The Secret Life of Pets 2: ¡Un doblaje horrible! ¡Horrible!

Me queda claro que con este mundo de mascotas Illumination ha encontrado a su vaca lechera, esa que sin importar cuanto cliché o mediocridad argumental represente, va a seguir dando alimento mientras se recuperan de sus errores pasados; y es que ¿Quién se atrevería a decirle no a una película con decenas de perritos, gatitos, conejitos, tigritos y demás itos todos bien pinche adorables? Ningún escuincle en la vida.

Pero hay algo detrás de esta pequeña saga que me sigue sorprendiendo, y es que su falta de expectativa y pretensión desembocan automáticamente en un entretenimiento ágil y ajeno a toda vulgaridad y/o tendencia social, dejando entrever una fugaz caricatura que apenas rebasa la hora de duración extraña y gratamente sin ningún forzamiento incluyente, feminista, ecológico o patriarcal, haciendo que su plana y repetida historia al menos transcurra de manera agradable. No es que dichos elementos no estén ahí ¡pues si lo están! Pero de manera sutil y hasta con un toque inocente para que estos representen una bonita moraleja y/o mensaje para el infante.

La trama o motif principal es difusa, pues más que una historia bien fundamentada esta secuela se compone de 3 cuentos que se pegan con mocos hacía el final sin ninguna cohesión narrativa y con toda la absurdez y acción posible para que los niños liberen la endorfina necesaria para mitigar el dolor  fílmico que dicha conclusión puede representar para los papás. Así pues se ve el tema parental y de cómo los niños deben de ser libres y educados sin sobreprotección;  el tema anti circos con crítica hacía el maltrato animal; y finalmente una más innecesaria historia de infiltración y cambio de identidad momentánea con chingo de gatos de escena. Cada personaje actuando por su lado y al final unidos por un solo motivo, la aventura extrañamente y a pesar de toda su mediocridad vuelve a funcionar gracias a algunos momentos de lucidez en sus diálogos y gags.

En su parte lastimosa se encuentra el doblaje (pido de favor a la distribuidora que me torturó con esta versión, piense 5 veces antes si vale la pena lanzar a medios una cosa tan espantosa ¡Tantita madre y criterio por favor!), y es que si la primera parte tuvo ese sorpresivo éxito fue gracias a las voces originales, en especial la de Kevin Hart, que como el conejo Snowball brinda unos momentos muy divertidos ¿Su contraparte latina? Un Eugenio Derbez que ni actor de doblaje es, que ya se nota viejo, que no sabe hacer otro tono y/o acento y que como siempre, demerita el trabajo artístico no solo de los actores de acción real, sino también el de los verdaderos actores de doblaje ¡Una calamidad que rompe los tímpanos de todo adulto que se atreva a escuchar tal miseria de trabajo! Por otra parte fue una lástima perderse el primer trabajo en voz de Harrison Ford, y es que si bien su contraparte latina no lo hace mal (Jesús Ochoa), para su versión original debe de haber sido una experiencia curiosa escuchar el lento y calmado acento de Ford.

Disfrutable incluso para los adultos que lleven a sus infantes si se toma como un esparcimiento de tres cortometrajes para que sus niños(as) estallen de risa y ternura, The Secret Life of Pets parece tener cuerda para un tercer capítulo pese a toda su mezquindad animada y narrativa, solventada por su reparto original de voces y sus carismáticos personajes. Nada grave pasa si van, y tampoco pasa nada si se la pierden ¡Y por favor! Alguien piense 10 veces antes de volver a contratar al esperpento de Derbez para que de nuevo hable como el burro de Shrek

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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