Wildwood: La nueva Joya de culto del género fantástico
Hija: Papá, esta película me asustó mucho. Es muy tenebrosa. La mala quería matar al niño. Es la primera vez que lloro en el cine
Papá: ¿Pero entonces no te gustó? ¿Lloraste por qué estabas asustada? Por qué yo te vi muy emocionada
Hija: O sea, te explico, si me emocione, pero me asuste, y llore cuando Pru salva a su hermanito
Papá: Ah pues está muy bien que te asustaras y te emocionaras, entonces si te gustó
Hija: Papá ¿te gusta que yo me asuste? ¿Es bueno que me asuste?
Papá: Sí Natalia porque entonces eso significa que es una buena película, porque una buena película te tiene que hacer sentir muchas emociones. Te asustaste, te reíste, lloraste de emoción y te pusiste feliz ¿Si o no?
Hija: Sí, y me gustó el conejo policía ¿Y por eso tienes tantas películas, papá? ¿Porque te gusta sentir muchas cosas?
Papá: Así es. Es que el cine no solo te hace sentir muchas emociones, también te hace sentir las emociones de otros, y te preocupas por ellos, y te pones feliz por ellos y también las emociones que no sabes que sientes, cuando ves películas te hacen saber lo que sientes
Hija: ¡Ay papá! Es como tu mindfulness el que nos dan en la escuela. Pero esta me hizo sentir más asustada que Harry Potter y Star Wars.

Papá: Ah pues ¿Sí sabías que Harry Potter y Star Wars y esta película se llaman fantasía? Es un tipo de películas
Hija: ¿Y a ti te gusta más la fantasía?
Papá: A mí me gusta más uno donde salen vaqueros y caballos. Pero pues hay de fantasía, terror, drama, del espacio y así
Hija: ¡Ay Papá! pero esta película también es de terror.
Papá: Ah pues por eso te hizo sentir asustada y emocionada, porque combina terror y fantasía
Hija: A ti te gustan todas las películas papá
Papá: Si, amo mucho el cine, obvio no más que a ustedes, pero me gustan todos los tipos de películas, porque las películas te llevan a lugares mágicos y crean mundos como este así de bonito con personajes malos y buenos. Además, las películas te hacen olvidar por un rato este mundo para llevarte a otros
Hija: Papá, en tu colección de películas, ¿tienes más de fantasía?
Papá: Sí, muchas, hija ¿Ya son de tus películas favoritas?
Hija: Sí, aunque me sigue gustando más Harry Potter.
Papá: ¿Más que Star Wars?
Hija: Sí, papá, soporta
Papá: Bueno, ya te voy a poner otras de fantasías que te vana gustar más que Harry Potter
Hija: ¿Cómo se llama?
Papá: El Señor de los Anillos.

Esta conversación, diálogos más, diálogos menos, fue real y trate de conservarla en mi recuerdo lo más exacta posible después de salir de la premier de prensa de Wildwood. Así como entre mi hija y yo existió esta interacción en donde brotaron a relucir sagas como Harry Potter, Star Wars y El Señor de los Anillos, la nueva película de Laika toma posesión justa como una de las más grandes joyas de este género fílmico, siendo de paso también, y tras quince años de producción, la película más sólida y completa del estudio animado.
Precisamente el primer gran valor de Wildwood es mantenerte de principio a fin en un vaivén de emociones durante un poco más de dos horas, duración precisa y que no necesita secuelas o cliffhangers para establecer su introducción, desarrollo de personajes y un maravilloso clímax – cierre. Travis Knight otorga el tratamiento preciso a cada uno de sus elementos, incluido la construcción de su universo – mundo fantástico, el principal lienzo que de inmediato da aceptación y coherencia al paso de nuestra heroína por un reino dividido entre la luz y la oscuridad, entre el mundo de los humanos, las aves, los coyotes y los animales granjeros, con brujas, gobernantes, y estructuras sociales y políticas que de manera tan minuciosa como intuitiva, regalan un equilibrio narrativo en la transición de la generación, de adultos a sus hijos.

Dentro de su tono incluso el drama y la oscura trama se ciernen sobre el humor, siendo este un elemento que da calidez, pero no abusa en su relajamiento, regalando finos momentos de comedia que equilibran a la perfección un argumento que inmiscuye desde complots y manipulaciones políticas hasta magia y asesinatos de bebés. Es por tal razón que desde la percepción de un niño de 8 años incluso esto pudiera adherirse más al terror, sin embargo, es en la impresión de su magia y su concepto animado (uno de los más bellos stop motion que verán en su vida fílmica), en donde Wildwood encuentra su alma y la potencia narrativa para establecerse como una joya del género
Los personajes son sencillamente magníficos, desde la compleja heroína en pleno crecimiento y cuestionamientos hacía su familia, hasta la gran y siniestra villana y su profundo y sombrío trasfondo de duelo por la pérdida física y espiritual de su hijo, Wildwood guarda en su mitología un mensaje de aceptación desde todos los niveles, no solo desde el perder, sino de lo que conlleva el cambio o hasta la imposibilidad de llevar a cabo ciertos objetivos. A estos dos ejes protagónicos se agregan una gran estela de personajes que agregan amenaza, humor, tensión y profundidad al relato y su universo, ninguno de ellos se siente de más, ninguno de menos.

Pero Wildwood tiene un toque maestro, y no es su preciosista y cuidada puesta en escena, tampoco el diseño de sus personajes, su épica música, su refinado humor y personajes entrañables. Son sus momentos de impacto. Como si se tratara de un Gameo of Thrones para niños, Knight no tiene concesión en la amenaza de la muerte que se cierne sobre su reino mágico, el peligro es real, palpable y por tal razón se “siente a flor de piel”. De ahí a que los niños puedan asustarse e impactarse, o decir que esto es “terror”, debido a que no están acostumbrados a una trama que no vaya con la convencionalidad de lo “liego y aceptable” en la mayoría de las cintas animadas. Así mismo, Wildowwd conlleva un giro de tuerca que profundiza más en su mensaje sobre la aceptación, y que otorga mayor oscuridad al secreto del secuestro de un bebé.
Mención aparte para su clímax y batalla final, momento clave en toda gran película fantástica, y que se encuentra a la par de emociones e impresión de tensión como aquella destrucción de la estrella de la muerte, o la cabalgata en los campos de Pelennor (no, tu no batalla de Hogwarts)

Wildwood revive el género fantástico y lo lleva a sus mejores niveles históricos y narrativos, una historia sólida, dramática, divertida, oscura y épica que disfrutarán potterheads, tolkiendilis y warsies por igual y de toda generación, y que mejor aún, no necesita secuelas ni precuelas para llevar la magia a su más alto nivel