Seinfeld: 30 años de Festivus y 30 años de nada

¿Alguna vez se han puesto a reflexionar cuántas veces nuestras vidas no parecen un sitcom? Muchos seguro conocen a esa pareja que son como Ross y Rachel o al vato extremadamente enamoradizo a la Ted Mosby. También puede que su mejor amigo sea tan insoportable como Sheldon o excéntrica buena onda como Phoebe. Pero esas similitudes que atañen más a carácter, forma de ser o relaciones sentimentales no son las que tenía en mente cuando hice la primer pregunta, ya que al fin y al cabo los primeros son estereotipos y los últimos reinvenciones de la misma historia. Hablo más de aquellos momentos de la vida que no son blancos ni negros, que caen en una extraña área gris donde no hay convenciones sociales establecidas a seguir y en los que usualmente solemos caer en el absurdo al enfrentarlos. Cosas como hallar una sutil manera de ponerle un alto a ese molesto compañero de trabajo o cómo cortar una relación que acaba de empezar por un detalle nimio, pero molesto, de la otra persona. También en esta categoría absurda entran situaciones más cotidianas que solemos olvidar apenas terminan, como pasarse media hora buscando el auto en un estacionamiento porque olvidamos donde se quedó el desgraciado y aquella interminable espera para que nos asignen mesa en un restaurante cuando estamos cayendonos de hambre. Todos estos momentos irrelevantes, que bien podrían ser nada, son el territorio de cacería de material para la que es considerada la mejor serie de comedia de la historia: Seinfeld, que el pasado viernes 5 de julio cumplió 30 años de haber sido estrenada y como eterno fanático de la misma estoy escribiendo con todo el maldito cariño del mundo este post. Ya sé que debería haberlo sacado el mero día, de hecho lo empecé a escribir con tiempo pero yada yada yada aquí estoy apenas acabando el primer párrafo…y si escucho una sola queja ¡no hay artículo para ustedes!

Creado por Jerry Seinfeld y Larry David, el show narra las desventuras de cuatro extraños, y medio misántropos, amigos: Jerry (Seinfeld, como una parodia de si mismo) en cuyo departamento en Nueva York ocurre casi todo; Elaine (Julia Louis-Dreyfus), George (Jason Alexander) y Kramer (Michael Richards) y sus maneras poco convencionales de enfrentar las cosas más triviales de la vida a las que me referí en un principio. Una acertada manera de resumirlo es con una frase que Elaine exclama en un momento en que sus amigos la tienen sumamente irritada: “No puedo pasar el resto de mi vida entrando en este apestoso apartamento cada diez minutos para repasar los insoportables detalles de cada evento diario”.

Pero, a pesar de lo cotidiano de sus historias, el gran legado de Seinfeld es la manera en que revolucionó la televisión, primero con respecto a los temas de censura. En aquellos tiempos, los programas eran más inocentes y hasta sosos, namás vean Full House o Cheers. El episodio de la cuarta temporada titulado “The Contest”, en donde los amigos hacen una apuesta para ver quien pasa el mayor tiempo sin autocomplacerse, tocó un tema tabú incluso para estos tiempos. Lograron esto sin mencionar si quiera la palabra “masturbación” durante el capítulo, usando eufemismos como “ser amo de tus dominios” o “reina del castillo” para aclarar que habían dominado sus impulsos. Desde ahí cambió todo, podían salirse con la suya sin importar de qué trataran sus guiones ni qué tan provocadores pudieran llegar a ser.

– Los Personajes

Gracias a Seinfeld comenzó la llegada del antihéroe a nuestro foco de interés. Ahora son queridos aquellos personajes que no son perfectos o buenos, sino nefastos y llenos de defectos, ese tipo de gente que tratamos de evadir a toda costa. Estos cuatro amigos, así como la gente que los rodea, de alguna manera representan esa parte de nosotros que es más subversiva. Hacen todo aquello que hemos pensado pero jamás nos hemos atrevido a llevar a cabo por culpa de las pinches convenciones sociales. Basta con analizarlos un poco para darnos cuenta de esto y que quienes no los conozcan se empapen un poco más de qué va el show:

• Jerry: siendo también comediante de stand-up en el universo del programa, es un germófobo y, por ende, medio obsesivo compulsivo con la limpieza; fanático de Superman (al menos uno aparece en cada episodio) y con complejo de Peter Pan por la cantidad de tenis y cereales que siempre tiene. Disfruta la desdicha de sus amigos, como le dijo a George en una ocasión “tu miseria es mi placer”. Curiosamente, acaba siendo la voz de razón y los ayuda a buscar descabelladas soluciones a sus problemas.

Dato curioso: pasó 13 años y 5 meses sin vomitar.

