The Dog Stars: ¿Estás ahí Ridley Scott?

Entiendo el sentimiento negativo que envuelve a la nueva y nada esperada película de Ridley Scott, The Dog Stars (apodada aquí “La Guerra de los últimos”), y es que más allá de parecer un simple ejercicio de encargo en donde la mano del director es prácticamente inexistente y cualquier pinche pelele con dos dedos de talento pudo haberla dirigido, el poco conocimiento de su novela fuera de su localidad, además de la poca promoción de la misma, encausaron una promoción que pudo haber engañado a muchos incautos, y es que no estamos ante una cinta de acción o zombies o infecciones en el fin del mundo, sino ante un pinche culebrón situado en un apocalipsis muy boscoso

Un valor de The Dog Stars es su narrativa nada indulgente. El mundo se acabó por una pandemia y punto final. Aún hay contagios de esta especie de COVID, hay pocos sobrevivientes, y estos han escogido entre la anarquía del salvajismo o la recóndita paz que ofrecen parajes inhóspitos y que dan los propios y naturales recursos para seguir viviendo. Esta falta de “explicación previa” a lo que pasó no es para nada un error, sino un aliciente que invita al espectador a descubrir el nuevo modus vivendi de estas comunas y que de cierta manera mantiene el interés sobre un drama que se cuece a fuego lento, incluso dentro de su contemplativa propuesta visual

Ahora bien, hay poco que profundizar en un relato que impide la profundización. Parece que bajo la premisa ya establecida no hay ni habrá un desarrollo más allá de su personaje principal, el cual básicamente está en un duelo, y con él, simboliza de manera individualizada la generalidad de la pérdida humana a nivel mundial.

Y es ahí donde The Dog Stars se convierte en una película sumamente mediocre.

Para empezar, el talento de Jacob Elordi es insuficiente no solo para delimitar la pérdida mundial en su sentir, sino para acarrear al menos dos emociones distintas en un rostro e interpretación sumamente inexpresivos. Esto no ayuda en nada la aparición progresiva de Margaret Qualley, proveyendo de una química sin alma ni credibilidad. A esto se une un Ridley Scott que parece no querer escudriñar en dicho universo, obteniendo una trama fugaz que para bien y mal, sigue manteniendo el interés gracias a la aparición de ciertos elementos, ya sean actores, secuencias de acción o bien ligeros giros de tuerca, nexos débiles que, si bien pueden sostener la trama, desembocan en un final sumamente desperdiciado, cursi y de un sentido insufrible de cuento de hadas.

Pero si rascamos lo que The Dog Stars no quiso rascar, hay un mensaje en esta adaptación que es tan curioso como retador, y algo que viniendo de Ridley Scott sería incluso de esperarse. Los sobrevivientes buenos y blancos, entre ellos un mecánico, un militar, una médico, un ganadero y unos menonitas, contra los supervivientes malos, un bonche de indios, pieles rojas salvajes, extremistas y por supuesto la clase alta. Mensaje que de nuevo es observable, más no desarrollable, y que deja en cara un absurdo y hasta cínico sentido patriotero de parte de su guion y de la dirección de Scott.

Repito, y aunque estamos ante un drama, las tres secuencias de acción al menos son dignas de lo que alguna vez fue Ridley Scott, dos de ellas interpretadas por los dos baluartes histriónicos de esta mezquina adaptación: Allison Janney y Josh Brolin, este último cargándose la película al hombro incluso en su arquetipo de hombre rudo y solitario, una perspectiva que sirve de contrapeso a los soñador y esperanzador de su protagonista, y acarreando quizá el mensaje más lógico en cuanto a la supervivencia en dicha hostilidad apocalíptica.

The Dog Stars pues es un film que incluso en su mediocridad le da oxigeno puro a Ridley Scott. La narrativa meramente superficial es también capaz de captar el interés en mucha parte gracias a su corta duración y a la sapiencia estética – visual de su director, pero quizá no hay nada peor de parte de un cineasta con tanto nivel, que deliberadamente desarrollar un producto tan mezquino como puente para lo que seguramente ya se viene: otro bodrio de Alien para la misma productora – distribuidora

Y por cierto, uno puede notar que tan mediocre o mala es una película, cuando la narrativa no es capaz de congeniar o ser contundente en su mensaje y/o desarrollo ni con el título original (The Dog Stars), ni con el ignorante doblaje (La Guerra de los últimos). Por cierto, el perrito si se muere.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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