Las 10 Series Imprescindibles de los últimos 19 años

En orden alfabético y sin tomar en cuenta las animaciones, veamos según nuestros(as) autores(as) cuáles han sido las series que han revolucionado a la pantalla chica y en general a la narrativa y forma de mercadeo dentro del nuevo milenio, con personajes tan complejos como icónicos y en algunos casos formando numerosos grupos de fans gracias a sus altas expectativas y/o calidad.

Fantasía, thriller, comedia, ciencia ficción, western y drama, tomando en cuenta su fecha de primera temporada desde el año 2000 en delante y que no todo es Netflix en la vida ¿Cuáles son las 10 series que un amante de las series no se puede perder en estos últimos 19 años?

 

30 Rock (2006 – 2013) NBC

Por Clementine

El caso de 30 Rock es extraño. Es una de las mejores series de comedia jamás escritas, que consiguió múltiples nominaciones y premios temporada tras temporada, que contaba con personajes carismáticos y muy bien dibujados, y que sin embargo, nunca gozó de la popularidad y niveles de audiencia que hubiera merecido y que tuvieron otras series contemporáneas de ella, pero no igual de brillantes. Creada por la genial Tina Fey,  narra las anécdotas y situaciones que se presentan en la elaboración de un programa de variedades comandado por su productora ejecutiva Liz Lemon (la propia Fey). Y en ella vemos capítulo a capítulo todos los dolores de cabeza que le provoca a Liz la producción de su programa; desde los caprichos y egocentrismo de sus dos actores principales; su jefe que es un tiburón corporativo y ultra conservador republicano que contrasta con las ideas un poco más liberales de Liz (las discusiones entre ambos por el contenido del programa son de los mejores diálogos en la serie); hasta las situaciones del día a día de su equipo técnico y creativo (vaya que hasta el personaje del conserje Kenneth Parcell es divertido). Si a esto sumamos la desordenada vida personal de Liz en la búsqueda del amor de su vida, tenemos todos los ingredientes para una serie sumamente entretenida.

Repleta de gags en cada episodio, con múltiples referencias a la cultura pop y al estilo de vida de la sociedad estadounidense, diálogos en doble sentido sutiles y hasta elegantes y narrada a un ritmo frenético, lo cual te dejaba al final de cada capítulo un tanto acelerado y con ganas de más; tenía en la parodia el elemento en que mejor se movía. 30 Rock (título que hace alusión a la dirección de los estudios de la NBC en Nueva York el 30 de Rockefeller Plaza) es una comedia brillantemente escrita que, esperemos, el tiempo colocará en el lugar que merece.

 

Breaking Bad (2008 – 2013) amc

El Fett

En definitiva la serie que rompió los paradigmas narrativos y cambió la forma de ver la televisión; y es que digamos que de manera irónica, un actor de vena cómica hizo que con Walter White la pantalla chica madurara de manera definitiva con una dosis semi fílmica en donde cada capítulo logra ser mejor que el anterior (menos el de la mosca), algo que fuera de Breaking Bad es sencillamente y hasta el momento IMPOSIBLE.

Lo que me encanta de la serie es su consistencia y lealtad hacia con su historia, nunca traicionando su siempre místico título que refiere simple y directamente a la progresión por antonomasia del antihéroe, rompiendo la bondad y transformándola en pura y por extraño o culpable que parezca, carismática maldad ¿Si entienden la importancia de estar viendo el testimonio audiovisual más honesto, brutal, entretenido, lógico y brillante sobre la concepción del antihéroe por excelencia verdad? De ahí a que la audiencia no solo se identifique, sino también logre justificar todas las acciones del ciertamente roto y cruel Heinsenberg en una conexión empática sin precedentes

Personajes redondos, momentos impactantes que llegan de sorpresa, ajenos a cualquier esbozo o aviso de precaución, y sencillamente el mejor personaje protagonista en la historia de las series televisivas, Breaking Bad es una experiencia emocional que será difícil y muy improbable de superar

 

Deadwood (2004 – 2006) HBO

El Fett

Lo único malo de esta sensancional revitalización del western es que tras su tercera temporada fue cancelada por HBO ¿lo extraño? que como toda pieza revolucionaria y adelantada a su tiempo, con los años fue ganando más fama, audiencia y notoriedad convirtiéndose en una pieza de culto, hasta llegar a este 2019, donde la misma cadena intentará dar un cierre más digno tras su más grande error, regalándole una película. Deadwood es lenta es cierto, pero quizá estemos hablando del show con mejores diálogos y maldiciones en la historia, gracias a unos guionistas que no solo comprendieron a la perfección la época del salvaje oeste, sino que con un poco de ficción y hechos reales, hicieron de esta especie de “The Godfather” en el oeste un nexo histórico invaluable entre lo salvaje y la modernización, entre lo primitivo y la llegada del capitalismo gringo y “patriótico”.

