Noticiero Demencial: Bienvenidos a Arriagalandia y Pocahontas 4.0

Bienvenidos a esta su nueva sección donde abordaremos las más recientes noticias que tienen que ver con esos personajes que por una u otra razón han perdido un tornillo de la cabeza (o quizá dos), realizadores, productores, guionistas o actores que desgraciadamente se han sumido en el largo y trastornado mundo de la demencia y que al pasar de su atropellada carrera cinematográfica ya solo se dedican a realizar o decir sandeces monumentales que si bien aniquilan su credibilidad, también nos divierten de sobremanera. Estas son las noticias demenciales de la semana

Bienvenidos a Arriagalandia

Donde el cinismo alcanza límites estratosféricos y escribir sobre accidentes automovilísticos y senos femeninos ya te hacen un cineasta parido por los dioses ¡Sí! Bienvenidos sean al mundo de Guillermo Arriaga, realizador mexicano que después de la absurda The Burning Plain, ha caído en una especie de exilio egocéntrico y berrinchudo en el cual, ha declarado a un importante diario de México: “Hay cine mexicano de calidad; faltan críticos”, agregando que él no lee críticas, puesto que solo hay un par en la materia que valen la pena.

A pesar de su cinismo (Hace tiempo el Sr. Arriaga tuvo el honor de leer en Cinescopia una cacería dedicada a él, para después escribirle a su servidor por twitter), el autonombrado cazador (amante de la cacería con arco) parece haber acertado en un punto en toda su serie de declaraciones, pues sin duda “Si hay cine mexicano de calidad”, siendo el suyo ajeno a mencionados estándares.

El también guionista menciona que la industria se encuentra errónea al no llamarle al libreto “un libro cinematográfico”, proclamándose autor de los mismos en todas sus incursiones en dicho rubro, lo cual quizá nos de una pista del porque los “libros” de Arriaga son tan insulsos, recordándole al cineasta (que a lo mejor nos lee otra vez), que filmar noticias amarillistas, dramas de telenovela, choques o accidentes con vehículos y escenas sexuales con senos al aire y editarlas de la manera más absurda, no es cine mexicano de calidad, sino una mezcla pretenciosa de secuencias que intentan justificar detrás de toda esa faramaña visual una carencia inmensa de pericia y lenguaje cinematográfico que vio su clímax en su último film.

Este tipo de declaraciones no son nueva en Arriaga, pues recordemos que hace tiempo hizo berrinches contra Alejandro Gonzalez Iñarritu, mencionando que: “El director no podía mover una taza si él no le decía como”, ¿Acto seguido? Biutiful le cierra la boca demostrándole que ese status con el que cuenta Amores Perros no se debe a su guion, perdón, “libro cinematográfico”, sino al ritmo impreso y dirección de Iñarritu, que se fue malogrando gracias también a las “historias arriagadas” de 21 Grams y Babel.

Mientras yo me sigo preguntando porque quizá el mejor guion del  - niño berrinchudo y egocéntrico que descarta la opinión pública - (Los Tres Entierros de Melquiades Estrada) tuvo que ser destazado en secuencias, perdiendo la oportunidad de ser un western moderno memorable (No había necesidad cazador), yo me dirijo a Memo, de cazador a cazador: ¡No seas sinvergüenza! Deja de ser un cáncer para la industria nacional y práctica lo que hablas ¡Basta de incongruencias e idioteces!

 

Pocahontas 4.0

Y hablando de locos sinvergüenzas, vámonos con nuestro preferido, el cual en esta semana acaba de confirmar que Avatar 4 será una precuela, haciéndonos a todos saltar de nuestros asientos y preguntaros ¿Y la 2 y la 3 donde están? Y no es que las queramos, pero no cabe duda que James cada vez está más chiflado que nunca, hundido en un proyecto que solo él ve como original y revolucionario y del cual parece que nunca más se librará.

Hace una semana en el teaser tráiler del documental Side by Side, veíamos a Cameron decir que el ya no concibe el cine sino es con la tecnología usada y “patentada” por él, y que el séptimo arte convencional ya estaba muerto para él ¡Que Yaveh, Alá, Zeus, Buda y todas las divinidades se apiaden de su mente!

A diferencia de Arriaga, es una pena que alguien como James Cameron (Aliens, Terminator) se haya hundido con el Titanic, emergiendo con agua en lugar de masa encefálica. Mientras tanto, yo seguiré recordando con cariño esa cara de incredulidad mientras veía como su ex esposa Bigelow le arrebataba el Oscar; quizá Avatar haya sido la cinta más cara de la historia, tal vez haya explotado la taquilla, pero ese rostro demente no tiene precio.

Si usted estimado cinéfilo y lector tiene otras noticias demenciales ¡Por favor! ¡Háganoslas saber!

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

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