The Shape of Water: El aguado romance de Guillermo Del Toro

Antes de escudriñar los porqués de una nueva decepción, esclarezcamos un cuadro de elementos positivos que rodean a la nueva película de Guillermo Del Toro, rubros que tristemente en un mayor o menor grado han logrado justificar su sobrevalorada calificación para hacerse inexplicablemente del León de Oro de Venecia, del cuestionable globo de oro a la mejor dirección, y de otros galardones ciertamente justos en distintos apartados técnicos y sonoros que seguramente también tendrán repetición en los Oscar.

Comencemos aclarando que Del Toro ha adoptado un tono romántico, territorio inhóspito para el de Guadalajara. Si bien prosigue su línea como “el cineasta de los monstruos”, en esta ocasión el agua parece haber enjuagado mucha de la oscuridad con la que comúnmente aborda sus narraciones, y fiel a esta nueva idea, representa una fábula alejada de cualquier esbozo surrealista, adhiriendo su relato 100% fantasioso a un tratamiento romántico que él mismo ha declarado haber sido influenciado por cuentos como La Bella y La Bestia o El Monstruo de la Laguna. Así mismo se puede apreciar la inclusión de ciertos elementos de aspiración “hollywoodense”, tales como homenajes a clásicos musicales o el simple hecho de seleccionar como la vivienda de sus protagonistas a un departamento situado en la parte de arriba de una sala de cine de los 50’s, pistas que obvian el objetivo de Guillermo por agradar en esta ocasión a otra audiencia que se le ha negado en los últimos años: la industria de Hollywood.

Dentro de esa notoria (y urgente) necesidad por agradar, Del Toro hace gala de sus cualidades directivas acomodando dichos elementos sin ser invasivo, logrando que su acto introductorio logre un idilio estético hacía con es espectador. El manejo técnico, la variación en el uso de planos, esa bella fotografía azulada, la pegajosa y hermosa partitura de Desplat, el diseño de vestuario, producción y maquillaje, son rubros que se mantienen en la excelencia de principio a fin denotando el minucioso involucramiento de Guillermo con su historia.

Autor también del guion, el problema de este húmedo e incluyente romance se desprende precisamente del tratamiento de los personajes y su posterior desarrollo. Pero antes de llegar a “esa refriega”, Guillermo construye 6 perfiles: la princesa, el monstruo, el amigo, la cómplice, el villano y el benefactor; las piezas de su cuento de hadas contienen trasfondo, una estructura por la que el cineasta y guionista se desvive proveyendo así de un arco humano a cada uno de ellos, con sus traumas, problemáticas, soledades, ideologías, misiones y problemas de inclusión social. El problema no es exactamente ese (y se le agradece que haya reparado en los estímulos psicológicos de cada uno), sino que simplemente parecen muchos, restándole el tiempo para desarrollar de manera óptima lo que se supone es el centro y motivo del relato: el romance.

Y llegamos al inicio de esa debacle con una secuencia narrativamente desconcertante que resume dicha debilidad que se extenderá hasta su conclusión: ¿Cómo es que una mujer muda que trabaja como conserje en una base secreta militar durante la guerra fría tenga tan abierto contacto con una criatura usada para fines militares y científicos? Aún más grave y después de dos encuentros (uno violento que inmiscuye sangre y otro sin ningún estímulo íntimo o personal a través de un cristal): ¿Cómo es posible que la misma mujer se acerque a este monstruo para ofrecerle un huevo para así comenzar su historia de amor? Y de repente comienza una relación, una en la que el desarrollo no repara por hacernos sentir empatía, amor o coherencia hacia ninguna de las dos partes, princesa o monstruo, haciendo inverosímil los motivos de ella y sus allegados por conservar esta peculiar seducción donde todos arriesgarán sus vidas.

Dividida en dos actos, en el primero Del Toro patina en su progreso ofreciendo solo retazos de esta insípida conexión (dos o tres vagas secuencias que inmiscuyen huevos y música), que por arte de magia se convertirán para su segundo capítulo en un nada interesante encuentro mental – carnal no solo entre la pareja, sino en los motivos de todos los demás alrededor de esta ¿La conclusión de este fallo generalizado? Del Toro no desarrolla de buena manera una historia de amor ¡Vamos! ¿Cuál amor? ¡No se ve! ¡No se siente! ¡No hay!