De solo 3 temporadas, lo personajes van progresando en su psicología de manera incierta, manteniendo en las actuaciones el peso necesario del suspenso para dejar que las pistolas, la venganza, la llegada de la ley, las apuestas, el maltrato, los burdeles, la peste y ese cambio notorio de sociedad sean panoramas re visitados constantemente en cada capítulo sin dejar de lado el eje principal de la trama, y es que antes de Walter White, Don Draper y demás antihéroes, el pueblo de Deadwood presentó el cambio inverso en el excelso personaje de Ian McShane, Al Swearengen, humanización que conforme avanza su trama se va convirtiendo en su foco principal de atracción-

 

Game of Thrones (2011 – 2019) HBO

Kbhauad

Game of Thrones sin duda ha sido un fenómeno a nivel mundial, colocándose como una de las series más vistas y sin dudas más premiadas de los últimos tiempos. ¿por qué? Escrita y dirigida por David Benioff y D. B. Weiss y basada en la novela de George R.R Martin “Canción de Hielo y Fuego”, Game of Thrones sale del molde tradicional del arco del héroe mostrando una historia cruel donde ningún personaje está a salvo. Esta serie es conocida por la manera en que desarrolla a sus personajes, estar cargadas de escenas de violencia, tortura, violaciones, matrimonios forzados, incestos, espionaje, guerras, dragones y magia.

La historia está muy bien adaptada ya que sigue los múltiples arcos argumentales de la obra de Martin, que no es cosa fácil de escribir en un guión para televisión, ya al ser un medio dónde estás limitado por el tiempo necesitas priorizar argumentos para hacer un buen montaje.

Por su parte la producción es espectacular, desde la variedad de las locaciones (filmaciones realizadas en varias regiones de Europa y Nueva Zelanda), efectos especiales (explosión de la mitad de una ciudad, vuelos sobre dragones y ejércitos de miles de personas), vestuarios y efectos sonoros de primera y hasta la creación de un idioma, el dothraki. Así que no sorprende que sea la serie más cara hasta la fecha con un presupuesto de $15 millones de dólares por episodio en su octava y última temporada. 

Todo lo anterior no podría cerrarse sin una excelente actuación para darle vida a los personajes, tenemos actuaciones entrañables que logran despertar emociones, de mis favoritas Cersei Lannister (Lena Heady) y Ramsey Bolton (Iwan Rheon).  Esta producción cuenta con actuaciones que han sido reconocidas por diferentes premios, sin embargo no es cosa fácil destacar en una serie donde las escenas individuales duran pocos minutos y hay demasiada competencia.

Como conclusión puedo atreverme a decir que Game of Thrones es una serie que marcará la historia de las producciones televisivas y siendo un ejemplo de narrativa que sale de los clichés de siempre.

 

House M. D. (2004 – 2012) Fox

Clementine

Basada en una columna médica escrita para el New York Times, y en la que muchos casos presentados en ella se basan a su vez en los escritos de Berton Roueché, columnista de la revista The New Yorker; esta serie es creada por David Shore y gira en torno al doctor Gregory House, quien lidera el grupo de diagnosis en casos complicados de un hospital en Nueva Jersey. Este doctor es sumamente brillante, un genio en su campo, quien padece una condición médica que lo obliga a usar un bastón para caminar, pero con una personalidad sumamente peculiar por decir lo menos. Es ególatra, imprudente, soberbio, sarcástico, anarquista, un completo misántropo e incluso drogadicto; un tipo insoportable, pero que extrañamente por todo lo anterior resulta sumamente encantador. Y en esta personalidad tan excéntrica y perfectamente retratada por Hugh Laurie, es en que está basado el éxito que tuvo Dr. House a lo largo de sus 8 temporadas.

Y es que semana a semana, cada capítulo nos presentaba un paciente con un padecimiento imposible de descifrar, casi desahuciado, y junto con House y su equipo nos disponíamos a resolver aquel caso, fuera uno médico o no; porque los escritores tal como sucede en las series policíacas te situaban ahí, te involucraban con el paciente y con el equipo. Aquel equipo estaba conformado por excelentes médicos sin duda, pero al final siempre con ayuda de su intuición, de su infinito conocimiento y de su desconfianza ante cualquier ser humano House era que lograba resolver el misterio salvando la vida de los pacientes y de paso alimentando su ego lo cual era su verdadero móvil. Gregory House, es sin duda y por mucho, uno de los mejores personajes que la televisión nos ha dado.

