Cómo cortar con tu Patán: El caos de una premiere no proyectada

Fuimos invitados a la premiere de “La Amante de mi padre”, que si bien no prometía tampoco la gran historia, al menos si algo agradable (y muy predecible, según el avance). Nos citaron a las 8 p.m. y justo a las 7:45 pm estábamos formados en la fila de prensa bien provistos de palomitas grandes, refrescos y una charola jumbo de nachos, en otras palabras “Entrar al cine, como Dios manda”. Empezaron a pasar los minutos y no nos movíamos de ahí, nadie nos decía nada y solo veíamos como se iban consumiendo las palomitas en la fila. Después de 45 minutos de espera en la fila por fin empezamos a entrar. La sala estaba medio en penumbra, como siempre antes de una película y todos nos acomodamos en las butacas que creíamos que mas nos convenían. Habían pasado unos diez minutos cuando de repente se prenden todas las luces de la sala. Eso nunca es bueno. Entra un joven, se para frente a toda la audiencia y alzando la voz se identifica como el gerente del cine, ofrece disculpas por la demora y nos informa que la película programada no podrá ser proyectada porque tuvieron un problema con el disco duro (lo que sea que eso signifique) ¡Peeero! En compensación nos ofrecía un “refill” de palomitas y refresco y tres opciones de otras películas que nos podía proyectar. Se tendría que decidir a votación y ahí comenzó el caos. Las opciones eran:

  • Me gusta pero me asusta
  • Cómo cortar con tu patán
  • Eso

Cada quien empezó a opinar y no había manera de que nos pusiéramos de acuerdo, pero de inmediato se descartó “Eso” (pues la mayoría ya la había visto), por lo que el dilema estaba entre las dos cintas mexicanas.

El joven e inexperto gerente también nos dio la opción de retirarnos de la sala y nos darían cortesías para otras funciones. Varios decidieron por esto último. Hubo quien tuvo la “brillante idea” de que nos asignaran varias salas donde pudiéramos ver la película que quisiéramos, otro pidió refill de nachos, alguien dijo que nos pagaran el estacionamiento y pues yo pedí unos tacos… ¡digo! Estaban en complacencias! Al final no nos dieron nada de eso y después de una democrática votación a mano alzada, se decidió por la película de “Cómo cortar con tu patán

La historia va de “Amanda”, una terapeuta que ayuda a las mujeres a salir de malas relaciones con hombres y pone ejemplos: Como cuando te tatúas el nombre del novio porque te lo pidió, cuando no te gustan los amigotes borrachos de tu pareja o como cuando tuviste sexo en el diminuto carro del galán y tuviste que fingir que te gustó. Amanda tiene una hermana llamada Natalia que precisamente es adicta a este tipo de relaciones malas y tiene un novio que según ella es “el amor de su vida”, y también un amigo llamado Leo que es el típico “influencer” de redes sociales, hace yoga, es vegano y siempre anda descalzo “porque le gusta sentir el contacto con la madre tierra” y esto le cae muy mal a Amanda.

Una noche Amanda va con una amiga a un antro y justo al entrar se encuentra a Natalia que va llorando saliendo, le dice que acaba de terminar con el novio y se va a su casa. Ya dentro del antro conoce a un tipo muy guapo con el que termina teniendo una noche loca de sexo en un hotel de paso. Siguiendo todas sus reglas ella lo espanta con el fin de que no se enamore. Todo lo que sigue es muy predecible.

“Amanda” es interpretada por Mariana Treviño que hace el mismo papel que la ha hecho famosa en la serie  Club de Cuervos. “Natalia” es Camila Sodi, “Leo” es el ex RBD Christopher Von Uckerman y el galán en cuestión es Sebastián Zurita en el papel de… Sebastián Zurita.

La película pretende ser una comedia y a ratos cumple, sin embargo las situaciones son muy predecibles, absurdas, inverosímiles y al mismo tiempo sosas. Tiene muchos errores de continuidad, muy mala iluminación, la música es muy olvidable. Tal vez la salva un poco la ambientación y dos que tres chistes. Presentan una CDMX como la ven nuestros políticos: limpia, con aires parisinos, un lugar donde te puedes quedar afuera de tu casa en la noche platicando con tu amigo sin temor a que te asalten. No hay trafico, ni contaminación. Se puede caminar por las calles descalzo. Xochimilco es un lugar bello y romántico… bueno, ahí si no pudieron con las aguas chocolatosas y contaminadas, pero hacen lo posible.

Alcanza a ser una película palomera siempre y cuando le pase igual que a nosotros, que le regalen el refill de las palomitas, que ya este sentado ahí y no le quede mas remedio que verla, si no, pues queda en mala.

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Vilma Aida    


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