, las drogas destruyen

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Vilma Aida    


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