Wonder Woman: Venciendo la ira de las feministas

La mujer más maravillosa del mundo mundial, no podía aparecer en mejor momento. Estamos en la era del “empoderamiento femenino”, y aunque nadie se pone de acuerdo con traducirnos exactamente qué carajos significa eso, las mujeres “empoderadas” siguen pateando traseros masculinos en el cine. En una esquina vemos al Sr. Pérez-Reverte dándose de topes con la pared y derramar litros y litros de bilis, y en la otra tenemos a las feministas, o feministas radicales debería decir, sufriendo de bipolaridad.

Primero le quitan el cargo de Embajadora de la ONU, por considerarla ajena y hasta ofensiva para representar el empoderamiento de mujeres y niñas en el mundo, y después defienden a capa y espada las funciones “sólo para mujeres” de esta heroína, que para bien o para mal, no deja de tener un atractivo sexual  impresionante.

No me voy a desgastar en detallar  si la dirección fue buena o no, que si la fotografía y los efectos especiales. No voy a hablar de la estructura narrativa del guion, ni de lo mucho o poco de CGI en ella. ‘Wonder Woman’ es mi heroína de la infancia, esa a la cual  la belleza perfecta de Lynda Carter trajo a la vida extrayéndola del comic de 1941 con el mismo ridículo calzón de manga larga con estrellitas.

Yo no sé qué tiene la ex Miss Israel 2004,  Gal Galdot  (Fast & Furious), pero consiguió lo que no pudo conseguir ningún mortal, hombre macho masculino, al atreverse a portar el traje de Superman después de que lo hiciere Christopher Reeve. Tal parece que todo el mundo le perdonó la osadía de venir a sustituir a la ‘Mujer Maravilla’ por excelencia: Lynda Carter. Hermosas las dos, en  estilos diferentes, es decir, ni siquiera se parecen. El carisma de Carter es casi tan arrasador como el de Reeve y para los dos, la respectiva representación de sus personajes significó lo más destacado de su carrera. Ahora llega esta muchachita salida de un concurso de belleza y se sacude odiosas comparaciones como si nada.

¿Qué es lo que tiene Wonder Woman que aplacó a las “feminazis” y dejó complacidos a los hombres? Bueno, pues obviamente poder; un poder que ningún hombre pudo impedir que demostrara. Si enseñó basta cantidad de piel, fue porque los hombres eran los que pedían su recato, no las mujeres y aunque la mantuvieron bastante “tapadita” la mayor parte de la trama, al momento de ampliar el escote y recortar la falda, no se le dio un aire de sensualidad, sino que todo quedó reducido a pelear lo más cómoda posible. Claro que a los hombres eso les vale gorro, son incapaces de sustituir sensualidad por comodidad, ellos se quedan con la primera y punto. Pero no los culpe, no es intencional, son instintos básicos.

La cinta nos habla de los inicios de la princesa Diana, hija de Hippolyta, reina de Themyscira, bla, bla, bla… (La misma línea de Thor pero en femenino), creciendo y forjándose en esa isla creada por los dioses para beneplácito de las amazonas. La primera escena de acción la tienen precisamente ellas, haciendo gala de su poderío, sin perder el glamour, mucho menos el peinado.  A mí me tenía ganada la película desde el poster, así que no voy a discutir nada, pero creo que esa escena de la batalla en la playa fue suficiente para bajarle la guardia a la más brava de las feministas. Gadot poco tuvo que ver en ella, sin embargo, la mujer más poderosa del momento, Claire Underwood, ¡perdón!, quiero decir Robin Wright (House of Cards) en su papel de Antiope, fue la encargada de dejarle el camino libre hasta la cima a Diana. Que le den un Oscar a quién tuvo la idea de incluirla en el reparto.

Wonder Woman’  tiene sus buenos toques de humor, pero es un humor irónico y sarcástico, que aunque se aplica a otra época en el tiempo, sigue siendo vigente en la actualidad. Además tiene un guapo que no le roba cámara y  la salva sin que se note mucho. No sé cómo le hicieron para hacer lucir a Chris Pine más chaparro, porque ni el copete le llegó por encima de la maravilla de mujer en cuestión; cosa que a los hombres tampoco les importa, pero si fuera al revés ¡Dios guarde la hora!

Diana Price es todo. Es bella, cuerpo de diosa, pero eso no importa (en apariencia), lo importante es que es inocente sin perder la inteligencia. Una idealista, compasiva, defensora de los animales, políticamente incorrecta, pero es mujer y se le perdona. Educada, culta, políglota, valiente escudera, “la Matadioses”, vaya, sólo les faltó decir que es vegana.

Patty Jenkins, la directora que se atrevió a arrebatarle la hermosura a Charlize Theron en Monster, vino a lograr lo que ni  Zack Snyder, mucho menos David Ayer hicieron por el Universo de DC Comics. Le entregó el reinado de los superhéroes a una mujer, y lo consiguió sin sacrificar su belleza, con falda corta, escote pronunciado. Jenkins hizo a ‘Wonder Woman’ universal, no hay tono dentro de la gama de la diversidad sexual, que deje de rendirse a los pies de la ‘Mujer Maravilla’

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5 comentarios

  • Digo, hasta deja ahi plantada la insinuacion de sus preferencias sexuales cuando habla de los volumenes de Clio (y no precisamente la editorial mexicana) y, a diferencia del comic, nadie ha pegado el grito por ello…

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    • Ahora sí me agarró en curva mi estimado. A qué se refiere con los volúmenes de Clio? Sé quien es Clio, pero no sé nada de sus preferencias sexuales, así que ese detalle no me llamó la atención. Cuente el chisme

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      • Recuerdo que cuando van en bote a Londres hace mención Diana a los 12 volumenes de placer de Clío (curiosamente Clio es la musa de la historia de acuerdo a la mitologia griega), entonces Steve le pregunta si llevaba uno de los volumenes con ella y Diana le responde que de acuerdo a esos libros, los hombres solo son utiles para la cuestion de la procreación… (aplique agua helada en la quemadura.. sssssss)… o por lo menos eso entendi..

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        • Ah sí! Eso sí lo entendí, pensé que se refería a las preferencias sexuales de la diosa. Por eso me sorprendí, ese chisme no me lo sabía. Jajajaja Gracias!

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          • En una continuidad dan tambien a entender que, por la falta de hombres (y el odio que les tienen) pues las amazonas se satisfacen entre ellas y Diana tuvo uno que otro amorío en su isla antes de conocer a Superman en dicha continuidad.

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