Mother!: Cuando lo surreal se torna brutalmente real

Sorprende apreciar cómo un segmento de la crítica tacha al surrealismo como “irracional” como si esto fuera algo erróneo dentro del protocolo artístico, ignorando de manera grave los elementos básicos de su concepto como corriente, el cual la sitúa como una proyección psicoanalítica, metafórica y/o subconsciente que deja de lado la narración racional. ¿Ignorancia? Su servidor se inclina más hacia la falta de costumbre de una audiencia frente a un movimiento que en su momento Buñuel, Polanksi o hasta Jodorowsky supieron explotar y hacerlo una patente autoral, alejada de los estándares convencionales y fuente de abrumadoras críticas sociales, religiosas, culturales de todo tono y estilo, algunas divertidas, otras complejamente dramáticas y por ahí una que otra siniestramente exquisita.

En esa misma línea, creo que con Mother! se descubre el verdadero objetivo de Darren Aronofsky a lo largo de su carrera, como si todo lo pasado hubiera sido un ensayo de prueba y error para llegar a este momento donde el drama, el terror, el suspenso y la fantasía se funden solo en el eje de lo surreal. Si bien, Darren ya había experimentado en Pi, Requiem, The Fountain, Black Swan y hasta en la espantosa Noah relatos con tintes superrealistas, es aquí donde el cineasta se denota maduro, conjunto y completo con el movimiento llevando a cabo no solo su mejor obra (y la mejor película de lo que va del año), pues Mother! se ha convertido en una de esas piezas maestras que desde hoy debe guardar un lugar en los anales de una corriente no desentendida, pero sí olvidada.

Sin embargo, y como nos lo ha enseñado la historia del cine, las joyas suelen venir con el pecado implícito de la polémica y el temporal desentendimiento, razones suficientes para causar una extremista división en la crítica en donde a mi parecer algunos de los calificativos negativos se convierten también en los valores del film: ¿Que si estamos ante una pretensión artística? Sí, lo mismo que una ambición; ¿qué si su relato es extraño? Sí, lo mismo que insólito; ¿que si Darren se torna ramplón? Sí, lo mismo que arriesgadamente vulgar; ¿que si es irracional? Sí, lo mismo que surreal. Al final en este juego de sinónimos creo que con el tiempo se le dará a esta pieza el verdadero valor que ejerce como lo provocadora, brutal y poderosamente visual que es, dejando tal vez también de lado la otra oposición de la audiencia, una más peligrosa, crítica y acribillada: la religiosa.

Es aquí donde me pregunto: ¿Yo agnóstico puedo auto bloquearme para que una película de temática cristiana me parezca mala solo por su base argumental aun sin serlo? ¿Yo cristiano solo puedo ver películas cristianas? ¡Vamos! ¿Yo analista de deportes y fanático de la NFL puedo criticar al baseball como aburrido solo porque es baseball? ¿No se supone que el arte es una proyección de todo tema, lenguaje, movimiento y/o corriente que debería ser medido bajo ciertos estándares de calidad y no ser calificado de bueno o malo, entendible o incomprensible solo porque su tema no nos gusta? A eso sí le llamo falta de juicio e ignorancia, meros “aficionados” en otras palabras.

Mother! es una metáfora de registro espiritual y social, donde su lógica emana de la comprensión de dichos temas en variados momentos de su desarrollo gracias a una rica simbología que progresivamente va creciendo y obviándose, dejando que el espectador resuelva sus dudas dependiendo del nivel de raciocinio, apertura o negación que tenga. La ignorancia no es una opción, pues a pesar de su abstracción, en la frenética y salvaje fábula especulativa de Darren hay momentos reflexivos que otorgan la oportunidad de aceptar lo que se está viendo y por ende, abrazar su contenido o dejar de seguirlo, pues si bien el gusto no es debatible y es personal, la calidad es ineludible en todos los sentidos.

En la fuerza interpretativa de Jennifer Lawrence y Javier Bardem recaen tanto la pasión y la comprensión, así como también las mismas consecuencias de su complejo y singular guion (pero aun así lineal y sin trucos cronológicos o dimensionales); pues el “negador” podrá tildarlos de absurdos, cuando el error está en que la pareja protagonista no debe ser tomada como su naturaleza instintiva sugiere, sino como algo más. Sin embargo, existen algunos más deslumbrantes y humanos desempeños en el regreso triunfal de Michelle Pfeiffer y un soberbio Ed Harris, aunque también habrá sorpresas en las apariciones de Kristen Wiig y un Domhnall Gleeson en ascenso.

