Las 10 Mejores Películas de Lee Marvin

Militar de carrera, participa en la segunda guerra mundial y gana “el corazón purpura”, máxima condecoración otorgada a un soldado. Hablamos del actor de carácter y duro entre los duros, recordado por el tono grave de su voz, su pelo cano y su estatura (1,88m), ganador del premio Oscar: Lee Marvin, quien naciera un día como hoy  de 1924, es decir hace 98 años.

Después de ser dado de baja del ejército por un problema en el nervio ciático, debido a una herida en combate, estando ya fuera de servicio y laborando como fontanero en un teatro, le pidieron que sustituyera en un ensayo a un actor, dándose cuenta de que esa actividad le gustaba, por lo que se dio a la tarea de estudiar actuación en forma.

Después de un efímero paso por el teatro y de realizar pequeños papeles en películas como “El árbol de la vida” con Elizabeth Taylor y Montgomery Clift, Marvin protagoniza a finales de los años 50 la serie “Ballinger de Chicago.”, obteniendo el reconocimiento del público y la crítica.

En 1965 recibe de manera inesperada el premio Oscar como mejor actor principal por la película “La tigresa del Oeste”, comedia musical del Oeste protagonizada por Jane Fonda y en la cual encarna a dos personajes: un pistolero borracho y su hermano malhechor. Este premio le colocó entre los actores más solicitados de Hollywood.

En su filmografía encontramos películas como “La leyenda de la ciudad sin nombre”, “Infierno en el pacífico”, “Un tiro en la noche”

Murió repentinamente de un ataque al corazón en Tucson, Arizona, a los 63 años, provocado por alcoholismo y por un tabaquismo crónico. En su lápida en el cementerio militar de Arlington County, Virginia, puede leerse: «Lee Marvin. Soldado de Primera del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Segunda Guerra Mundial».

Recordemos a este gran actor con sus 10 mejores películas

 

Bonus – The Iceman Cometh (Frankenheimer, 1973)

POR EDGAR DEL VALLE

Una película por demás polémica, adaptación de una obra teatral del dramaturgo americano Eugene O’Neill, y en donde en una taberna se reúne un grupo de gente desesperada: parásitos, inadaptados, revolucionarios frustrados, alcohólicos y prostitutas, para ahogar sus penas entre quejas y fantasías. Existen dos cortes del film (y de ahí su polémica), uno de 170 minutos, y el original de más de 220, en donde Frankenheimer tuvo que vérselas con un solo set, un montón de actores de primer nivel, y finalmente una compaginación de planos y talento técnico para poder desarrollar este idílico cuento sobre perdedores con una maestría avasallante en el manejo de cámara y posterior montaje. Véase con reservas, pero también con mucha curiosidad

 

10 – Hell in the Pacific (John Boorman, 1968)

Por Edgar del Valle

Teniendo como contexto la Segunda Guerra Mundial, se narra el enfrentamiento de dos militares, uno estadounidense y otro japonés, que tienen que confrontar sus dos culturas para poder sobrevivir. La cinta estuvo protagonizada por Lee Marvin y Toshiro Mifune, sin embargo y a pesar de tener este poderío actoral impresionante, el film cuenta con algunas inconsistencias en la construcción de la relación de ambos personajes. No obstante, Boorman escapa de intermitencia al lograr que el discurso alrededor del choque cultural entre estos dos, despliegue una drama de supervivencia muy distinto al arquetipo mostrado en otras cintas bélicas. Más interesante que buena, en realidad.

 

9 – Bad Day at Black Rock (John Sturges, 1955)

Por Edgar del Valle

Gran cinta de intriga y suspenso, donde Tracy interpreta de manera soberbia a un hombre manco que llega a un pueblo desolado en búsqueda del hombre que le salvó la vida durante la segunda guerra mundial, para hacerle entrega de una medalla por su heroísmo, encontrando una población racista, hostil y que oculta algo en su extraño comportamiento. Cabe hacer notar que la película cuenta con un reparto de primer nivel compuesto por Robert Ryan, Lee Marvin, Anne Francis, Dean Jagger, Ernest Borgnine y Walter Brennan. La película fue nominada a tres premios Oscar, entre ellos, mejor director, mejor actor (Tracy) y mejor guion.  De igual manera participó en el Festival de Cannes, donde Tracy recibió el premio a mejor actor ex-aequo.

 

8 – Paint your Wagon (Joshua Logan, 1969)

Por El Fett

Esta es una de las combinaciones más raras e incomodas en la historia del cine, pero que también gracias al gran sentido de acción y aventura impreso por su director en más de dos horas de duración, se ha convertido en un peculiar referente de ambos géneros: el western y el musical.Ni Marvin, ni Eastwood cantan un carajo, pero ambos (en especial Marvin) hacen que sus personajes se adhieran a la explosividad progresiva de su sólido guion y personajes, gracias a su sola presencia y gran carisma. En un tercer plano, el director mezcla a estos dos dispares rubros en un lienzo de odisea aventurera, que incluirá todos los elementos y clichés del género para llevarlos a una limítrofe narrativa de lo más rara, pero a la vez entretenida y morbosamente hipnótica.

