Peter Jackson ¿El Señor de los Anillos o El Señor Excesivo y Gore?

Dedicado a mi queridísima Frenchy, amiga de este cazarrecompensas, gran cinéfila y fanática del único anillo ¡Que se recupere pronto!

 

La carrera del único señor del anillo de la cinematografía ha sido discontinua, si bien podríamos asegurar que el neozelandés se ha posicionado como uno de lo autores mas respetados dentro del genero fantástico y quizá el único imaginable para adaptar la obra de Tolkien, habrá también que recordar los inicios de su carrera, en los cuales comenzó con algo, aunque no alejado en cuanto al estilo, si con respecto al tono del relato, y en donde al final de cuentas decidió abandonar sin consolidarse.

Aunque frívola es su carrera pre – anillo, habrá que resaltar el intento del cineasta por salir de los cánones y estándares de la industria, fortaleza que le otorgó tanto su producción natal, como su siempre amor por el género de aventuras, que a pesar de entregar uno que otro destello en cintas flojas, forjó una sublime madurez en cuanto lenguaje cinematográfico se refiere, que desembocó en una referencia de culto previa y la consecuente trilogía por la que siempre será recordado y que tal vez sean las mejores cintas de fantasía tanto dirigidas como adaptadas. Sin embargo, la pregunta obligatoria es ¿El Señor de los Anillos es suficiente para olvidar y juzgar una filmografía que incluye al gore, al drama, la aventura e incluso el erotismo?

Con el estreno de The Hobbit en cartelera latina este próximo viernes, es justo y necesario repasar a Peter Jackson con la regla del cazarrecompensas, la cual como ustedes saben es imparcial. Un cineasta que si bien ha deslumbrado al mundo con su visión de la Tierra Media, también se ha vomitado en el mismo aprovechando su status y cumpliendo sus caprichos comerciales.

Antes de pasar con la regla, recordemos antes cual ha sido el motor de Jackson desde que en su niñez decidió ser cineasta, así que más que segmentar su carrera por etapas en cuanto a género, sería mas prudente solo mencionar que hay un Jackson antes de King y otro después de Kong.

5. Excelsa

4. Buena

3. Mediocre

2. Absurda

1. Cochinada

0. Sin comentarios

El director, productor, guionista ¡Y hasta actor! Comenzaría su carrera de la mano del horror y de la ciencia ficción, a los cuales fiel a sus preferencias, combinaría con una irreverencia cómica y un tono gore muy disfrutable y complaciente para cualquier edad. Así, el primer ejercicio audiovisual sería la historia sobre unos desagradables extraterrestres que buscan carne humana para su cadena de comida rápida intergaláctica, argumento que se convertiría en un film agradablemente ridículo que llegaría al objeto de culto no por la calidad de su manufactura, sino por la misma naturaleza del relato y una muy bien lograda producción serie b. Si bien Bad Taste de 1987 sería un producto absurdo y destinado al video home, también daría una calidad bienvenida a un director afín a la búsqueda de frescura y originalidad

No hay que confundir el culto con la calidad, y es que aunque Jackson fue objeto del primero, eso no quiere decir que su pericia en el arte sea esplendorosa, y menos en sus primeros días como cineasta, en los cuales a pesar de demostrar la capacidad de llevar y estructurar un relato correctamente, demostró el querer ser alguien revolucionario cimentado en la bizarrees y lo sexual, violento e incorrectamente explicito, características de sus segundo largometraje: Meet the Feebles, pedazo de mierda de culto y muy divertida que aún se puede adquirir en algún recóndito videoclub. El film funciona como una parodia al show de The Muppets, al presentar a una serie de marionetas que, mientras manejan su show en televisión, lidian con problemas de drogadicción, corrupción, sexo  e industria pornográfica, una locura que denota el buen tratamiento de Jackson hacía con sus personajes, pero que también confirma el pecado de lo excesivo y excéntrico del director. Aún le faltaba madurar y pulir su sello visual.

No sería casualidad que Jackson se tomara 3 años para su regreso, y es que veremos después que este síntoma se intensifica cuando el autor se propone sorprender. Para 1992, Braindead se convertiría en uno de los ejercicios más frescos, divertidos y aceptables del género zombie que, aunque no pasaría de la mediocridad, si catapultaría al director al conocimiento público, haciendo que sus obras previas se conocieran y dándole el pase directo para una producción futura con más sustancia y presupuesto. Lo que resalta de este pequeño y mediocre gran film es la soltura con la que Jackson puede combinar el humor con el horror, haciendo que sus ya clásicas escenas gore sean tan asquerosas como disfrutables y tomadas como serio y elegante entretenimiento, tan es así que la comercialización del film en países de habla hispana era con el agregado en el título de: “Tu madre se comió a mi perro”… y el anillo se comenzaba a fundir.

Ya con la fama necesaria, Jackson y su esposa Frank Walsh tendrían su primer roce y aceptación de la crítica mundial dos años después (Incluyendo nominación al Oscar por mejor guion) por Heavenly Creatures, un drama de gran repercusión en los 90’s y de necesaria revisión para todo cinéfilo, donde un Jackson por primera vez se muestra sobrio en su narración, construyendo dentro de dos arquetipos magistrales e incorrectos para la moral de la época, un inquietante thriller sobre dos escuinclas lesbianas separadas por sus padres y las consecuencias de dicho conflicto. De hecho, este film sería una fuente y fuerte influencia para consecuentes tramas similares que, aunque basado y construido en un argumento tradicional, el director ensalza proyectando la psique de sus dos protagonistas, excelentes Kate Winslet y Melanie Lynskey (La Rose en Two & A Half Man)… el anillo se comienza a forjar.

