Las 5 Mejores Películas de Sylvia Sidney
Preciosa actriz, Sylvia Sidney sería descubierta a los 15 años por Hollywood, cuando los productores de Griffith quedaran impresionados con su nato talento en el teatro. Llevada a la pantalla grande como un símbolo femenino dentro de la época de la gran depresión y del nacimiento de llamado cine noir, Sydney trabajaría bajo las órdenes de directores como Lang, Hitchcock, Wyler, pero quizá nunca con el reconocimiento que se merecía, desapareciendo poco a poco conforme a los años
Al final de su carrera sería rescatada por Tim Burton, llevándola a dos papeles de reparto entrañables dentro de sus primeros clásicos y parodias. Recordemos a Sylvia Sidney con sus mejores películas
Bonus – Mars Attacks! (Burton, 1996)
POR EL FETT
Una de las bromas recurrentes de Tim Burton cuando niño era asustar a sus compañeros del vecindario y de la escuela con cuentos sobre invasiones extraterrestres, relatos que llegarían a materializarse de manera hilarante con uno de los productos “serie b” irónicamente más “ambiciosos” pero también más divertidos de los 90. Un manjar de incorrecciones y de divertidísimos gags, la cinta también funciona como una parodia hacía el cine de invasiones y la presencia gubernamental de los Estados Unidos. Obviamente, también su multi estelar reparto ayudó a forjar su estatus: Brosnan, Nicholson, Close, Portman, Jones, Bening, Parker, DeVito, Short, J. Fox, Black, Brown, Winfield, Steiger, y Sylvia Sidney en su último papel como la abuelita y su música que salvan a toda la humanidad
Bonus – Beetle Juice (Burton, 1988)
POR EL FETT
Keaton se carga la cinta a los hombros como el carismático Beetle Juice, pero es obra del cineasta poder comulgar su ahora ya redundante oscura visión con la vertiente cómica – familiar que implica el relato, y cuya esencia se denota en la versatilidad del libreto. Así pues, mientras Tim Burton construye una comedia fantástica en su visita al más allá, en el más acá las escenas, aunque bajo un tono caricaturesco, bien podrían perturbar la mente de algún escuincle que ose verlas (les aseguró al menos una noche de pesadillas), las cuales incluyen algunas trasfiguraciones, serpientes, deformaciones y/o desintegraciones corporales. Divertidísima comedia de horror grafico que ha envejecido con la suficiente ternura y culto dentro de su selectivo currículo. Sylvia Sidney como la CEO del más allá está formidable, siendo rescatada por Burton del anonimato
5 – You Only Live Once (Lang, 1937)
POR EL FETT

Trágica historia criminal y de romance que, aunque sufre algunos tumbos de ritmo en su primer acto, gracias al tono pesimista de Fritz Lang, siempre crítico en la cuestión de la burocracia en cacería del ciudadano común e injustamente acusado, encuentra una alta impresión de emoción y suspenso cuando un exconvicto escape de la cárcel y la silla eléctrica de un crimen que nunca cometió, encontrando no solo un destino más trágico, sino una expiación doblemente mortal. Lang coloca un astuto giro de tuerca para humanizar al ciudadano en su escape, no sin antes montarle una carga mucho más pesada, la cual es solventada por dos excelsas actuaciones de Henry Fonda y Sylvia Sydney, los amantes trágicos de este relato pre noir
4 – Summer Wishes, Winter Dreams (Gilbert Cates, 1973)
POR EDGAR DEL VALLE
Nuevamente nos encontramos a Joanne Woodward en un drama familiar, con un personaje recurrente en su filmografía: La mujer que debe de luchar para sacar adelante a su familia, a pesar de los obstáculos que le presenta la vida. Nominaciones al Oscar, Globo de Oro y BAFTA, comprueban el dominio de la actriz en este tipo de roles que, a pesar de su encasillamiento, aportó a cada uno de ellos un diferenciador acorde al entorno vivencial del personaje, en este caso una neoyorquina de mediana edad que está sufriendo una crisis emocional debido a que no se lleva bien ni con sus hijos, ni con su madre, en una encrucijada que tendrá que enfrentar a pesar de su indiferencia. Para Sylvia Sidney sería su única nominación al Oscar
3 – Dead End (William Wyler, 1937)
POR EL FETT
Aunque se encuentra dentro de las “películas menores” de William Wyler, este testigo social sobre la pobreza y cómo dicho entorno se convierte en la fábrica de delincuentes y gángsters, se ha convertido en una de las cintas más atípicas y con mayor ahínco crítico por parte del legendario cineasta, pero también un manifesto directivo de excelencia debido a su diamismo pese a que la historia solo se centra en este “Dead End”, un complejo de vivienda donde conviven varios habitantes y de a donde llegarán sombras del pasado. Así mismo, hay que destacar la coralidad de su historia, así como la excelente dupla entre Joel McCrea y Sylvia Sidney, símbolos de honradez dentro de este callejón sin salida
2 – Sabotage (Alfred Hitchcock, 1936)
POR EL FETT
Adaptación libre de la novela de Joseph Conrad, El Agente Secreto, Alfred Hitchcock lleva a cabo uno de los primeros esbozos del porqué sería nombrado “El Maestro del Suspenso”, sobre todo en cierta secuencia que inmiscuye una bomba, un camión y un niño, momento que incluso pudieramos reverenciar como uno de los mejores de su filmografía y que sirve como clímax hacía una cinta que mezcla terrorismo y espionaje de una forma muy cruda para la época. El dinamismo de estas primeras piezas de Alfred son también un gran baluarte en su primera etapa, pues esta no rebasa los 80 minutos de duración, delineando perfectamente a su trío de protagonistas (el agente británico, el terrorista y su esposa, una cautivante Sylvia Sidney), su conflicto y también impresionante final
1 – Fury (Lang, 1936)
POR EL FETT
Primer film americano de Fritz Lang, se evidencia de manera exponencial la adaptación “comercial” en cuanto a la duración de sus obras, pasando de los 140 minutos a los 90. Esto no solo significó una evolución en cuanto a su narrativa, sino una de las obras más prominentes en cuanto al thriller y los cuentos de venganza. Oscura e impactante para su época (la secuencia del linchamiento es avanzadísima y de un gran nivel), aunque ya había tocado algunos de sus temas sociales anteriormente, este debut en América logró internacionalizarlo y darle ese renombre mundial gracias a una mayor maquinaria de distribución alejada del conflicto europeo creciente. Una rica combinación de estilos expresionistas y hollywoodenses, cruenta y repleta de suspenso