Teddy: Siniestro adolescente con pelos en las manos

Pocas ya son las propuestas dentro del cine de monstruos, en especial en lo que refiere a vampiros y licántropos, que regulan el uso de sus elementos cliché con un argumento fresco y lo bastante bien desarrollado para poder seguir sorprendiendo no solo a los amantes del género, sino a la audiencia en general.
Presentada en el 2020 dentro del marco de aquel gris festival de Cannes online, Teddy se atreve a rescatar uno de los elementos clave sobre el tema de hombres lobo que no solo da coherencia al desarrollo de su criatura, sino que a la par también se arriesga a llevarlo a una narrativa metafórica sobre el despertar sexual de desorientado adolescente. Combinación entre coming of age y una cinta de terror que califica de manera perfecta como “body horror”, está dolorosa metamorfosis hace que los directores Ludovic y Zoran Boukherma tengan en manos una tan simple cómo sobresaliente cinta que se posiciona como una de las mejores en cuanto al tema de licántropos al menos en los últimos 20 años.
El diferenciador del relato es el nulo contexto previo al ataque y transformación de nuestro trágico protagonista. Sí bien quizá esto para los puristas restaría el valor a su mito, la dirección prefiere tanto asumir cómo respetar las bases del mismo para centrarse en su analogía sexual y en una clara desorientación emocional y motivacional de nuestro pobre y nuevo adolescente lobo, regalando así una completa y compleja estructura qué nos llevará a un viaje kafkiano entre un humor ácido, secuencias incómodas, escenarios tan vergonzosos como palpables, y finalmente hacia las funestas consecuencias tanto físicas cómo psicológicas del personaje y su entorno
Aunque es cierto que cae en algunos escenarios redundantes en su tan poca duración, tanto el ritmo como la buena y enérgica actuación de Anthony Bajon, nos llevan poco a poco (y bajo la previa advertencia de dos o tres secuencias qué aluden al body horror de manera inquietante) a un clímax y secuencia final tétrica y terrorífica, que no necesita más que inteligencia y una impresión sobresaliente de tensión por parte de la dirección, para encausar una de esas escenas que quedan clavadas en el subconciente del espectador.
Tras tan horrorosa consecuencia, la narración cumple con los dos objetivos: aterrorizar sin necesidad de mucho presupuesto y/o efectos, y hacer una excelente metáfora sobre un mal encausado despertar sexual y psicológico, mismos que nos llevan a un epílogo igual de trágico y acorde a aquel siniestro clímax.
Una aguja en un pajar, Teddy es una excelente película para disfrutar este Halloween. Con escenas perturbadoras, humor ácido y un sentido de terror inquietante e inteligente, definitivamente la leyenda del hombre lobo vuele a aullar en el cine.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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