Teniendo claro que la mayor virtud de Jackson es la asociación en el tema del libreto junto a su esposa, era necesario que el director volviera a tropezar con sus orígenes  para entregar una mediocre The Frighteners, otra comedia de horror que si mostraría una mayor complejidad técnica en comparación a sus hermanas predecesoras, pero que en comparación al hasta ahora su mejor trabajo dos años antes y sus primeros trabajos, carecía del culto y/o frescura.

Pasarían 5 años para que la historia se convirtiera en leyenda, y la leyenda en mito. Una de las adaptaciones más ambiciosas de la historia se hacía realidad con la transformación al séptimo arte de la trilogía TolkienThe Lord of the Rings”, la cual en 2001 vería su pináculo en todo rubro y técnica artística con The Fellowship of the Ring, cinta con la cual Jackson se proclamaría un verdadero rey del genero al hacerse cargo del guion, producción y dirección, tres aspectos en los que el autor trabajo simultáneamente para manufacturar sus secuelas

¿Por qué esta primera parte es la mejor? Sencillo, el primer acto ensancha al espectador con la presentación de sus personajes y un tratamiento más equilibrado hacia el drama y el conflicto emocional de estos, permitiendo a Jackson en su versión extendida (Mucho mejor que el corte final y necesaria para todo aquel que se llame amante del cine) levantar dos clímax con las facilidades que permiten 4 horas de buena narración, con un ritmo excelso que cautiva al espectador en cada cuadro debido también a la belleza de sus imágenes, personajes que muestran todo un proceso conflictivo (Gandalf y Boromir) y que se vuelven el alma de la cinta, y la mejor conclusión de las tres partes. Otra virtud de esta primera parte es que los personajes se comulgan en un fin común, un mismo motif que hace que esta cinta sea la más compleja, maneje mejor sus relaciones y diálogos y no tenga ese formato en el que muchas películas del género ven su perdición: la de una novela con varias historias. Una obra maestra a la cual el tiempo no le hará ni cosquillas ¡Al contrario! La seguirá subiendo de estatus dentro de la historia del cine.

Con la llegada de The Two Towers en 2002, Jackson debilitaría un poco la fórmula sin dejar de ser brillante, ya que como lo mencionamos, la naturaleza del relato es la de la segmentación de tramas, haciendo que la consistencia argumental de la primera parte se pierda. Sin embargo es en esta parte donde el autor puede explotar su pericia en la dirección de la espectacularidad con la mejor batalla de toda la trilogía, la cual abarca más de 40 minutos de metraje, haciendo también necesario observar su versión extendida, pues en esta se encuentran fragmentos imprescindibles que redondean y estructuran a personajes actuales y ausentes en la cronología que conlleva el film. Así, tenemos sub tramas que se ensalzan con esa magnificencia directiva, estética y narrativa, gracias a personajes como Gollum, Faramir y la historia de Rohan, y otras que entran en conflicto con el ritmo de la cinta como la de Treebeard, Saruman y los elfos.

Para 2003, un extraño e inmerecido premio Oscar llegaría para consolidar la saga, ya que este se le daría a la parte más débil de la misma “The Return of the King”, donde Jackson se centraría más en la mera espectacularidad, abandonando en gran parte el conflicto emocional, retomado solo como un relleno. Con diálogos evidenciados y menos trabajados y el agregado de canticos (referentes de la obra literaria pero que había sorteado de manera eficaz para no desmeritar la complejidad), la tercera parte no dejaría de ser genial y un buen cierre para una de las trilogías más importantes de la historia.

Haciendo ya historia, llegaría el momento cumbre para Peter, el delirio personal y aquel sueño por el cual había comenzado su carrera en 1987, una nueva adaptación de King Kong, película que según el autor, fue la influencia más importante en su vida y su motivo de convertirse en cineasta. Jackson retomaría sus orígenes, al combinar el humor con la aventura, teniendo ya el apoyo y poder incondicional del anillo, ¿El problema? Varios, primero el casting, pues gente como Jack Black se presentan insoportables (solo por mencionar el más conocido); los efectos especiales, que se hubieran antojado un poco más realistas (Y más cuando en 1993 Steven y sus dinosaurios aún dan catedra); por último, el ritmo del film, que si bien en su primera parte denota a un director maduro, para su segunda mitad parece que estamos ante un niño engolosinado, concluyendo a pesar de todo, de una manera soberbia en el clímax y a conocido por todos. Buen ejercicio que, viniendo del mismo creador del anillo, quedo a deber bastante.

Para 2009 Jackson entregaría su film más ruin, un bodrio que se salvaría del anonimato gracias a su renombre y a la actuación de Stanley Tucci. The Lovely Bones sería una artimaña existencialista más servida a la comercialidad ¿Será que fuera del anillo para Jackson no habrá más? No podremos saberlo hasta después del 2014, pues actualmente el director ha vuelto a lo mejor hace: adaptar y dirigir la obra de Tolkien, que para la fecha en la que se escribe esta regla, la primera parte no ha sido tan bien recibida.

En la regla del cazarrecompensas y a pesar de tener dos menciones honorificas fuera de la Tierra Media, no cabe duda que Jackson nació para The Lord of the Rings y no hay nada más allá; con un 3.22 en términos generales, Jackson es director mediocre ¿Todo esto mejorará con la trilogía de The Hobbit? ¿O solo el recuerdo del único anillo quedará vigente?

Sobre el Autor

Ente veraz y directo creado por un individuo Licenciado en Mercadotecnia y Relaciones Comerciales que siempre anda preocupado por el apoyo y fomento del arte y la cultura de Jalisco. Productor, director y guionista en varios proyectos. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Sigueme en twitter @El_Fett

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