 

Lost (2004 – 2010) ABC

El Markovich

Si mi madre supiera cuantas clases de la universidad me volé con el único objetivo de estar en casa y no perderme los inicios ni los finales de temporada de esta gran serie, seguro me exiliaría a una isla desierta.

“Lost” fue revolucionaria ya que cambió la manera en que vemos ahora la televisión (e incluso el cine) gracias, en su mayor parte, a la cantidad de misterios y pistas que se prestan al análisis exhaustivo por parte de sus seguidores. Todo está conectado y tiene un porqué en este programa. Ya no podemos evitar ver las cosas así. Sin ir más lejos vean nada más cuando sale un tráiler de DC o Marvel (o ahorita con “Game of Thrones”) las cientos de teorías que a la hora ya están circulando en internet a partir de lo que se vio. No recuerdo esto en un tiempo ‘pre-Lost’.

Otro aspecto fue la profundización del trasfondo que la narrativa permitió para cada personaje. A pesar de tener más de 10 sobrevivientes al frente del show, a cada uno se le dio la importancia que merece para construir detalladamente su historia y que pudiéramos ser más empáticos con ellos y tener a más de un favorito. No es un show cliché de sobrevivientes en una isla, “Lost” es una historia compleja que combina existencialismo, ciencia ficción, misterio, drama y algo con lo que no muchos se sienten cómodos: espiritualidad. Su divisivo final no satisfizo a muchos que tal vez querían algo más digerido o simplemente ver hundirse la isla o algo. Para mí, ese final que nos habla de otros planos de existencia fue el cierre perfecto, más con el último frame de toda la serie.

Hace poco la volví a ver de corrido en Netflix, sin las eternas esperas entre temporada y temporada y la disfruté aún más. Cabos que creí habían quedado sueltos se resolvieron ante mis ojos. Pude disfrutar más la cinematografía, las actuaciones y el ecléctico soundtrack. No tiene escenas eternas de diálogos que no van a ningún lado como “The Walking Dead” o a veces “Game of Thrones”. Lost va a lo que va y siempre deja queriendo más. Si no la han visto, súbanse al vuelo de Oceanic 815 y húndanse en el misterio que está frente a ustedes. ¡Namaste y buena suerte!

 

Mad Men (2007 – 2015) amc

El Fett

Nombrado recientemente como el mejor show televisivo de la historia según la crítica de medios impresos en Estados Unidos (ranking que cambia año con año), Mad Men quizá sea la serie con la mejor concepción, desarrollo y redención de los términos “patriarcado” “opresión” y “liberación femenina”, y por su puesto como su concepto rector lo indica al menos durante 5 de las 7 temporadas, el testimonio visual más teórico y atractivo sobre el origen de la mercadotecnia y las técnicas de persuasión publicitaria dentro de la época donde se concibieron tanto la terminología como varias de las bases y estrategias aún vigentes. Un solvente drama familiar y corporativo con toques de thriller bélico y comedia negra, la figura de su icónico antihéroe es tanto la tesis como la cruenta revelación del trastornado “sueño americano”, siendo un eje que a través de la casualidad y el talento, forja el destino de todos los de su alrededor mientras él mismo se auto destruye sin un control emocional aparente.

En lo personal como publicista y constantemente en la misma posición de Draper frente a varias situaciones profesionales que aparecen a través de la serie, Mad Men podría ser definida como una progresión de momentos conmovedoramente estresantes que logran exponer la psique de cada uno de sus inmiscuidos y esa delgada línea tan compleja que separa al ser laboral con el ser familiar, que para fortuna y/o desgracia de muchos suele dar al humano una doble o hasta triple personalidad. Por otra parte el factor femenino de la serie es poderoso, dando a aquella figura de muchas formas y caracteres una versatilidad, talento y ambición como pocas veces se ha visto en la televisión, acorde tanto a la lucha que se fraguaba en aquellos tiempos, como a las tendencias de hoy en día sin que eso afecte el despliegue de sensualidad, hermosura y hasta erotismo de parte del sexo más fuerte.

Quizá baje de nivel cuando abandona a la publicidad como eje principal de la trama en sus últimas dos temporadas, centrándose únicamente en el drama de cada personaje y perdiendo así su increíble equilibrio, pero sin duda la progresión y final de su protagonista han dado de que hablar, así como la calidad narrativa con la que prevaleció.

