Transformers: Age of Extinction. Cuando la pantalla se “transforma” en un vacío comercial

La última cinta que vi del hacedor de comerciales Michael Bay, fue la errática y palomera Pearl Harbor (2001), aquella vez me percate de que algo había mal en concepciones tan básicas como secuencias cinematográficas y efectos especiales. No volví a tragarme la mercadotecnia pre-Bay para ver una nueva cinta del director de vídeos musicales. Con Transformers: Age of Extinction (2014), y por gajes del oficio, aguante las tres horas mas desesperantes de mi historia cinéfila y por San Kubrick, no me levante de la butaca.

No criticare lo obvio pero… ¿qué es lo que puedo criticar cuando toda la cinta falla en aspectos tan básicos?

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Lo primero que me percato, y aquí puedo justificar un poco al mercadólogo sentado en la silla de director, es que alrededor de 1 año para atrás, todas las cintas “filmadas para 3D” carecen de planos cinematográficos originales y las cintas repiten hasta el cansancio el mismo plano en donde se observa una escena inicial que muestra un paisaje lleno de efectos especiales y ya sea en la esquina inferior derecha o izquierda, se inserta un objeto o ser vivo referente, para que contraste con la imagen central y así, uno pueda “sorprenderse” de la “pericia” de los directores mostrándonos que ya saben hacer tomas para el formato 3D. ¡Hay necesidad de ser tan obvios!

Lo segundo más obvio, es que Bay se quedo atrapado en la técnica de hacer vídeos de los 90s al estilo Guns N’ Roses para mostrar su fijación por adolescentes buenísimas que son cuidadas por el papa soltero. No estaría mal si estuviera en mi casa viendo MTV sin nada que hacer, pero ¡ni ya soy adolescente y tampoco son los 90s!

¿Qué el guion es pobre? Ya lo sabemos ¿Qué las actuaciones son irrisorias? También lo sabemos ¿Qué las conexiones con las previas películas de transformers son dignas de un oligofrénico? es seguro. Ignoro si será la peor entrega de la saga de Hasbro de las cuatro que ya engaño a todo el planeta, pero aun así sin haber visto las anteriores, la última entrega del publicista radicado en Hollywood es sin duda la peor de su carrera.

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¿Y si ponemos explosiones en vez de secuencias cinematográficas que expliquen mejor la cinta?

Cuando vi Armagedon (1998) me pareció que el publicista tenía el mejor editor para lograr chapuceramente que dejáramos de lado el guion incomprensible y nos enfocáramos en los planos bien conjugados con las imágenes que atrapaban de manera sencilla una narración simple pero bien lograda. Con Age… Bay dice vámonos a la mierda con el primer semestre de la escuela de cine, y no respetare ninguna regla de sucesión de planos cinematográficos, y haré que los “robots” comiencen una secuencia peleando hacia la derecha y terminen el plano siguiente en otro espacio y con otra lógica espacio-temporal aunado a una toma explosiva que “conecte” la cinta.

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No solo es una cuestión de posicionamiento artístico, en donde el encargado de la cinta decide que las secuencias no son importantes, sino que es una clara incapacidad a la hora de editar y en cómo se quiere mostrar las imágenes que parecen fotografías en movimiento pero sin ningún engaño básico al ojo humano que permita que una secuencia de acción nos adentre a una historia floja y estúpida. Si bien, odio una de las peores cintas que he visto en mi vida (Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, 2008) nunca le pude recriminar ha Spielberg que sus secuencias cinematográficas fueran malas o que simplemente fueran descuidadas. En esta “cinta” las 3 horas son dignas de cátedras para jóvenes cineastas de cómo no respetar planos y la lógica detrás del movimiento cinematográfico.

Sin lógica interna y sin saturación de buen gusto

La lógica interna no se respeta en todos los aspectos en donde la cinta debe cimentarse. Mientras que el tamaño de los transformers cambia de un minuto a otro, el accionar de los personajes humanos al hacer una decisión cae en la parodia y uno no puede dejar de soltar una risa burlona por la incapacidad del director para producir una conexión de los actores con el público. Algunas escenas son absurdas, como el escape de la granja por parte de la familia y en donde el “novio” en una escena irreal, escapa de toda la milicia estadounidense con su coche deportivo y con un dialogo justificante que explica lo inexplicable: soy un excelente piloto (sic).

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Mas allá de lo arriba comentado, el principal problema con la última cinta de la saga, es que no posee un punto de saturación. Todas las variables son sobrepasadas por su demasía y por la terquedad de mostrar al espectador mucho de todo y todo de nada. El sonido es estridente pero cansa a la hora por el maldito sonido peculiar de los robots al trasnformarse, las explosiones son idénticas en su tesitura auditiva, así escuchamos explotar un coche y de la misma manera vemos explotar un “autobot” en una clara saturación de ideas auditivas. Si el sonido es demasiado, las imágenes o “efectos especiales” son carísimos pero baratos. Estamos viendo un prologo de un videojuego que se repite sin cesar y sin una pausa “dramática o cómica” que permita al espectador pensar y conectarse con algo que pase entre la explosión 35 y la 107.

