La Muerte de Robin Hood: Y del insomnio

Robin Hood es una de las figuras más reconocibles en la historia, ya sea por los cuentos para niños o sus representaciones en distintos medios, hasta decenas de películas o cortos, la figura del arquero de buen corazón ha tenido distintas versiones, pero nunca una como esta, una versión supuestamente más “realista”

La Muerte de Robin Hood nos trae a Hugh Jackman en un papel familiar, un veterano de la violencia cansado de la vida que busca un final digno, y en papel suena increíble (recordando a LOGAN en 2017) pero veremos en el resultado es muy dispar sobre todo a la hora de la obligada comparación en torno al personaje de la cultura pop cuando el arquero ya en su vejez busca una vida solitaria, sin embargo, los ecos del pasado siempre resuenan en el presente y Robin tendrá que sobrevivir a estos

Aunque se agradece que la cinta no sea redundante y vaya al grano con una agradable duración, la dispar dirección en cuanto a lo que quiere proponer es lo afecta desde el minuto uno a la narrativa, pues deja de lado la acción para mostrar un lado más reflexivo sobre el personaje, de todas sus vivencias y, al ser una reinterpretación del personaje, busca representar como hubiera sido realmente en el siglo XIII, sin tanta fantasía, pero con mucha pretensión dentro del desorden que presenta el desarrollo de su personaje

Algo que recalcar, es que es imposible encasillar a Hugh Jackman en un papel alejado de alguien violento, esa imagen construida por su participación en Fox y reforzada por Marvel ha sido una imagen recurrente, y aquí le permiten mostrar esa parte brutal y cruel a la que estamos acostumbrados. No es queja, y aunque le permite mostrar un aspecto más serio de su registro, es imposible no sentir que estás viendo LOGAN, ya que la similitud entre tramas es muy marcada, por no decir una calca, y modifica ciertas partes para incluir personajes innecesarios en una trama que de a poco se va haciendo pesada

Con un atrevimiento narrativo como lo marca su propio título y promesa, uno esperaría ver algo más llamativo considerando el objetivo de mostrar el “lado oscuro” de Robin Hood, pero termina convirtiéndose en una novela extremadamente reflexiva que se pregunta que pecados merecen ser perdonados y como vivir con ellos.

 

Aburrida, demasiado pretenciosa en lo que busca representar, y que solo vale la pena por momentos gracias al ya recurrente arquetipo de Hugh Jackman, La Muerte de Robin Hood es una cinta totalmente olvidable y en términos generales una total pérdida de tiempo no solo para el espectador, sino para la carrera del carismático y buen actor protagonista

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Salvador Lechuga     @bit_freaks


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