This is the End: Hilarante montón de idiotas en el fin del mundo

He aquí un crudo ejemplo de como el más puro entretenimiento sin lucimientos, sin pretensiones ni objetivos más allá que el de llevar a cabo una comedia acorde al estilo narrativo y actoral de sus inmiscuidos se levanta de la nada y, en lugar de ser una incoherencia hacía con el quehacer artístico, se combina de manera exacta con el mismo para crear una decente película dominguera apta para pasar un muy agradable momento.

Dirigida y escrita por dos de los discípulos de la corriente Apatow Seth Rogen y Evan Goldberg, el primero e inepto actor de un solo matiz histriónico lleva a cabo una auto burla no solo a sus debilidades histriónicas, sino a todo al estándar vivencial de la actual estrella juvenil hollywoodense que ve reflejado en un una peculiar pandilla los excesos de una burda y excesiva existencia que al final significará el giro y el motor de todo su hilarante argumento basado en el fin de los tiempos y en el libro del Apocalipsis de la Biblia, piedra angular de la fe católica que irónica y brillantemente la dupla de directores contraponen con un gremio actoral ignorante, viciado y superfluo.

This is the End es una divertida estupidez narrativa en el buen sentido de principio a fin, fresca, original y divertida, llena de improvisación y camaradería y que obvia el esparcimiento de los cineastas y sus partícipes. Es cierto, el film palidece ante la inexperiencia directiva de ambos, sin embargo encuentra en su química y en el retrato socio cultural de cierto estrato de la industria las suficientes ventajas para sobresalir en el género no notoria, pero si recordablemente bajo ciertos estatutos.

 

Estatuto #1: Somos directores novatos y lo evidenciamos astutamente

La premisa es singularmente original, durante una juerga organizada por James Franco en su casa el fin del mundo llega a Hollywood eliminando a toda su escoria. Aunque el elemento fantástico parece ser el obvio atrayente de la cinta, la primera virtud de la dupla directiva es centrar el relato en el choque de personalidades, la forzada convivencia y el desarrollo posterior del conflicto humano de los 6 sobrevivientes fortificados en la casa del anfitrión: Jay Baruchel, Seth Rogen, Craig Robinson, Jonah Hill, Danny McBride y el mismo Franco, todos ellos con personalidades ágilmente estructuradas y muy apegadas a la realidad que terminan siendo el verdadero motor narrativo y banquete mediático del film, donde Rogen y Goldberg propositivamente admiten la improvisación en un libreto que significa y ofrece más de lo que al principio aparenta (Aunque el claro mensaje religioso pudiera perturbar a alguien ajeno a la fe católica – cristiana, no hay que olvidar la naturaleza paródica del film, haciendo que dicho elemento narrativo solo sea una excusa para desenmarañar el verdadero objetivo del film).

Sin embargo la novatez resalta en ciertos y no pocos lapsos del film donde el ritmo decae estrepitosamente a pesar de que la dupla dota al metraje de momentos extravagantes y espléndidamente bien encausados que  cumplen con su función de parches narrativos. Tenemos un flojo inicio, prólogo de una admirable explosión del conflicto; un desarrollo con varios altibajos argumentales que coinciden lastimosamente con las pocas (casi inexistentes) exposiciones “dramáticas” que denotan la intermitencia directiva y que pudieron haber dotado de más complejidad  a su giro; y de un acto final ridículo incluso para el tono del film dotado de un peculiar número musical. Rogen y Goldberg logran un sube y baja, memorable en sus altas pero frágiles en sus bajas, también abusando de nexos videoclips que revelan la poca pericia para lograr la ilación de los hechos.

 

Estatuto #2: No actuamos, así somos

El principal atractivo del film son las “No actuaciones”. No solo se evidencia que las estructuraciones del libreto no buscaron su interpretación sino viceversa, pues Rogen y Goldberg simplemente moldean al tono y proyectan las personalidades tal y como son percibidas no solo dentro de las filmografías de cada uno de los inmiscuidos, sino en muchos casos de manera externa en su imagen hacia y con la industria y publico ¡Genial!