 

7 – The Professionals (Richard Brooks, 1966)

Por Edgar del Valle

Película de Richard Brooks con la actuación de Burt Lancaster, Lee Marvin y Robert Ryan. Un grupo de mercenarios recibe el encargo de un potentado americano de rescatar a su esposa, secuestrada por un bandido mexicano. Uno de los tantos y grandes liderazgos actorales del reparto, Marvin   será el encargado de interpretar al líder  los mercenarios que realizará el trabajo encomendado. Estamos hablando de uno de las mejores combinaciones entre el western y el cine de aventuras, y que incluso fue reconocida en el rubro de su dirección dentro del sindicato y con nominaciones al Oscar (que incluyeron fotografía y guion). Podemos incluso apuntarla como uno de los grandes westerns, incluso cuando este se comporta un poco ajeno a los estándares del género

 

6 – Point Blank (John Boorman, 1967)

Por Edgar del Valle

Una magistral dirección en la primera película de Boorman en suelo estadounidense. Un thriller con claros toques de noir, en el cual un delincuente que, después de un lucrativo robo, es traicionado por su esposa y su mejor amigo, quienes dándolo por muerto, no esperan su venganza y que pretenda recobrar su parte del botín. Excelente Lee Marvin en el papel de un frío asesino, un tipo con una sola idea en la cabeza que ejecutará de manera limpia y certera. Sin duda alguna uno de los personajes más rudos y creíbles del cine negro de los años 60. Cabe señalar que se han realizado dos remakes de esta cinta, una en 1999 (Revancha) con Mel Gibson en el papel principal, y otra en 2013 (Parker) con Jason Statham, pero nunca al nivel de lo hecho por Boorman – Marvin.

 

5 – 7 Men from now (Budd Boetticher, 1956)

Por El Fett

El punto clímax de la asociación entre Boetticher y Scott, la historia de un sheriff que cazará a 7 bandidos que provocaron la muerte de su esposa es sencillamente un agasajo narrativo para los amantes del género gracias a dos factores: el primero, la aproximación de Scott al arquetipo del “vengador errante”, más similar al Eastwood o al Bronson de Leone; el segundo, nuevamente la agilidad con la que Boetticher narra su historia en otros 70 minutos de duración y con solo 5 actores entre protagónicos y secundarios, construyendo una apasionante metraje que crece de manera progresiva en suspenso y emociones hasta llegar a su clímax, un clásico e inolvidable duelo a muerte. Mención aparte para Lee Marvin, que consigue un antagónico memorable.

 

4 – Cat Ballou (Elliot Silverstein, 1965)

Por Edgar del Valle

En esta comedia del Oeste, Marvin demuestra su versatilidad, al interpretar a un pistolero borrachín que es contratado por “Cat” Ballou (Jane Fonda), para enfrentar a los asesinos de su padre. Acostumbrados a verlo en papeles serios, es una delicia ver su trabajo en esta película la cual a pesar de que para muchos críticos no es necesariamente su mejor actuación, lo hizo merecedor no solo del premio Oscar, El Globo de Oro y el premio BAFTA como mejor actor, sino también el reconocimiento del Oso de Oro del Festival de Berlín. Si bien no es una película generalmente buena, su actuación es legendaria

 

3 – The Dirty Dozen (Robert Aldrich, 1967)

Por Edgar del Valle

Película dirigida por Robert Aldrich con un reparto multiestelar (Lee Marvin, Ernest Borgnine, Charles Bronson, Donald Sutherland) con gran éxito de crítica y de taquilla. Acompañado de un puñado de estrellas, Marvin se confirma como el más rudo líder de entre vaqueros, mercenarios o en este particular caso, de soldados, guiando a un puñado de reos militares que buscará realizar un atentado en contra de la Alemania nazi. En medio de un reparto multiestelar, la actuación de Lee Marvin lleva sobre sus hombros el desarrollo de la trama, de una de las películas de guerra más entretenidas de la cinematografía estadounidense. Sin duda alguna una de las mejores interpretaciones de este gran actor.

 

2 – Emperor of the North (Robert Aldrich, 1973)

Por Edgar del Valle

Excelente drama, dirigido por Robert Aldrich, con la participación protagónica de Lee Marvin y Borgnine. En este filme nos encontramos con duelo actoral de primerísimo nivel, en la historia de unos vagabundos que en la época de la Gran Depresión (1933) pretenden viajar clandestinamente en un tren vigilado por un sádico e implacable maquinista (interpretado por  Borgnine). Frente a la brutalidad de aquel hombre, Marvin juega un papel de paria antihéroe que encausa una confrontación física y dramática imprescindible. Aparte de la magnífica dirección, tenemos un guion que adapta una obra de ese gran aventurero, cuya vida era una novela de por sí misma, llamado Jack London. Una película que no se deben de perder los admiradores de este gran actor.

 

1 – The Man who shot Liberty Balance (John Ford, 1962)

Por El Fett

Cada vez que mira se vuelve mejor; por medio de una retrospección visual, el senador Ransom (un siempre increíble  Stewart) explica a un periodista el porqué de su asistencia al funeral de su amigo Tom (un  Wayne curiosamente confinado a un rol secundario), situación que sirve como punto de partida para que la perfección narrativa se dé progresivamente en un recuerdo que Ford utiliza como metáfora personal para retratar orgullosamente su marca en el género y las diferencias sociales y culturales de la época, resumiendo su metraje en un inmejorable diálogo que sirve como slogan: “se imprime la leyenda”. Un relato de transmutación ante una amenaza inminente anunciada  en el mismo título y un  Marvin como uno de los villanos más carismáticos y rústicos del western

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Edgar Del Valle    


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