The Mandalorian Chapter Five: Mos Eisley no es lo mismo sin su música

Después de haber recorrido varios pintorescos lugares en aquella muy muy lejana galaxia, el quinto episodio de “The Mandalorian” nos lleva a una locación más que conocida e importantísima para todos los fans de Star Wars: Tatooine. Aquel desértico lugar que vio nacer a los Skywalker y en donde los midiclorianos parecen estar en el aire, será la siguiente parada de Mando, el luchón favorito de todos, para buscar algún trabajo y sacar para la comida de la bendición y de paso arreglar su nave, que quedó traqueteada tras una breve pero bien realizada pelea al inicio del episodio. ¿A qué clase de lugar tiene que ir un cazarrecompensas como él para hallar su siguiente misión? Pues a la miserable colmena de escoria y villanía más cercana: Mos Eisley.

Parqueándose en el lugar que probablemente ocupó el Halcón Milenario años atrás, Mando pedirá los servicios de la mecánica Peli Motto para las reparaciones mientras él va en búsqueda de trabajo. Motto da un aspecto duro y mañoso, pero esta armadura se le cae cuando ve emerger de la nave al adorable Baby Yoda y no puede evitar sacar el instinto y cuidar de él por lo mientras. ¡Todos somos ella!

Se ve que los años no fueron buenos con aquel que alguna vez fue un frecuentado puerto espacial. La caída del Imperio lo dejó algo solitario a excepción de unos cuantos malhechores y un montón de cascos de trooper empalados como adorno. Mando termina entrando a la cantina más famosa del lugar, en la cual el progreso ha llegado y no sólo ya es droid-friendly sino que ¡hasta ya son los robots los que atienden! Un deleite nostálgico para los fans de la trilogía original el pequeño recorrido del mandaloriano a través de este lugar. Quizás era el día libre de la banda (o se habrán separado por alguna Yoko-Ono espacial) pero tristeza causa la ausencia de aquella famosa melodía que alguna vez rompía el silencio incómodo de la cantina.

La nostalgia sigue y pega más duro cuando vemos la mesa donde Han disparó primero, sólo que ahora es ocupada por un aspirante a cazarrecompensas al que de entrada ya sabemos qué le pasará. Con una cara de engreído hecha para disfrazar miedo e inexperiencia, Toro Calican ofrece a Mando un peligroso trabajo con el que él no puede. La única condición es que el novato se llevará el crédito para así poder entrar al gremio de asesinos, mientras que el dinero irá para Mando. El objetivo es Fennec Shand, interpretada excelente por Ming-Na Wen, una fatal asesina que lleva una vida de fugitiva tras la caída del Imperio.

El trayecto al objetivo traerá personajes ya conocidos de Tatooine como los Tusken Raiders, que extrañamente no representarán peligro alguno para los dos vaqueros. En toda la cacería que sigue se vuele a sentir esa atmósfera western que caracteriza a la serie, culminando en un clásico duelo entre francotiradores ocultos en un cañón. Genial resulta la estrategia de Mando para acercarse al objetivo y la manera en que lo logran. Finalmente, capturan a Fennec y pasa lo que la cara de niño mamón de Toro anunció desde el inicio: la traición a Mando. Estando a solas con Fennec, Toro le dispara y la deja por muerta. Esto porque llevar al mandaloriano que hizo el desmadre en el gremio hace dos episodios y la recompensa por Baby Yoda, le darán un lugar más alto en la organización.

Nada tiene ese escuincle contra el experimentado Mando. Apenas derramando sudor, el mandaloriano mata a Toro en un stand-off en el garage de Motto. Stand-off en el que además el vato agarró a Baby Yoda y le puso un blaster en la cabeza. Neta eso si es pasarse de pinche lanza y se merecía lo que le pasó. Todo acaba bien para nuestro héroe y con la nave reparada emprende camino con su pequeño costal de alegría hacia las estrellas, buscando donde puedan por fin estar a salvo…¿o no? Una figura en el desierto se acerca al cuerpo de Fennec siendo guiada por el rastreador. Sea quien sea ahora estará en busca de Mando y esto se complica más.

A pesar de lo predecible del episodio, ya que es una historia contada infinidad de veces, The Mandalorian se recupera del muy muy leve tropiezo de la semana pasada. El secreto sigue siendo historias más sencillas y con menos personajes, así como las bien hechas escenas de acción. Veamos qué nos guarda el gran western galáctico esta semana. Definitivamente sigue siendo lo mejor de Star Wars en décadas.

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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