La situación se agrava cuando a partir de dicha sobre estructuración, la historia y los destinos de cada uno de sus personajes se vuelven totalmente predecibles, hasta llegar en ciertos casos a terminar su historia antes de tan siquiera comenzarla. Tomemos por ejemplo la narración inicial, elemento que por lógica nos comunica el destino del “narrador”, restándole en cierta secuencia el suspenso necesario que inmiscuya a la audiencia en una supuesta situación o sensación de peligro (fallos en el guion que repercuten en la dirección). Así como este (el más obvio), las otras 5 piezas de este mojado cuento de hadas tienen su historia terminada incluso antes de ser desarrollada.

En la parte actoral no se puede discutir el talento de los inmiscuidos y la por lo general buena mano de Del Toro hacía con su cast. Sally Hawkins cumple como la princesa entregando un par de secuencias suficientes para superar la media dentro de un año que careció de actuaciones sobresalientes; el amigo y la cómplice, Richard Jenkins y Octavia Spencer, ofrecen buenos diálogos para complementar el peculiar rasgo de la protagonista; el villano Michael Shannon, se va desdibujando conforme avanzan los cuestionamientos de ese guion lleno de motivos fortuitos, siendo el más afectado y aminorando la fuerza y amenaza de su personaje; el benefactor Michael Stulhbarg sin duda se erige como el personaje más complejo, interesante y mejor logrado, embolsándose un par de las mejores secuencias y diálogos; por último tenemos al socio monstruoso de Del Toro, Doug Jones, que detrás de ese maquillaje y fallido tratamiento poco puede hacer para rescatar a su personaje.

En conclusión, The Shape of Water no es lo que se pinta. Los problemas de su libreto repercuten en la buena (o decente a un tono más personal) dirección de Del Toro para entregar un cuento menos sombrío y más cercano a los estatutos de un Hollywood que clama por el tributo fílmico. Con cualidades técnicas indiscutibles, el verdadero romance aquí es el que Del Toro quiere iniciar con los Globos y con el Oscar, y no el de la princesa y el monstruo de laguna, idilio artificial que nos lleva a otra experiencia efímera de entretenimiento y a romancear con el recuerdo de aquel director de Cronos, de El Espinazo del Diablo, de Hellboy o de El Laberinto del Fauno ¿Cuándo volverá?

Calificación 2.5/5  (Comparar con el Pronóstico Palomero)

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


14 comentarios

  • Saludos estimado, ahora si que discrepo con lo dicho en su crítica.
    Puede que tenga leves fallos como el darle más “empaque” a algunos personajes ( me hubiera gusta un mejor desarrollo del persona de Shannon) pero dentro de lo que cabe me parece una película con muchos aciertos.
    La pondría junto con Cronos y El Laberinto del Fauno como lo mejor de su filmografía.
    Y respecto a la pregunta en el final de su crítica podría yo responder que del Toro ha recuperado su nivel.
    Saludos desde tierras sudcalifornianas.

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    • Estimado, aprecio como siempre su comentario y opinión, pero como lo hemos estado debatiendo entre los autores de Cinescopia (hasta ahorita 3-1 en contra de The Shape), esto es una película de romance y el romance desgraciadamente no funciona. Claro, es nuestra opinión

      Saludos y gracias por comentar

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  • No se, entiendo tu postura, guion debil y personajes de sobra, pero hay algo en esta cinta que no sentia desde El Laberinto del Fauno, el extraño deseo de que la fantasía no se acabe, de que la cinta continue… si, hay flaqueza en la continuidad, pero es en donde nosotros hemos perdido un poco la magia, ya no contamos cuentos de hadas y eso es lo que es La Forma del Agua, una fantasía, donde no debemos darnos el tiempo de averiguar esos detalles de continuidad e irnos a dormir tranquilamente pensando que vivieron felices para siempre. Si, va a ser mejor Tres Anuncios por un Crimen, pero porque la narrativa se orienta a contarnos la triste realidad de la vida en la era Trump… y la audiencia de ahora quiere la verdad con un aderezo de sangre…