• Elaine: una mujer adelantada a su época. Habla abiertamente de su sexualidad, feminista en pro del derecho de abortar, usualmente escoge malas parejas pero acaba desechándolos cuando ve que no son para ella. Suele ser arrogante, impulsiva e increíblemente honesta. No permite que nadie la haga menos, reclama lo que es suyo. Es probablemente la más inteligente del grupo, pero sus neurosis acaban rebasando su coeficiente.

Dato curioso: odió “El Paciente Inglés” y, como castigo a esto, su jefe la envió a vivir a una cueva en Túnez para salvar su trabajo.

• Kramer: el menos antisocial del grupo, pero a veces su calidez y ganas de ayudar acaban arruinándolo todo. Excéntrico en todo sentido con una masa de pelo chino parado y ropa vieja que parece nueva. Vive el sueño: no tiene trabajo fijo pero aún así jamás le hace falta dinero, tiene éxito con las chicas y vive de asaltar la despensa de Jerry. A veces es tonto e inocente, pero en otras culto e inteligente. Es imposible no encariñarse con Kramer, por ello no puedo mencionar sólo un dato:

Dato curioso 1: Es irresistible a las mujeres, ha enamorado monjas e incluso cambió de preferencia sexual a una mujer gay. Supo que esto era porque tenía el “kavorka” o “la atracción del animal” y tuvo que someterse a un ritual para quitárselo.

Dato curioso 2: afirma que el gobierno ha experimentado con hombres-cerdo desde los 50’s y cree que Damien de la película “La Profecía” era sólo un niño travieso y astuto.

• George: el peor para el final. George Costanza es la peor escoria en la historia de la televisión. Es el mejor amigo de Jerry, desde la secundaria. Es deshonesto, envidioso, agarrado, inseguro. Se queja de todo y miente siempre que puede, al grado de haber engañado la prueba del polígrafo. Sólo piensa en si mismo pero al menos es leal con sus amigos. Tiene sus contrastes ya que puede sentirse culpable por haber sido la causa de romper un matrimonio y trata de componer su error, al mismo tiempo que busca la manera de evitar casarse. Es un maestro en el arte de flojear en el trabajo y sabe dónde están los mejores baños públicos.

Dato curioso: su idea de libertad va estrechamente relacionada a comer una gran bola de queso.

A ellos se le suman un extenso cast recurrente, pero los más importantes son:

• Newman: así como Superman tiene a Lex Luthor, Jerry tiene a Newman. Este cartero, amigo de Kramer, no tiene nada más que maldad y resentimiento hacia el comediante. Cualquier oportunidad es buena para sabotearlo.

Dato curioso: tiene una gran racha de pedir deseos y que estos se cumplan.

• Frank y Estelle Costanza: los neuróticos padres de George. Ella jamás ha reido en su vida y él inventó su propia fiesta en contra del capitalismo navideño: el Festivus, en la cual el árbol es sustituido por un poste, se gritan quejas hacia otros miembros de la familia en la cena y culmina en una pelea.

Dato curioso: tus papás van para allá.


Otro aspecto en el cual Seinfeld innovó la televisión fue filmando combinando metraje multicámara y de cámara única, dándole a los episodios dinamismo y un aspecto más de película que otros programas de entonces. Esto también se logró gracias a los guiones, en los que los escritores se aventuraron a hacer estructuras narrativas más complejas y no sólo lineales. Cada quien tiene su propia línea argumental que eventualmente se cruza para hacer una sola. Esto suena a lo más común del mundo ahora, pero en ese entonces la costumbre televisiva era ir del punto A al B y poner los créditos.

Por cierto, si deciden entrarle a Seinfeld, verán muchos rostros familiares haciendo sus pininos en ese entonces como Bryan Cranston, Courtney Cox, Jon Favreau, Teri Hatcher, Rob Schneider, Bob Odenkirk, entre muchos otros. Y cameos de celebridades ya reconocidas entonces como Jon Voight, Marisa Tomei y Raquel Welch.

Hace 30 años Seinfeld llegó y abrió de golpe una puerta, cual Kramer, a lo que sería el futuro de las series. Gracias a este sitcom tenemos ahora otras joyas como “30 Rock”, “How I Met Your Mother”, “Parks and Recreation” y yada yada yada un montón más. Es un show que puedo ver una y otra vez sin perder el gusto. La descripción que dan de Kramer (bueno, una pintura de él) “Es un bruto detestable y ofensivo…y sin embargo no puedo apartar la vista”aplica igual para toda la serie…

¡Gracias por nada!

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Acerca del autor

El Markovich   @ChocolateBono  

Observador de la escena humana dentro y fuera de la pantalla. El cine y el chisme son de mis cosas favoritas, así que heme aquí. Yo sólo doy mi opinión, al final tú decides.


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