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Si todo lo anterior es bastante, aguantar 3 horas de marcas por doquier sin ninguna necesidad lógica de que la cámara enfoque dichas logos, es desesperante. Si creen los mercadologos que viendo marcas y marcas por cada 5 minutos de metraje, lograran que el espectador recuerde las 56 productos promocionados en la cinta, esta al mismo nivel de ingenuidad que el tipo sentado en la silla de director.

Creo que lo más sorprendente de la proyección, es que la gente (en su mayoría) aguanto las 3 horas sin salirse de la sala, y el tratar de reír ante la comedia tan básica, en donde una cinta mexicana de comedia, tiene mejores puntadas que la cinta hollywoodense.

¿Aguantar 3 horas y pagar por ello? No lo creo

A veces cuando uno quiere escapar de la realidad, uno busca producciones un tanto light para poder “disfrutar” de una entrega palomera y digerible. Sin embargo, esta película no cae en esas opciones, Bay engaña al público con lo mismo pero mal hecho y mas porque su “técnica o estilo” se nota retrograda y hasta fuera de moda. No es divertido lo estridente, ni la saturación visual, o la incapacidad cinematográfica y ni la historia absurda. Bay se quedo atrapado en los 90s y si aun tiene seguidores estos o han de estar ya casados o en un trabajo mediocre, si aun disfrutan de sus andanzas cinematográficas. Exija cine.

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11 comentarios

  • Es la peor película de 2014 que he visto, una porquería de guión, la fórmula de todas las películas de Transformers: Una vieja buena, un payaso que dice bromas estúpidas y el galán o los galanes en este caso.
    Fui seguidor de la serie animada y esto es una malísima adaptación, una basura de película que se burla del público con tanta publicidad, malísimas actuaciones, fallas en las secuencias y puedo seguir…
    3 horas de una película nefasta, No desperdicien su dinero ni tiempo, hay cosas mejores en el cine.

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  • Sr. Martinez:
    Toda la razón, lo bueno que al payaso lo matan a los 30 minutos y ya se habían tardado. Saludos

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  • Ay dios, vengo de ver esta predecible porquería multimillonaria y creo que lo más confortante que puedo ver ahorita es una crítica bien planteda en la que exponen de manera concisa y clara todos los fallos de esta atrocidad (se te olvidó mencionar el pedante “product placement”).
    Sr. Waters, gracias por la crítica.

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  • Sr. Edgar:
    Si si lo menciono, pero en verdad es que hasta de risa el tratar de posicionar los productos en cada escena. Saludos

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  • Esto va para todos los chicos de 8-17 años que vieron esta película y están leyendo esto. Sé que hay chicas, mujeres y hombres adultos que la vieron pero ellos no fueron los causantes de que esta película sea primer lugar en taquilla. Ustedes no saben esto y es necesario que alguien se los diga:

    Michael Bay tiene sus penes.

    Quizás parece que ahí está pero no, Él lo tiene y a esto me refiero: La primera fue buena, dado a que es la mejor escrita y es la mejor contada e inclusive fue la razón del boom de películas de acción tipo The Avengers. Y Michael Bay dijo: “¿Por qué no hago lo mismo?” Y salió Transformers 2. Y fue lo mismo. Luego hizo la tercera. Y fue lo mismo y uno se pregunta “¿Cómo te puedes tropezar con la misma piedra 3 veces?” No importa, hizo millones. Ya empezamos a pedir algo nuevo, algo desafiante. Pero no, él hizo Transformers 4 y ¿quieren saber qué es? Adivinen…

    ¡ES LA MISMA PUTA COSA!

    Lo que hace Michael Bay con ustedes es tomar una caña de pescar, lanzarla y tomarte por el pene. Vamos ¿qué chico no puede resistirse a explosiones, robots peleando y chicas guapas? Es como si dijeran “¡Sí, Michael Bay, toma mi pene, tómalo! ¡Te lo confío!” Y ¿saben qué pasó?

    Abusó de él. Siguió enrollando el carrete mientras decíamos “¡Jala más, jala más!” Y se volvió suyo.

    Si fueron a ver esta película oficialmente le dieron su pene a Michael Bay. Para eso es el boleto.

    ¿Recuerdan la primera vez que vieron una explosión? ¿Recuerdan lo genial que fue? ¿Cómo cualquiera, hombre o mujer, puede resistirse a mirar una explosión u no decir “Wow, eso es increíble”? Y claro, dijimos “Queremos más” y nos volvimos codiciosos. ¿Por qué? ¡Porque nos restregó las explosiones en la cara! Ahora ya no nos hacen sentir nada, es más, el aire que estamos respirando es básicamente una explosión. Así de aburridas se han vuelto. ¡¿Pero eso qué importa?! Sus jóvenes mentes sólo están programadas para mirar. Y cada vez que ven explosiones o senos tienes que mirar, es inevitable.

    El entretenimiento insulso NO es malo. Está bien, siempre y cuando sea algo nuevo y creativo. Nuevo, no diferente. Nuevo es algo que nunca has visto, diferente es algo que ya has visto pero no es lo que esperabas.

