20 Películas Malas que son Placeres Culposos de Cinescopia

A toda persona que se cree crítico de cine y/o cinéfilo de alta estirpe le llega ese día en que se enfrenta a lo inevitable, y es aceptar que nos gusta un par de bodrios ¡Quizá hasta más! Unos 4 o 5 tal vez ¿o más? ¡Vamos! Hágase la pregunta un día de estos y confiese sus pecados así como lo haremos a continuación, con algunos de nuestros autores que se animaron (los otros se negaron por vergüenza) a redimirse revelando sus más oscuros secretos fílmicos, los cuales para justificarnos solemos apodarlos como “Gustos culpables”.

Pasemos a burlarnos de ellos ¿Cuál de ellos(as) les sorprende más?

 

Flaco Cachubi

Santo y Blue Demon contra los monstruos (Gilberto Martínez Solares, 1970)

Disparatado cuento que enfrenta a El Santo y Blue Demon, los máximos ídolos del pancracio mexicano, con la versión chafa de los monstruos de Universal liderados por un científico más lurias que el presidente cabecita de algodón, quien también cuenta con sus seguidores zombis; 85 minutos para emocionarse viendo cómo el enmascarado de plata y el manotas le propinan su dotación de cachetadas guajoloteras a la momia y compañía, para ver cómo Santo se cachondea en su carrazo a la sexy vampira, para abuchear al Blue cuando se pasa al bando de los malos, para ver a Resortes Resortín de la Resortera dizque bailando en un musical metido con calzador y para preguntarse en qué momento se le ocurrió a Carlos Ancira salir en éste churro.

Cobra (George P. Cosmatos, 1986)

El estilo videoclipero de Cobra lo convierten en uno de mis mayores gustos culposos pese a recurrir a los convencionalismos y lugares comunes del género. Stallone como el rudo policía con actitud de Juan Camaney brinda una de las peores actuaciones de su carrera, lo que ya es mucho decir, pero bueno, tampoco es de esperarse otra cosa. Lo que sí hay, son muchos momentos de acción trepidante, peleas, persecuciones automovilísticas, sobre todo malandros asesinados porque se ponen de pechito ¿Es neta qué estos tarados quieren imponer un nuevo orden? Pero en fin, la presencia de la buenona Brigitte Nielsen modelando al ritmo de Angel of the city convierte todos los momentos absurdos en nimiedades.

 

Cat Movie Lee

Sex and the City: The Movie (Michael Patrick King, 2008)

Al principio me daba vergüenza admitir que soy una fan de Sex and the Citiy, de la serie y de su primera presentación para la pantalla grande, pero ya no. Porque si hablamos de un cuento de princesa contemporánea, al más puro estilo de Disney, el de Carrie Bradshaw y sus amigas, sería su simil más perfecto. Así que después de 5 años de serie, la cinta resulta necesaria, un must (como se dice en el mundo del fashion) con un conglomerado de emociones de infarto que al final le da el cierre perfecto a esta historia neoyorquina (pero universal) que todas esperábamos, Mr. Big le pide matrimonio a Carrie poniendo en sus piecitos unos Manolos Blahnik azules. ¡Divino!

13 Going On 30 (Gary Winick, 2004)

13 Going on 30 mejor conocida en este lado del charco como Si tuviera 30 es una auténtica epifanía adolescente llevada a la gran pantalla, donde ser una mujer exitosa e independiente que trabaja para una revista de moda, vivir en un departamento glorioso, tener el mejor closet y hasta una foto de Madonna con dedicatoria de borrachera, pareciera ser lo más grande que te podría pasar. Pero nada de esto funciona sin la compañía del verdadero amor, ése que comparte tus golosinas favoritas, baila contigo Thriller y te regala una maqueta con la casa de tus sueños, ésa que con un poco de polvos brillantes y las palabras mágicas, puede volverse real.