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    • Comprendo la sensibilidad con la que Del Toro ha abordado el film y con la que cierto sector de la audiencia se ha identificado estimado, pero como usted bien lo dice, hay otro sector del público que no puede pasar por alto las incontables fallas de su guion y desarrollo del romance en una película de romance. Si es mejor Three Billboards estimado, se lo puedo firmar

      Gracias por comentar mi estimado, como siempre se aprecia mucha su opinión

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  • Creo que aquí se expresó lo que sentí con esta película, si calificamos la película como un todo me parece buena y una obra de arte para los sentidos: es muy bonita visualmente complementada con la música que para mi fue fenomenal y personajes con los que te puedes identificar de cierta manera.
    Sin embargo no me encantó la historia, me causa mucho conflicto el supuesto romance y totalmente de acuerdo en la construcción de personajes. Sally como un elemento aislado me encantó pero su desarrollo con el anfibio está súper raro.
    En mi opinión como un todo creo que funciona, me parece un mal trabajo más no se sí pueda decir que a mi me gustó.

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    • Muchas gracias por su comentario y opinión estimado. Para su servidor no me parece un buen trabajo a pesar de sus calidades estéticas, técnicas y directivas, pues la historia es difusa, con falta de trasfondo y lógica en muchos pasajes.

      Saludos y gracias de nuevo por su opinión

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  • Admito que no es tan buena como la han pintado, pero tampoco es una mamada como dices, yo diría que se queda a medio camino de lo que propone. Aunque la historia no es la gran cosa, debo decir que hace lo que puede con ella e intenta darle un enfoque diferente. Digo, Edward Scissorhands es básicamente otra versión de Frankenstein y Pinocho y nadie se ha quejado de eso.

    Yo diría que el problema principal es que llega a ser pretenciosa por momentos: el romance, el contexto (¿porqué situar esta historia en la Guerra Fría?), las situaciones que llegan a ser un poco risibles, hasta el diseño del monstruo no es muy creativo que digamos (esa es la criatura de la laguna negra). Pero dentro de lo que cabe pudo haber sido mejor y se nota el esfuerzo que hicieron, así que al menos para mí, le doy el pase como decente.

    3/5.

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    • Estimado, aquí no dije que es una mamada, ahí esta el 2.5, es mediocre, tiene cosas buenas, tiene cosas malas. Es poderosa en cuanto a la técnica visual, muy pobre en su estructura narrativa
      Muchas gracias por comentar estimado

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  • La verdad es una película sobrevalorada, cae en lo cursi; además de que tiene escenas de más, es rescatable en algunas cuestiones; sin embargo me parece una película vendida para quedar bien con la academia por mucho (quedar bien con los judíos, el tema de las minorías, mencionar la guerra fría donde los rusos como siempre estarán atrás y haciendo juego sucio a los gringos, sacar un homenaje del clásico cine gringo y denotar detalles de épocas que son memorables para los estadounidenses, etc), . Me quedo debiendo Del Toro, para mi igualmente es X, ¡que pena!

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    • Así es mi querida Miss, un prodcuto con todos los elementos sociales, estéticos y políticos para agradar a Oscar. A Del Toro le urgía sentirse incluido entre los mexicanos ganadores del Oscar ¡Pero de que forma tan pobre!
      Gracias por tu opinión y comentario Miss

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  • Mi estimadísimo señor Fett, tanto tiempo sin comentar por acá, pero justo cuando vi esta película pensé que su opinión debía ser similar a la mía y no estuve equivocado. A mí la película en realidad me gustó, pero sentí que sí fallaba algo dentro de ella, que usted lo puso muy bien en su texto. Además, creo que ser tan aclamada no le es de mucha ayuda, dado que no deja de ser un buen entretenimiento. Por otra parte, me gustaron los personajes de Richard Jenkins y Michael Stulhbarg. Lo que sí me está mosqueando un poco es que esta se esté llevando más atención que El Laberinto del Fauno, que no solo debió ganar el premio a mejor película extranjera en aquel año, sino que también debió haber sido nominada y ganar el premio a mejor película.

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    • Totalmente de acuerdo mi estimado y disculpe por la demora en contestar
      La película puede ser disfrutable, pero en realidad fallan muchas cosas en su planteamiento y consecuente desarrollo

      Gracias por comentar

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