Las 5 Mejores Películas de Harry Carey Jr.

Harry Carey Jr., ya tenía la sangre de actor de su padre, Harry Carey, haciéndole honor al nombre y al apellido al convertirse en uno de los más notorios actores de western en la historia al colaborar en su pináculo como actor con los directores Howard Hawks y John Ford, con este último incluso protagonizando dos de sus más grandes e infravaloradas epopeyas dentro del género.

Harry Carey Jr. completaría un currículo de más de 150 títulos y se mantuvo activo hasta el día de su muerte. Recordemos a este buen actor con sus mejores películas

 

Bonus – The Exorcist 3 (William Peter Blatty, 1990)

Siempre he creído que el final del súper clásico de terror, el exorcista era apresurado y poco relacionado con la historia que nos habían contado. Esto lo comprueba la idea del exorcista 3 (el exorcista 2 no existe) dado que el espíritu maligno aún continua vivo, en un cuerpo inerte pero vivo. Dada esa realidad, este ente puede pasar de cuerpos y volver a cometer actos y crímenes realmente repulsivos. La película la dirige el propio William Peter Blatty, quien es el escritor de las novelas y hace realmente un trabajo excepcional, especialmente en la atmosfera creada que en todo momento donde da la sensación inequívoca de estar ante la presencia del mal puro.

 

Bonus – The Searchers (Ford, 1956)

POR EL FETT

Indudablemente el sello más emotivo de John Ford en el western, el relato que abarca 10 años le permitió al cineasta desplegar no solo una intensa gama de técnica visual, sino también adentrarse en la debacle psicológica de sus personajes dentro de una búsqueda desoladora y entrañable por todo el suelo que concibe el salvaje oeste del director del parche. Parece mentira, pero el nivel de emotividad logrado por este en su clímax proyecta un equilibrio entre la más épica aventura y el romanticismo más puro hacía con el género, aun cuando este se trastoque a cierta violencia racial. Una joya que en su legendaria escena final representa toda su personalidad, retratada con pincel y narrada de manera ágil, emocionante y con el más dulce y tal vez más recordado cierre del género.

 

Bonus – Gremlins (Dante, 1984)

Ningún momento como la navidad para desatar la fiesta sin control en compañía de todos tus amigotes, aun cuando esta conlleve destruir tu colonia o pueblo y convivir con tus similares más feos que una roncha infectada con pus ¿Resaca? ¡Ninguna! Pero si muchas consecuencias irreparables que pudieran destrozar todo el elemento material, pero no el espiritual de la época, el cual es el que en verdad importa y perdurará. Un clásico de horror y comedia de los 80’s, que posiciona su relato visual y narrativamente en un contexto navideño. Las hilarantes criaturas de Joe Dante siempre guardarán un lugar en la mente de toda una generación que siempre deseará tener una tierna criaturita llamada Gizmo sin nunca mojarlo.

 

5 – Tombstone (George P. Cosmatos, 1993)

POR EL FETT

La aventura western  que no solo proveyó de más respeto a la figura de Wyatt Earp, sino que también la maximizó a estándares heroicos como nunca antes se había visto. Se dice que el mismo Russell fue quien dirigió la película, pero lo que está claro es que esta genial aventura revoluciona la narrativa del género al congeniarla con la historia gansteril de “los cowboys”, la primera mafia norteamericana bajo una justificación argumental sin igual, soportada en una pequeña y precisa narración y archivo visual ni más ni menos que de The Great Train Robbery (1903). De los últimos papeles de Harry Carey Jr. como el viejo sheriff Fred White, asesinado a sangre fría en las calles de Tombstone

 

4 – Rio Grande (Ford, 1950)

POR EL FETT

John Wayne diría de O’Hara: “Prefiero vérmelas con un matón de dos metros a tener que enfrentarme con ese huracán devastador que se llama Maureen O’Hara”. Y es que esa química sacaba chispas, siendo la perfecta simbiosis romántica dentro de la pantalla y que John Ford supo aprovechar inmensamente fuera y dentro del western. En este caso en particular, el cierre de la trilogía de la caballería (y del prefijo “Rio” para Wayne), aunque es la más débil de ambos seriales, se mantiene como un clásico gracias a la impresión de ese romanticismo y encuentro que conlleva su odisea y búsqueda por la unión familiar e medio del conflicto en contra de los apaches. Aquí se verían los primeros esbozos porvenir de un inolvidable clímax de dicha química con Wayne – Ford. Harry Carey Jr. como el estereotipo del soldado de honor, cumple de nuevo con creces a la orden de su director favorito

 

3 – She Wore a Yellow Ribbon (Ford, 1949)

POR EL FETT

La cinta más colorida y moralina de John Ford es un vehículo para dos lucimientos: el primero, la narración estética, nostálgica y reflexiva sobre el paso del tiempo en el oeste americano, la cercanía a la muerte y la proyección de la grandeza hacia el elemento de la caballería de aquella conquista salvaje; la segunda, una conmovedora actuación de Wayne, que de nuevo demuestra el porqué de su revaloración, dejando entrever trazos dramáticos que hacen a su personaje uno de los más queridos e íntimos de su filmografía. Es entendible que el lento ritmo y algunas libertades artísticas de Ford (ensañándose más con la forma que con el contexto) lastimen a sus fanáticos y le den de comer a sus detractores, pero el listón amarillo tiene un encanto único.

 

2 – 3 Godfathers (John Ford, 1948)

POR EL FETT

John Ford mencionó sobre Armendáriz, que era “uno de los actores más impresionantes que él había dirigido”. El mismo año, 1948, Ford echó mano de dos funciones del mexicano (la otra sería Fort Apache), destacando aquí su interpretación protagónica a lado de John Wayne y de Harry Carey Jr., y de cierta manera, llevando la batuta en el equilibrio cínico – cómico dentro del relato de tres forajidos medio hijos de puta, que tendrán que rescatar a un bebé y ponerlo a salvo. Existe un anécdota, que el mismo Armendáriz reclamó a Ford por el vestuario asignado, diciéndole al director que esos trapos no los utilizaría un forajido mexicano, y teniendo libertad no solo en cuanto a la ropa, sino a muchos de sus momentos y diálogos, siendo la mayoría improvisados

 

1 – Wagon Master (Ford, 1950)

Por El Fett

Caravanas de mormones, cazarrecompensas de buen corazón, viajeros errantes, indios salvajes hijos de puta, blancos militares, justicieros de doble moral, pistoleros, muchos horizontes, tres pesos de producción, escenarios reciclados, chingos de personajes extras, una o dos semanas de producción y tres cajas de puros ¡Y vualá! Aquí tienes otra obra maestra (y muy poco respetada) de John Ford, tan corta como dinámica, tan emocionante como incorrecta y tan coral como perfectamente desarrollada desde sus tres ángulos protagónicos. Nunca estará al nivel de Stagecoach, pero vaya que el Maestro Ford podía filmar películas de alta tensión y calidad a su antojo. Bajo la ausencia de John Wayne, Ben Johnson y Harry Carey Jr. se encargan de protagonizar esta obra maestra del género

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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