 

El Markovich

MacGruber (Jorma Taccone, 2010)

Adaptación de las aventuras del personaje de Will Forte en Saturday Night Live y parodia del programa MacGyver, esta comedia de acción y romance es un placer culposo y de culto. MacGruber es el agente secreto más imbécil y enfermo del mundo, pero la suerte que tiene ha salvado al mundo incontables veces. En esta ocasión deberá acabar con la amenaza de Von Cunth (Val Kilmer) terrorista que se ha hecho de una bomba nuclear y que mató a la prometida de MacGruber en plena boda. La trama suena genérica pero luchadores volando por los aires, sexo fantasmal y una asquerosa receta de apio, son algunos de los lugares enfermizos a los que esta comedia negra nos lleva y que la hacen distinta a todo lo que has visto.

Wet Hot American Summer (David Wain, 2001)

Todo parece normal en el último día de verano en el Campamento Firewood. Habrá un show de talento y los consejeros adolescentes tratan de terminar algunos asuntos personales pendientes: uno de ellos quiere perder la virginidad, otro conquistar a su crush con la ayuda de un veterano de Vietnam y una lata de vegetales que habla y otros poner un gran show en el concurso de talentos. Todo esto, y mucho más, mientras la directora del campamento busca mantener a todos a salvo del inminente choque de una estación espacial contra el campamento. Todo en un sólo día. El cast estelar (es el debut fílmico de Bradley Cooper) y el status de culto de este film, le valieron tener dos series en Netflix. Humor negro para dejar de pensar.

 

Karla Hauad

Legally Blonde (Robert Luketic, 2001)

Legalmente Rubia ha sido uno de mis placeres culposos desde que la descubrí, cada que me la topo en la televisión no puedo evitar verla no importando si esta ya está empezada. A pesar de ser un chick flick de primera vista soso y de cliché sobre las rubias tontas, me gusta porque habla del empoderamiento femenino, sin llegar al discurso de maldito patriarcado supremasista blanco. Vemos la evolución de Elle Woods de sí un cliché de rubia “tonta” a una abogada hecha y derecha de Harvard Law que logra resolver el caso aprovechando sus habilidades al máximo. Eso señores es #girlpower bien ejecutado, donde nuestra “heroína” pasa por momentos complicados de la vida, pero no pierde su esencia para poner a todos en su lugar.

The Mummy (Stephen Sommers, 1999)

Otro placer culposo en la categoría de aventuras/fantasía es la Momia cuando Brendan Fraser estaba de modita, recuerdo muy bien que la primera vez que vi esta peli moría de miedo por la escena donde revive la momia… ya sé ya sé, suena tonto pero en ese entonces tenía 9 años, y dos, recuerden que soy bien gallina para esas ondas (mi profile lo confirma); al final creo que mi gusto culposo nace de los buenos recuerdos de mi niñez, donde a partir de ver esa película con mis primos empezamos a jugar a ser exploradores del antiguo Egipto. Hace poco la volví a ver y aunque la narrativa por momentos llega a parecer ridícula, la sigo pasando de lo mejor con esos 124 minutos de acción y aventuras.

Hitch (Andy Tennant, 2005)

Siendo fan de los chick flicks, no podía faltar la comedia romántica y para ello escogí Hitch: especialista en seducción (nombre para LATAM). Me parece muy divertida la trama, donde un gordito rompe los paradigmas del gurú del amor interpretado por el siempre buena onda Will Smith. Y es que aceptémoslo, ver cada escenario por los que pasan y los consejos tan bobos que a veces se saca nuestro gurú hacen que te olvides un rato de la vida. Si la historia no es la mejor y me atrevería a decir que quien se lleva la película es Kevin James como Albert Brennaman, pasas un buen rato… Buena para pasar un domingo de romanceo, sin tener que meterle coco y trollear a tu novio por las babosadas que a veces llegan a pensar.

