Zona Sur vs. ROMA: Dos Películas, Una Visión

Desde su estreno en agosto de 2018 en el Festival de Venecia, “Roma” ha cosechado más de 180 premios, desde el León de Oro en dicho Festival, pasando por Mejor Fotografía, Director y Película de Habla No Inglesa en los Oscar de este año y terminando (por ahora) en los recientes Premios Ariel celebrado el pasado junio.

Este artículo no es uno más de los innumerables análisis o cálculos que se han hecho sobre este filme, sino trata de identificar algunos aspectos que la emparentan con otro trabajo, relacionando el enfoque que tiene esta película con la producción boliviana “Zona Sur” (ZS), dirigida por Juan Carlos Valdivia y estrenada 9 años antes, es decir el 2009, cinta que cosechó un par de premios por Mejor Dirección y Mejor Guión en la Categoría Internacional en el Festival de Sundance el año siguiente.

Tanto Cuarón como Valdivia han afirmado que recurren a la nostalgia y evocaciones de sus infancias en sus respectivas películas y por ello las consideran como trabajos muy personales debido a esa visión íntima y al manejo recurrente de sus recuerdos.

Ambas historias giran en torno a la casi total presencia de la mujer en el universo de estas películas, pero aún con este hecho, se deja espacio para reconocer la ausencia del padre. En “Roma”, Antonio decide abandonar a Sofía; en tanto que, en “ZS” Carola, la coprotagonista, es una mujer divorciada,  determinando que ambas mujeres deban encargarse de la crianza de sus hijos. Estas películas narran ese desmoronamiento familiar del que han sido objeto y su necesaria reinvención a través de Sofía y Carola.

Cleo y Adela dialogan en mixteco; en tanto que, Wilson y Marcelina, los también compañeros de labores domésticas en “ZS” hablan en aymara, su lengua originaria. Ambos idiomas representan ese muro entre dos mundos que parecen estar separados pero que coexisten y funcionan simultáneamente a través de diversas señales. Todos ellos saben que su intensidad debe contenerse en ese mundo extraño al que han ingresado, al que han ingresado con parte de su mundo también.

Cleo y Wilson pierden a sus hijos y ambos deben enfrentar sus pérdidas rodeados de ese ambiente en que pareciera que sus penas solo ocupan un lugar hasta que la jefa de familia lo decide.

Los sigilosos planos secuencia de “Roma” y el constante movimiento circular de la cámara en “ZS” tienen el propósito de mostrarnos desde aspectos domésticos irrelevantes pero conscientes, hasta momentos cargados de tensión y dramatismo, ambos unidos por el fino hilo de la intimidad. La cotidianeidad es una regla en ambos trabajos y el retorno a la normalidad se exige a sí mismo como un imperativo.

Aún cuando “Roma” está ambientada a inicios de los 70s y “ZS” a finales de los 2000, la realidad social es reflejada de similar forma ya que es abordada de la manera en que debe ser comprendida: con todas y cada una de sus complejidades. Tanto Cleo como Wilson, son empleados domésticos a tiempo completo y sufren la soledad, el distanciamiento de su región originaria, su reinserción forzosa en una familia ajena y dominante y deben pasar a formar parte de códigos culturales que les son ajenos.

Finalmente, ambas películas comparten el hecho de que fueron filmadas durante periodos en que se pretenden dar golpes de timón en cuanto a la dirección política, económica y de seguridad de sus respectivos países, México con Andrés Manuel Lopez Obrador y Bolivia con Evo Morales, ambos ganadores de elecciones presidenciales con un margen importante.

Ahora, a cada uno le corresponde sacar sus propias conclusiones.

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Rafini    


1 comentario

  • son parecidas solo en lo muy superficial, en el fondo El Lenguaje Cinematográfico, la realización y el concepto de Roma es mucho más avanzado que Zona Sur… parece que con este post, quieren colgar a Valdivia de la fama de Cuarón..!! que mal

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