Venecia 2026: Gracias a la vida que nos ha dado a Martin McDonagh
Cuatro años después de desembarcar en La BIennale con The Banshees of Inisherin, el multifacético realizador británico-irlandés regresa al Lido para demostrar por qué cada nueva película suya es un verdadero acontecimiento. En el segundo día del Festival, Wild Horse Nine parece haber dado el primer gran golpe de la carrera por el anhelado León de Oro.
Ambientada en 1973, meses antes del golpe de Estado contra Salvador Allende en Chile, Wild Horse Nine sigue a dos agentes de la CIA (interpretados por dos titanes como John Malkovich y Sam Rockwell) enviados a la Isla de Pascua en una misión que, como el universo de McDonagh nos tiene acostumbrados, está destinada a salirse de control. Una premisa política que el director atraviesa con su habitual combinación de humor negro, violencia, diálogos filosos (incluida una absurda discusión sobre queso) y personajes cuya moralidad nunca termina de quedar del todo clara.

El filme, además, parece llegar en un oportuno momento geopolítico. Durante la conferencia de prensa, McDonagh remarcó su intención de hablar, en específico, de Chile y la intervención estadounidense en ese territorio durante la década de los setenta, aunque reconoció las inesperadas resonancias con la actual situación internacional. Zigzagueando entre respuestas, e incisivo como él mismo, el realizador lanzó también algunas misivas para aquellos colegas que insisten en desvincular su obra de la política.
Pero detrás del trasfondo histórico continúa primando McDonagh en estado puro: crudo, satírico e incómodo. Ese autor obsesionado con hombres rotos, amistades imposibles, violencia y contradicciones, trasladando ahora todas sus criaturas al terreno de la geopolítica. Malkovich parece ser uno de los grandes beneficiados de la aventura, pasando a liderar conversaciones tempranas de premios, acompañado por un gran elenco donde sobresale además un nombre con sangre latina, el de Mariana Di Girólamo. En una impecable decisión de casting, la actriz chilena vuelve a Venecia tras su paso como protagonista de Ema de Pablo Larraín, en lo que supone su primera colaboración en inglés.
Al final, la recepción del filme terminó de confirmar el entusiasmo con una efusiva respuesta del público. ¡Martin McDonagh ha venido pisando fuerte!

Si un peso pesado no alcanza, Venecia también recibió a Bucking Fastard de Werner Herzog, marcando así su regreso al largometraje de ficción con una nueva rareza dentro de una filmografía donde esa palabra ya funciona casi como un elogio.
Inspiración libre de la historia real de las hermanas Chaplin, la cinta reúne a las Mara, Rooney y Kate, como dos mujeres que hablan simultáneamente y desarrollan una obsesión amorosa por el mismo hombre. Orlando Bloom y Domhnall Gleeson completan el reparto de esta fábula excéntrica con tintes de romanticismo, que promete ser una experiencia por demás surealista.

En una tónica más emotiva, Herzog dedicó la película a su gran amigo, David Lynch, casi a modo de homenaje. La recepción de su regreso fue más dividida que la de McDonagh, aunque el estreno terminó igualmente con una extendida ovación.
Venecia hoy nos presentó a dos autores completamente distintos y dos universos difíciles de confundir. A sacar los lápices y a hacer apuestas, porque ahora sí la competencia empieza a ponerse seria.