 

Clementine

Bride Wars (Gary Winick, 2009)

Hay de comedias románticas a comedias románticas, y esta es una cinta que a pesar de malamente ser clasificada en el subgénero, no tiene ni una cosa ni la otra. Es de las peores actuaciones de Anne Hathaway, de las peores actuaciones de Kate Hudson, no hay química entre ellas ni con los actores que interpretan a sus parejas (incluso vemos a un Chris Pratt nefasto ¿no es eso increíble?) la historia es demasiado absurda, sosa y hueca. Y sin embargo, cada vez que la veo en la televisión ¡no puedo dejar pasarla sin verla¡ Incluso debo confesar que la he buscado en Netflix, no sé porque la “disfruto” pero así es. Supongo que algo de frivolidad y ver “pelear” a estas actrices no me hará daño de vez en cuando.

Anger Managment (Peter Segal, 2003)

Sinceramente no soporto a Adam Sandler, recientemente se habrá hecho de algún prestigio, pero para mí es un actor mediocre cuyos tres únicos gestos le han valido injustamente para ser uno de los más rentables. No lo entiendo pero así es. En fin; sirviendo esto de preámbulo no me explico cómo llegué a Anger Managment y debo confesarlo ¡me gustó! Llena de chistes burdos, uno que otro incluso escatológico, situaciones absurdas, actuaciones exageradas y recargadas; funciona a pesar de todo lo anterior. Será la interpretación de Nicholson que nunca falla, la “pegajosa” melodía de I feel pretty, el carisma de Tomei, o los muchos secundarios que van desfilando, pero la disfruté y aunque me abochorné en algún momento, no pediré más disculpas por eso.

 

Vilma Aida

En mi caso se puede resumir en cualquier película que trate del fin del mundo, ya sea tipo cambio climático extremo o mega terremotos o explosiones de volcanes, cosas así. Pero hay tres que son mis favoritas y aunque diga en público que las vi solo una vez y alegue que son malísimas, cada que me encuentro con ellas en la tele las veo o (si, también eso hago) las pongo en Netflix o en la plataforma que encuentre.

The Day After Tomorrow (Roland Emmerich, 2004)

Tengo cierta fascinación por el clima y en esta película me encanta ver como poco a poco van sucediendo situaciones extremas con él, hasta llegar al punto de que Nueva York queda completamente cubierto por la nieve ¡son más de 10 metros de nieve, cubre edificios completos! Y esa escena donde se congela la gente en un segundo se me hace el límite de la imaginación. Igual y si es algo que pueda suceder, pero, a Dios gracias, en México siempre hemos gozado de buen clima (bueno, los últimos granizos e inundaciones con cocodrilos de Guadalajara dicen lo contrario) y esas cosas solo les pasan a los gringos… de Nueva York.

 

World War Z (Marc Forster, 2013)

Aquí el problema es una infección que convierte a lo humanos en zombis y si, aunque hay miles de películas de zombis mejor que esta, Guerra Mundial Z me gusta por lo exagerada que es. Me da mucha risa que donde había tres personas cuando se convierten en zombis se multiplican por mil y llegan hacer una rampa zombi para escalar una muralla. Además, que desde el principio sabes que nuestro Brad Pitt va a salvar al mundo sin sufrir daño alguno, incluyendo por supuesto, un avión estrellado con zombies de donde sale casi ileso para después y como mutante de los X-Men, recuperarse mágicamente y por fin conseguir la cura

2012 (Roland Emmerich, 2009)

Película estrenada justo a tiempo en vísperas del 2012 para darnos una idea de cómo nos iba a ir a principios de la nueva década (o como nos va a ir si seguimos contaminando al mundo). La tierra se desgaja, los freeways se desbaratan, los edificios caen uno encima del otro, las grandes olas cubren países enteros, bolas de fuego caen después de las explosiones de la caldera de Yellowstone (todas con malísimo tino) y la familia de nuestro héroe John Cusack se salva gracias a que tienen una súper limosina, una avioneta indestructible y un gigante avión ruso, cosas que cualquiera puede conseguir con un poco de suerte ¡me encanta ver eso!

