A la caza de: Roland Emmerich.

Después de haber cazado a dos peces gordos como Burton y Depp, su caza-recompensas favorito, un poco cansado, comenzó a leer sus encargos. Empecé por descartar a Uwe Boll, pues ¿Qué culpa tiene El Fett de perder su tiempo con tal retrasado mental?; proseguí por mostrar misericordia hacia el insulto actoral de Ben Affleck, pues este ha demostrado que como director puede redimir todas las blasfemias que realizó como histrión; después me encontré con un caso al que yo llamaría “raro” con Adam Sandler, pues este verdaderamente infame comediante posee une estilo propio exquisitamente decadente con el cual ha conquistado a una porción del público, el cual, mientras siga demandando, Sandler seguirá ofertando ¡Oferta y demanda señores! Y Sandler lo entiende, así que la culpa vendría siendo de otros… y El Fett no está dispuesto nunca a cazar a la respetable audiencia.

¡No! Ninguno de estos (quizá Sandler en un futuro) merecía el esfuerzo de su caza recompensas –pensé-; y fue en ese momento, cuando visualice un comentario del estimado Sr. Bedub, el cual me pedía dar muerte a un director “pelele”, infame, ajado, un verdadero insulto al cine: ¡Con ustedes el Sr. Roland Emmerich!

 

Este ¿director? Alemán (mas “agringado” que McDonalds) no olvida sus raíces nazis, pues al mero estilo del mismo Führer, sueña no solo con exterminar el séptimo arte con sus sandeces, sino que en sus cintas su objetivo principal es acabar con la raza humana en cuanto antes. Ya sea con mayas, reptiles gigantes, calentamiento global o extraterrestres, Emmerich siempre encontrará alguna excusa para destruirse y destruirnos las pantallas.

 

El nominado a 3 Razzies (sorpresivamente no ha ganado) como peor director, comenzó su carrera en su natal Alemania con 4 cintas que pasaron directamente al video tanto en su país, como en el de las barras y las estrellas. Fiel a su instinto asesino “animaloide”, su primer ejercicio llamado Das Arche Noah Prinzip (El principio de El Arca de Noe, 1984) cuenta como un colectivo de científicos piensa usar un satélite para darle a la tierra su merecido. Le seguiría Joey (1985), donde un niño adquiere poderes psíquicos después de la muerte de su padre; Hollywood Monster (1987), sobre el misterio de una familia resuelto por un extraterrestre; y por ultimo Moon 44 (1990), en donde astronautas criminales deben ir a la Luna 44 a extraer minerales ya agotados en la tierra. Estas 4 cintas forjarían la escuela de uno de los peores directores que ha parido la industria de Hollywood, siendo obvio que la mediocridad mostrada (la puntuación más alta en IMDB es de 4.7) en dichos ejercicios auguraban films de aventura escritos y realizados con la menor cantidad de neuronas posibles, que al fin y al cabo… los fuegos artificiales son los que sorprenden a los niños.

 

1992 es un año extraño. Emmerich formaría junto con Dean Devlin (guionista de cabecera) una de las asociaciones mas execrables del medio cuando en ese mismo año dieran su paso a América con Universal Soldier (Soldado Universal). Una película estelarizada por la figurilla de acción Jean-Claude Van Damme, que suponía ser la competencia en argumento y simbolismos a los mismos Gobernator y Cameron con Terminator 2.  Claro que todos sabemos que Roland y su guion y sus actores y su película fueron aplastadas como una vil cucaracha, sin embargo, Soldado Universal ha sobrevivido al tiempo como una de las favoritas películas malas ¿Por qué? Porque pareciera que Emmerich estaba bromeando con tan patéticas resoluciones y dirección actoral. Una película de acción y ciencia ficción serie B que inclusive crearía un séquito de fans al director por su arriesgada y boba puesta en escena, la cual demostraría que pese a su nula capacidad narrativa, Roland sabia como mover su cámara y armar explosiones… pa’ los niños.