 

The Office (2005 – 2013) NBC

El Markovich

Ni siquiera sé cómo empezar a abordar esta revolucionaria serie que cambió el concepto del trillado sitcom para siempre. Esta adaptación de la serie británica homónima creada por Ricky Gervais (que es lo único que ha hecho que sí puede verse) nos relata el día a día en las aburridas oficinas de Dunder-Mifflin, una compañía que se dedica a lo más aburrido del mundo: vender papel. Esto puede desanimar a cualquiera, pero basta con conocer a los pintorescos empleados para que la serie te atrape desde los primeros episodios. Está el chico bromista enamorado de la recepcionista, el estricto lame botas del jefe, los amargados que sólo van a trabajar sin decir nada y los chamacos que se creen mejor que los demás. Admítanlo, todos hemos conocido a un espécimen de cada uno (o lo hemos sido) en nuestras oficinas tóxicas.

El ángel de toda la serie lo tiene Michael Scott, el jefe de la manada de extraños, interpretado por Steve Carell. Un jefe que todos quisiéramos, o tal vez no, tener. Incómodo e incompetente, no sabe usar Powerpoint ni distinguir a Britney Spears de Lady Gaga, pero el gran corazón que tiene saca siempre adelante a sus empleados cuando la cosa se pone dura…that’s what she said!

Filmada como un mockumentary, prescinde de risas grabadas y sólo se usó una cámara. Su humor es más basado en lo incómodo y en lo cotidiano y precisamente por ello se siente más real. A lo largo de siete temporadas, el elenco fue variando notablemente y tuvo muchas estrellas invitadas como Amy Adams, Idris Elba, Kathy Bates y Jim Carey. No sólo es comedia, tiene sus toques de drama y este show en particular muestra una gran evolución y desarrollo de personajes a través de sus 201 episodios. Vale mucho la pena ser parte del equipo de Dunder-Mifflin y sumergirse con ellos en la incomodidad del mundo real. Acabarás queriendo entrañablemente a cada empleado y los querrás tener en tu chamba godín…excepto al imbécil de Toby.

 

True Detective (2014 – ) HBO

Arquicruz

Una serie atípica para estos días; desde ese maravilloso opening a cargo de The Handsome Family, Nic Pizzolatto carga cada episodio de mucha información , lleno de pistas y detalles para compenetrarse con esos “verdaderos” detectives, así que para comenzar esta serie no es para centenniasl ni para aquellos entes que deben estar pegados a su celular, pues cada momento que pasa realmente cuenta.

Lejos de ser una serie con muchos crímenes, escenas de acción o crímenes fuera de lo común, True Detective es una verdadera joya porque gira alrededor de sus protagonistas y la trama se desarrolla al mostrar personajes reales, tridimensionales, con sus propios miedos, aspiraciones y su tendencia a cometer errores. Harrelson demuestra que es algo más que el encasillado personaje estrafalario de relleno que vemos en muchas películas mientras que McConaughey mantiene un nivel muy alto, desde que lo vimos en Killer Joe. Lo mejor de True Detective es que no necesitan un ejército de personajes acartonados e unidimensionales que solo pueden mostrar un rasgo personal (ya saben, el cerebrito, el macho alfa, la chica ruda) y otro detalle que es vital para esto es la forma en que desarrollan una investigación, cero tecnología de fantasía con deux ex machina. No por algo se llama Detective de Verdad,

Pero nada de esto funcionaría si no existiese una mano firme que llevara a todos por el buen camino y quien mejor que el joven director Cary Fukunaga, quien logra encausar el desafiante argumento de Pizzelotto, así como llevar a estos dos veteranos a dar unas actuaciones inolvidables. Sin necesidad de llegar a lo gore, de mostrar escenas muy gráficas o recurrir a efectos especiales, Fukunaga logra envolvernos en ese ambiente peligroso del Bayou y experimentar el odio de los protagonistas hacia un oscuro y misterioso antagonista, que no decepciona.

 

The Wire (2002 – 2008) HBO

El Fett

No me cabe ninguna duda que HBO ha sido desde los 90’s la plataforma revolucionadora del formato televisivo; ellos cambiaron las reglas de la pantalla chica en torno al relato gansteril (The Sopranos), al western (Deadwood), a la fantasía épica (Game of Thrones) y por supuesto mucho antes de True Detective también al tópico policíaco, con esta compleja y exquisita serie que exploró de una manera nunca antes de vista todos los ejes que aportan elementos al juego, crecimiento y desarrollo del crimen, en un ciclo sin fin e intimista que astutamente y durante sus 5 temporadas, segrega dicha esferas de poder sin ninguna corrección política y con una crueldad y naturalidad que raya en lo documental, pero claro y siendo los maestros en el rubro, agregando la ficción y carisma necesarios para hipnotizarnos con esta evolución de corrupción en las calles y muelles de Boston.