 

El Fett

No es mi culpa que todos los demás autores se hayan negado a participar en este bonito ejercicio, por lo que yo, El Fett, el enemigo número uno del bodrio, tendré que salir a salvar este especial de 20 + 1 películas escribiendo 4 de ellas ¡No me juzguen malditos(as)! Porque el que esté libre del pecado ¡Que tire la primera piedra!

You Don’t Mess With the Zohan (Dennis Dugan, 2008)

¿Estoy mal si pienso que la primera media hora de esta hilarante idiotez es digna de enmarcar como una joyita de la sátira fílmica? De verdad no sé si la tengan prohibida en medio oriente entre tanto judío, jordano y pakistaní partiéndose el hocico diariamente, pero para el momento en que el agente del Mosad se convierte al capitalismo bajo el mundo de la estética y la moda arrastrando una serie de estereotipos grotescos, ofensivos y divertidos, ya es muy tarde para apartar la vista, no importando que el paquete de vello público de Sandler se convierta en el protagonista durante casi tres cuartos del film. Es en serio ¿todo extremista del medio oriente no se sentirá culpable y estúpido de verse tan viva y verídicamente reflejado en el mejor papel cómico de Sandler?

Dodgeball (Rawson Marshall Thurber, 2004)

Para mi “el gusto culpable” por excelencia, la imbecilidad del libreto y sus pésimas actuaciones son tan excesivas y poderosas que parecen causar un efecto químico en el cerebro, en donde la masa encefálica se ve expuesta ante tanta estupidez y en consecuencia, se rinde ante ese ataque de gags físicos y de pastelazo, diálogos babosos, estereotipos groseros y nula corrección política ¡Demasiado que soportar! Para el momento de la aparición de Chuck Norris todo está consumado ¡Te has vuelto un fanático del Dodgeball! Su legado confirma la expansión de esta enfermedad neuronal, creando una ola de zombis fanáticos (su servidor entre ellos) que incluso instituyeron el deporte de manera profesional ¡Gracias Chuck Norris!

The Patriot (Roland Emmerich, 2000)

No es mi culpa, y es que oficialmente padezco de la enfermedad que 1 de cada 41 contraen desde finales delos 70 a nivel mundial. Comenzó en Australia y el virus se expandió hasta América, mutando incluso hacia principios del milenio, en donde de no tomar medicamentos diariamente, también se corre el riesgo de decir que The Passion es una buena película (gracias a los dioses yo estoy medicado para no empeorar mis síntomas). Se llama “Melgibsobinitis”, y consiste en que el individuo que la padece es incapaz de decir que una película donde actúe Mel Gibson es mala, incluyendo esta, una obra histórica prodigiosa que ensalza el espíritu norteamericano gracias a una narrativa gloriosa y sin clichés (no me hagan caso, es mi enfermedad expresándose).

Surviving Christmas (Mike Michells, 2004)

Acúsome Kubrick de haber pecado contra ti, contra mis principios y contra todos los dioses del cine, al no solo regocijarme, sino también al aún a sabiendas de mi ofensa y sacrilegio, buscar incansablemente en la televisión durante cada época navideña el pecado. Perdona a este tu humilde cinéfilo por haber caído en el bodrio y en contra de todas sus enseñanzas y mis ideologías, al sentir el placer máximo cada vez que sacrifico mis ojos y alma al Surviving Christmas. No lo sé, no tengo explicación para justificarme; quizá ese día andaba drogado o simplemente muy de buenas y su humor desdeñable me poseyó. Podría defender las anteriores 3 en mayor o menor grado si alguien llegara a cuestionarme, pero en este caso no puedo ¡Perdónenme!