    Y el hecho de que todavía haya jóvenes que digan: “¡Sí, más de eso por favor! ¡Toma mi pene!” no tienen idea de que están siendo manipulados. Piensan que están comprando un producto pero no. Michael Bay te compra a ti, tú eres el producto. Porque el hecho de que hayas ido a ver la misma mierda 4 veces seguidas es como alguien que consume comida rápida todos los días: uno piensa después de un tiempo: “¿Sabes? Una verdura o carne de verdad no estaría mal de vez en cuando”.

    Michael Bay te da la ilusión de que te hace más listo y más fuerte. “Las explosiones te hacen más fuerte, las armas te hacen más fuerte, mujeres (que parecen más modelos de Playboy que otra cosa) diciéndote ‘Oh, te deseo. Puedo hacer cosas de mecánica pero sólo te deseo porque eres fuerte y disparas’ te hace más fuerte”. Eso no te hace más fuerte, te hace más débil. Chicos, le acaban de dar 100 millones a un tipo que abandonó una conferencia por no poder hablar en público. Acaban de mandarle un mensaje a Hollywood diciendo que este tipo es el genio que queremos ver una y otra vez. Acaban de confiar en un tipo que respondió a todo el odio que la gente opinaba sobre las películas de Transformers: “No me importa, de todos modos la irán a ver”. Así de confiado está de tener tu pene. Y hace lo que quiere con él porque siente que no tienes control, pero sí lo tienes. Tú tienes control, es esto (cerebro) por encima de esto (pene).

    Sé que hay jóvenes que dicen “debo defender mi hombría” o “esto es una guerra” pero no lo es. Si eso es lo que piensas ya perdiste. Debes averiguar de qué forma eres único, diferente, cómo ayudar a la gente, cómo hacer cosas increíbles. Es encontrar tu propia identidad, no la que te da Michael Bay. Tú eres más fuerte, tú eres mejor y se lo vas a demostrar al mundo y vas a comenzar por eso diciendo “quiero algo nuevo, algo desafiante”. Te lo mereces. Cuídate.

    P.D: Yo no fui a ver esta película. Vi los trailers y me puse de masoquista a ver las 3 anteriores para sacar esta conclusión.

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    • Sr Cirujano:
      Mas allá de su preocupación hacia los adolescentes, que desde mi punto de vista ya los perdimos y no tienen esperanza como generación, lo verdaderamente preocupante es las tantas veces que usted dijo pene… Por otra parte, no le creo que las tres anteriores estuvieron buenas, y tampoco que Michael Bay invento casi casi el cine de acción. Avengers es un ferrari en comparacion del seat transformers… saludos

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      • Primero que nada Dr. Waters lamento el lenguaje fuerte pero no se me ocurrió otra manera para nombrar al idiota de Michael Bay, del que ya estoy bastante harto. Él es a hombres como Stephanie Meyer es a mujeres.

        Segundo, yo nunca dije que las de Transformers fueran buenas. A lo mucho me gustó la primera aún estando consciente de los errorsotes que tiene y esto es porque es la que está mejor escrita y requiere pensarle (aunque sea súper poquito), pero las otras 2 son una cochinada total. No las aguanto al punto de que me pregunto más allá del análisis ¿por qué me senté a torturar mis ojos de nuevo con esto?

        Y tercero tampoco dije que Michael Bay inventó el cine de acción, más bien él es el causante de que todas las películas actuales de este género se vean así.

        Gracias por responder.

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  • Como fan de los Transformers desde mi más tierna infancia, confieso que he disfrutado de esta mediocre pero sabrosa saga cinematográfica. No obstante, hay dos cosas que jamás lograré entender.

    1.- La necedad de incluir personajes irritantes: ¿El trasero de John Turturro en primer plano? ¿Aquél personaje “prestado” de The Hangover? ¿El CEO afeminado y cobarde? ¿El inútil “redneck” tejano? ¡Carajo! En los mucho más ingenuos años 80 los Autobots se hacían acompañar por humanos inteligentes y con clase. Starscream, el Decepticon traidor, proporcionaba el, a mi gusto, innecesario “comic relief” y tenía mucha más gracia que esta repulsiva panda de gilipollas. ¿En verdad sirven de algo cuando estamos lidiando con entes tecnológicos de grandes poderes?

    2.- Los héroes improbables: Del insufrible Sam, interpretado por el no menos insufrible Shia Labeouf, pasamos al más tolerable pero igualmente improbable Cade. Si bien el actor que lo interpreta, Mark Whalberg, goza de un físico atlético producto de ejercicio intenso desde su juventud, el personaje realiza una serie de peripecias y acrobacias poco creíbles para un hombre que no ha recibido el entrenamiento adecuado.

    Cuesta trabajo entender cómo treinta años después de aquella seria y progresiva animación, realizada justo en la década de las pulseras “gummies” , el rosa pastel, las hombreras y los rockeros con leotardos, las peliculas de altísimo presupuesto basadas en estos legendarios personajes estén tan llenas de basura y gilipollez gringa… Para disfrutarlas hay que dejar el cerebro en casa.

    Un saludo, estimado!!!!

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