Resulta sencillamente hilarante ver a un James Franco (quien se roba el film) en la mejor actuación de su vida, como es, un ente atascado de estupefacientes remembrando su aun vergonzosa (Y presente en la memoria de todos) presencia en la entrega del Oscar como  anfitrión (¿Irónico?); a un inseguro Baruchel como real protagonista del film con instintos culturales de superioridad y anti Hollywood; a un Seth Rogen totalmente mediocre e invisible proyectándose a sí mismo como el ser más querido de la industria y a un Danny McBride nuevamente encasillándose como el antagónico pero más honesto personaje dentro de un montón de idiotas desadaptados. Por otro lado, toca a Jonah Hill y a Craig Robinson solventar la parte ficticia y digamos histriónica del film, con personajes que terminan siendo los vínculos narrativos y hasta cierto punto espirituales del relato.

Sin embargo es en la misma juerga donde las participaciones “especiales” son sobresalientes, resaltando las de Michael Cera y Emma Watson en facetas nunca antes vistas. El reparto se complementa con toda la camada cómica de Jason Segel, Mindy Kalig, Christopher Mintz-Plasse, Paul Rudd, Rhianna y hasta Chaning Tatum en un breve papel que hasta la fecha no me explico cómo pudo aceptar (Mucha amistad ha de tener con Rogen).

Al final las actuaciones terminan siendo la base de todo el film, transmitiendo una parodia del modus vivendi de la estrella de Hollywood, estúpida, ignorante, llena de excesos, falsa y degradante, revelada como la escoria de la sociedad en una auto burla brillante y ágilmente descrita y desarrollada centrada en la eficaz química de la quinteta principal de héroes y su antagónico.

 

Estatuto #3: La estética justifica el relato

Estando ante el inminente fin del mundo los directores comprenden las necesidades de producción y de sus efectos visuales. La cinta es espléndida en estos rubros, sin embargo ahondar en el tema podría revelar spoilers, pero basta con mencionar que otra de las virtudes del film recae en el cuidado de estos elementos fantásticos que no proliferan y por ende no restan importancia al conflicto principal antes mencionado. Rogen y Goldberg centran su atención en el desarrollo de las personalidades creando un eficaz equilibrio y relegando su  excelsa ambientación apocalíptica a un recurso y no a un protagonista más roba cámara.

Aunque el acto final se siente más que sobrado, vale la pena apreciar el diseño de producción y criaturas que redondean esta comedia – fantástica que al final significan una primera y esperanzadora incursión en el banquillo de dirección de estos peculiares cómicos, eso sí,  muy encasillados y adeptos a la corriente de su Maestro, así que el espectador debe guardar sus reservas si este tipo de humor no es de su agrado.

 

¿Hay que verla?

Definitivamente si no se tiene algo mejor que hacer en domingo. Aunque de una originalidad indiscutible y una frescura poca veces vista incluso en esta corriente del genero gracias a la química de estos amigos y actores (Aunque ya dudo que muchos puedan ser lo último), no hay que olvidar que estamos ante un ejercicio dominguero muy entretenido y de buenas intenciones, alejado de toda pretensión, apoyado en los recursos cinematográficos de manera solvente y con el único objetivo de entretener con todo y mensaje espiritual para los muy clavados en cierta ideología religiosa.

El lenguaje cinematográfico y el cuidado de su diseño de producción es adecuado y coherente al tono de la historia a pesar de la mediocridad e intermitencia en su libreto y dirección que se agravan en el inicio y conclusión, sin embargo Rogen y amigos lucen en sus personalidades y el primero junto con Goldberg logrando secuencias memorables y de gran comicidad. Quizá un poco menos de metraje hubiera ayudado a la cohesión narrativa, sin embargo se agradece el buen momento que esta bola de idiotas nos hacen pasar (En el buen sentido) por casi 120 minutos.

Como advertencia, absténgase de ver el tráiler o cualquier avance, pues la producción incurre en un error promocional garrafal y cada vez más constante en la industria, el cual mostrar los mejores momentos del film en el avance que créanme, no son pocos. Una muy buena opción para perder el tiempo y no arrepentirse en el final.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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