 

Chikilla

Kindergarten Cop (Ivan Reitman, 1990)

Por el simple hecho de que todos queremos ver a estos tipos grandotototes y fuertotototes que inspiran miedo, muertos de terror o desesperación al quedar a cargo de indefensos angelitos de 2 a 5 años. Un fenómeno que vi por vez primera con Arnold Schwartzeneger en Detective en el kinder y replicado por Vin Diesel, John Cena y más recientemente con Dwayne Johnson y hasta Dave Bautista. No bastan los músculos cuando tienes que lidiar con pequeños torbellinos que te harán sudar más que levantar 120 libras de peso. Además admitámoslo, amamos ver a los musculosos haciendo tonterías y correteando pequeñines.

 

Bedub

Confesar un gusto culpable francamente es de valientes, nos despojamos de todo pudor para poder ver dentro de nuestro más absurdo ser y encontrar que efectivamente muchas películas malas pueden ser de nuestro agrado. La razón quizás sea apagar el cerebro por un rato y sólo divertirnos, pero ¡que no se vuelva costumbre! Mi gusto culpable es Bedazzled o como aquí se tradujo Al diablo con el diablo, en la ya reconocida serie de pésimas traducciones de títulos.

Bedazzled (Harold Ramis, 2000)

Querer hacernos la vida más fácil tiene dos opciones: Esperar por un milagro o vender el alma al diablo para conseguirlo. A Elliot se le presenta esa oportunidad y con 7 deseos concedidos por el diablo lograr obtener a la mujer de sus sueños, aunque cada vez que intente pedir un deseo este no va a ser exactamente como él lo quiere y de aquí surgen situaciones exageradas, pero realmente cómicas: El pelirrojo sensible, el narcotraficante, el gay… extrañamente dirigido por uno de los genios de la comedia como Harold Ramis y que esta vez se dejó llevar por el efectismo y la ridiculez, de verdad no es una buena película pero estoy seguro que alguna risa le sacará.

 

Sahury

Starship Troopers (Paul Verhoeven, 1997)

Esta es una formula que no funcionaría hoy en día y que tampoco funcionó para la audiencia de los años 90, fue un fracaso en taquilla y la primera vez que la vi fue en la versión censurada de televisión abierta, quedé fascinada. Los diálogos son super cursis, tiene amores no correspondidos como novela, tiene demasiada exposición pero nada importa porque aún hoy en día me dan ganas de verla y disfrutar de la sátira fascismo espacial junto a Rico & Co. La propositiva serie b del espacio de Verhoeven a la larga puede que se haya transformado en un apelícula de culto, pero eso no lo quita la naturaleza de lo mala que es

Mr. Wolf

Twilight (Catherine Hardwicke)

No suelo tener demasiados gustos gulposos dentro de mis aficiones, pero uno siempre tiene guardadas en su memoria algunas cosillas que lamentamos desnudar ante el público. Pero, ¿y qué? No me dirán que ahora todos son unos chingones y nunca se han aflojado el cinturón y se han dejado encandilar por esas películas mediocres y que no aportan nada de nada. Pues dentro de ese reducido grupo de culpabilidades cinematográficas tiene su apartado Twilight (2008) de Catherine Hardwicke. Son un grupo de vampiros gourmet, capitaneados por el sonso de Edward (Robert Pattinson) que sólo beben sangre de animales y la sin sangre de Kristen Stewart, en el papel de Bella (o de ella misma) y la historia de amor entre ambos y un hombre lobo todo ciclado (mamadísimo hdspm) protagonizado por Taylor Lautner. Las actuaciones de los protagonistas son malas tirando a mediocres, salvadas por los secundarios que le dan algo de acción a la trama argumental. Lo que realmente esperas de la película es ¿Cuándo narices Edward le va a morder la yugular a Bella? Pero esto no sucederá hasta la cuarta entrega de la saga, The Twilight Saga: Breaking Dawn – Part 1, ¡Qué suplicio! Si no lo han visto, no pierdan el tiempo, lo mismo hasta les gusta…

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