La ausencia de una banda sonora y la sombría y claustrofóbica fotografía de Mattew Libatique completan un brutal marco argumental donde la otra protagonista, la casa, pasa de ser una morada pacífica a un caos descomunal conforme Aronofsky nos hace intimar con esta pesadilla mucho más real de lo que aparenta. Sorprende en un punto el abuso de primeros planos a Lawrence, quizá un punto cuestionable dentro de una narrativa que sugiere al entorno sino como su personaje principal, si como uno de la misma importancia que la pareja protagónica.

¿Pero de qué trata Mother!? Pensé antes de comenzar esta crítica que sería capaz de explicarles a ustedes el significado de esta joya sin dar alguna pista o spoiler, y la respuesta es no, no lo soy; y es que Mother! se podría resumir en una sola palabra bisílaba para su total comprensión, pero es mejor dejar que usted mismo desentrañe su esencia, su naturaleza, y al final, le guste o no (que es respetable), pueda llevarse su propia interpretación, variada o concisa, atemorizante o esperanzadora, siniestra o esclarecedora… Mother! puede ser todo eso si se acepta que estamos ante un ejercicio de corte surreal.

Pero algo sí diré antes de terminar, y es que el mensaje de Aronofsky parece que de manera accidental trascendió con mayor fuerza debido a las situaciones actuales en las que la humanidad se encuentra, y en donde esta metáfora de la metáfora, esta pieza surreal de lo surreal, parece encajar irónica e hiperrealistamente en nuestro ahora, sin importar ideología, creencia y/o religión. ¡Deal with it! 

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


6 comentarios

  • quiero usar este espacio para las siguientes preguntas: ¿es een serio usted El fett? podria jurar que usted diria algo como ”oh el niño aronowsky ya aprendio de sus desastres”’ o algo asi
    segundo y mucho mas importante:¿que opina del manifiesto transgresor de nick zedd y de paso del cine de la transgrecion?
    por ultimo: ¿algun dia van a hablar de jan svankmajer,dusan makavejed,john waters,pier paolo passolini,bruce labruce, todd solondz y todd browning?

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    • Que le puedo decir estimado, me encantó y pienso que como los que usted acaba de mencionar, Aronofsky entra a ligas mayores con esta controversial cinta; el tiempo ya me dará o me quitará la razón

      Referente a Zedd, no estoy familiarizado con su propuesta, no podría decir que es filmografía

      De Solondz le tengo un peculiar cariño por un par de sus films, así como de Browning y del maestro Passollini, con gusto preparamos algo si me lo permite sobre os que acaba de comentar, la mayoría de ellos gusto y/o conocimiento de su servidor

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  • En mi opinión, si bien no se puede decir que sea una película “mala”, es bastante fallida en su resolución. Sobre todo la segunda parte, parece más bien un amontonamiento de elementos para dejar atónito al espectador en lugar de transmitir un mensaje.

    Aronofsky intentó jugar a ser dios queriendo abarcar todo en su película y, como normalmente sucede en esos casos, dejó a su público sin nada.

    Dejo mi reseña completa para quien guste leer otro punto de vista:

    https://wraparty.wordpress.com/2017/09/27/mother/

    Saludos

    Twitter @wraparty
    Facebook @wraparty.movies

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    • No concuerdo con su opinión mi estimado, pero agradezco el choque de las mismas

      En cuanto al amontonamiento de elementos, creo que lo vemos de una distinta forma, pues el mensaje es mas que claro y obvio y es ese “amontonamiento” el que al final impacta. Tal vez en las distintas ideologías “espirituales” de la audiencia se encuentre el aprovechamiento o interpretación controversial

      Saludos

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  • Pesima película no tiene historia sin nada que aportar, lamentable que cuatro grandes artistas se presten a este tipo de películas sin sentido. Esperaba buena película y al final perdí mi tiempo. Cualquier otra película en cartelera es mejor. No pierdan su fin de semana viendo esta película.

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