Tomando la problemática del tráfico de droga y la corrupción que afecta a la ciudad  desde los estratos sociales más bajos hasta las altas esferas políticas, The Wire teje una red estructural a partir de un elemento específico en cada una de sus temporadas, pero siempre dando la progresión al mismo conflicto: en su primera se presenta el producto (la droga), la distribución y la red directa a consumidor final; en su segunda el abastecimiento, la logística de distribución desde sus muelles; en su tercera las situaciones competitivas, las estrategias de precio frente a un producto aminorado en calidad y con problemas de abasto, sin dejar de lado la inclusión de otras líneas de negocios; en su cuarta la situación educacional y la promoción política; y en su quinta la media, la prensa y la comunicación, y como esta afecta en todo este conglomerado. Todo esto con una serie de personajes brillantes y perfectamente estructurados; policías, políticos, criminales, sicarios, adictos, y el trasfondo escolar y el social, de donde destaca como uno de los personajes más entrañables e iconicos de la televisión de los últimos 20 años el de Omar Little (Michael Kenneth Williams), el rudo sicario afroamericano y gay a favor de la comunidad.

¿Netflix? ¡Por favor! No sean ridículos(as) y pónganse a ver buenas series

 

Bonus. Downton Abbey (2010-2015)

Vilma Aida

Muchas personas y yo consideramos esta serie como “el regalo televisivo de Reino Unido para el mundo”. Una joya inglesa. La trama es la típica de “los de arriba y los de abajo” que nos cuentan el día a día de la noble familia Crawley, que solo tiene tres hijas. Todo empieza cuando en el hundimiento del Titanic muere el heredero y prometido de la hija mayor. Parece ser una desgracia, pero Lady Mary, la hija mayor, no le toma la menor importancia ya que era un matrimonio arreglado para mantener la herencia de la familia, misma que se perdería si no se casan adecuadamente.

Durante seis temporadas vemos la evolución de esta familia pero contada a través de la mirada de un ejército de sirvientes que orgullosos trabajan para la misma. Los Crowley son generosos con ellos pero sin pasar los límites. Cada capítulo es una belleza, la ambientación está cuidada hasta el más mínimo detalle. El vestuario va modernizándose según cambia la época y situaciones del país. Los personajes están muy bien estructurados, quiero decir que mi favorito es la abuela Violet, Condesa viuda de Grantham interpretada por la maravillosa Maggie Smith; tiene los mejores diálogos, el sentido del humor más agudo y negro, hace una verdadera reina sin corona (si, soy su fan y de viejita quiero ser como ella); actúan también Michelle Dockery, Hugh Boneville, Joanne Froggatt, Elizabeth McGovern, Jim Carter, Brendan Coyle, Phyllis Logan, Allen Leech, entre muchísimos más.

Puso de moda muchos lugares del Reino Unido, creando tours referentes a la serie. En su momento, se usaron unas camisetas con la leyenda “FREE MR BATES” por el injusto encarcelamiento del personaje en unos capítulos. Hay personajes muy queridos que mueren abruptamente y mucha gente se quejó y tuvieron que salir los actores a dar explicaciones ya que algunos se salieron por motivos personales, cosa que no se les ha perdonado todavía. Una serie que nos hace vivir la corta época eduardiana. La reacción de la nobleza a sucesos como el hundimiento del Titanic, la Primera Guerra Mundial, la pandemia de la gripe española, la formación del estado libre irlandés, la vida durante los maravillosos años 20 y el periodo entre guerras. Una gran serie que no se pueden perder.

Nota. Esta anunciada una película de la misma, tendrá que ser algo muy bueno para que pueda, ya no superar, si no igualar la serie.

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Cinescopia   @Cinescopia   cinescopia.com

Equipo editorial de Cinescopia.


2 comentarios

  • ¡Lo gracioso es que Mad Men, House y Breaking Bad las vi en Netflix !

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  • Qué maravilla es The Wire.

    Sería bueno que alguien (cof cof Arqui cof cof) haga una revisión de las series de animación de este siglo, me he reencantado con ellas en los últimos años.

    Responder

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