Café Chairel: Por la mañana café, por la tarde cine.

Dentro del cine LATAM es agradable encontrar perspectivas que, a pesar de tener un toque de familiaridad, se salgan completamente del molde de la tendencia. El caos del mundo actual, si bien exige conciencia del lugar donde nos encontramos, de vez en cuando también permite contar historias en forma de un abrazo al corazón, transportándonos a sabores y lugares mágicos de nuestro hermoso continente, como Café Chairel

Café Chairel trata sobre dos personas solitarias que se cruzan en una cafetería. Ambos poseen personalidades antagónicas y arrastran historias de vida complejas, pero aprenderán a compaginarse para sacar adelante el negocio del café como medio para curar sus heridas.

Si pudiéramos describir a Café Chairel con una palabra sería “balanceada”, pues mientras una parte de la historia da pie a convertirse en una novela de Televisa, el director y guionista encuentran la manera de alejarse de esas convenciones simplonas, dándole un toque agradable, más no empalagoso, y ligeramente sutil a esta clase de humor o comedia sobre “dos personalidades diferentes aprendiendo a ser amigos”.

Por otro lado, Café Chairel esconde una serie de tópicos bastante densos de índole psicológica sobre la soledad y el duelo que, en manos de otros directores, serían tratados como una especie de culebrón televisivo o como una cinta de sufrimiento excesivamente explícito. Por fortuna, ese tono sutil y ese estilo de eficiencia visual permiten que la película se aleje de esos lugares comunes, ofreciendo un retrato que, si bien no teme mostrar momentos crudos, tampoco los sobreexplota. Adicionalmente, el tono cómico permite un mayor equilibrio.

La mejor parte es el guion. Los personajes están bien escritos, solventando correctamente sus personalidades; existe un antagonismo entre ellos dos que se vuelve parte esencial del viaje. Las tramas están correctamente conectadas y, sin más ni menos, Café Chairel va directo al punto de lo que quiere mostrar. En épocas donde muchas veces los realizadores quieren ponerle tanta crema a sus tacos —o, en términos cafeteros, se pasan de agua— terminan creando historias que pierden el sentido y el rumbo. Este no es el caso

Quizá otro aspecto destacado es la creación, a través de diferentes planos generales y medios, de Tampico, Tamaulipas como un personaje más, imprescindible para contar una historia cuyo escenario natural le da un aspecto mágico, como si no existiera otro lugar donde pudiera ocurrir o como si fuera un relato que exclusivamente podría acontecer en un rincón de LATAM. Narrativamente es acertado, pero incluso mercadológicamente resulta rentable para impulsar la realización de cine mexicano ¿Cuántas películas que dotan de encanto a su lugar de filmación podrían convertirse en un gancho para el impulso turístico en una relación ganar-ganar? ¿Acaso no funcionan así muchas industrias cinematográficas en otros lados del mundo? Da para pensar, especialmente porque Café Chairel hizo la tarea.

Calificación

  • Guión: 2.8
  • Dirección: 2.9
  • Actuación: 1.7
  • Extras: 0.5

Calificación:  7.9

Siendo sencilla, directa, pero eficiente, Café Chairel vendría siendo como un Espresso Lavazza: una combinación de diferentes sabores que, en síntesis, terminan por crear un balance agradable y refrescante para quien lo disfruta. Una tacita al corazón que, de vez en cuando, necesitamos en el cine para reír y sobrevivir.

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Acerca del autor

El Cine Actuario   @maxpower_ar?s=09   facebook.com/dvclocblog

Actuario/Economista, Amante del Cine, Devoto de Dios, Intuitivo, Curioso, Rockero de corazón, Fanático de los Libros y del deporte de las tacleadas, quesero, colchonero, diablo rojo. "Las estadísticas son la forma en que las matemáticas cuentan las historias" "El arte es una ciencia y el trabajo del critico al igual que el del investigador es exponer sus axiomas y teoremas al mundo" "Estar de acuerdo, en no estar en desacuerdo es saludable"


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