 

¡Oh Dios mío! Pero no estaba bromeando. Roland llegaría a la cumbre de su entretenimiento palomero en 1994, cuando Stargate (adaptación de la serie homónima) se convirtiera en su ejercicio hasta hoy más decente, teniendo que destacar que, aunque Devlin se encargó nuevamente de un guion sin pies ni cabeza, la base argumental del film fue la misma historia de la serie (la cual se seguía transmitiendo en esos tiempos), cayendo en cuenta que el gusto por su cinta se debía a la aceptación de dicho programa “prime time” televisivo ¡Lástima!

Pero Stargate solo había sido un mero calentamiento para lo que estaba por venirse. En 1996 el mundo se sorprendería con la magia de los efectos especiales al ver como varios gigantescos platillos extraterrestres destrozaban sin piedad a la humanidad para después sucumbr ante los poderosos militares, un borracho, un científico y un presidente piloto… americanos. Sin duda Independence Day (Día de la Independencia) se convertiría en uno de los panfletos publicitarios pro-América más estúpidos del cine.

 

Todo género merece respeto, y es inaudito como alguna porción del respetable defiende lo indefendible por la magnificencia de los juegos pirotécnicos. Estamos ante la merced de una línea de idioteces inaguantables y constantes que dictan (por poner un ejemplo) que el presidente de los Estados Unidos será el primero en sacrificarse por su país; que un científico alcohólico pueda recuperarse de una borrachera mal actuada en 2 minutos para viajar al espacio y salvar al planeta; que todo inmiscuido se encuentre sobreactuado  y que todo cliché disponible sea tomado para unir un rompecabezas argumental que no tiene ninguna coherencia.

 

La historia de este guion se remonta a un individuo X (posiblemente llamado Jonathan Gems), el cual vendió un guion previo a 1996 a varias productoras de Hollywood sobre una invasión extraterrestre caótica y mortal para la raza humana. El guion parecía un chiste, algo sacado del mismo bolsillo de Ed Wood Jr, no obstante, varias casas lo aceptaron, siendo Tim Burton quien verdaderamente dio cuenta de que aquel escrito era una fantástica broma y por lo tanto debía hacerse como tal (Marcianos al Ataque, 1996). Pero que en manos de un realizador “pelele” como Emmerich, dio como fruto una porquería sin ninguna justificación, pues el guion del Sr. “X” no la tenía. Solo pensemos ¿Qué pasaría si se nos contara un chiste de forma dramática? Eso es Día de la Independencia.

 

Pero a Roland se saltaría ¡5 bardas completas! En 1998 con Godzilla ¡Qué manera de demostrar ser un insulso! Eso es lo que El Fett le puede reconocer y respetar de Roland, que le vale un comino el arte mientras él se divierta de lo lindo jugando a los efectos especiales. Godzilla es un monstruo del cine nipón que destruye, pelea y… destruye ¿Aquí porque no destruye? ¿Por qué es mamá? ¿Por qué los helicópteros son del tamaño de su uña en una escena y en la otra un taxi apenas le puede entrar por el hocico? ¿Por qué Jean Reno está ahí? ¿Por qué Matthew Boderick protagoniza y no Godzilla? ¿Por qué Godizlla se deja acariciar? Este film marca uno de los pináculos más grandes en la estupidez Hollywoodense y no hace falta analizar un guion (si es que hay alguno), un desempeño actoral (si es que hay alguno) o una dirección (que nunca hay), para darse cuenta que Godzilla es una plataforma visual para idiotizar con efectos especiales.

 

La poca sapiencia de director que Roland posee se daría en el 2000 (Recuerdo haber ido ala premiere con el Dr. Waters), cuando “casualmente” Devlin  lo abandonara, el guionista de Saving Privare Ryan (Robert Rodat) lo acompañara y el director y actor de Braveheart (un tal Mel Gibson) protagonizara ¿El resultado? Por fin Emmerich alcanzaría la mediocridad con The Patriot, film donde la mano de Gibson es obvia en los rubros actorales (similares con Corazón Valiente) y donde el susodicho cazado se dedicaría a filmar secuencias bien logradas de batallas por la independencia de su glorioso país adoptivo. El film no lograría nada, más que ser un vehículo para el lucimiento de Gibson (y de un joven actor llamado Heath Ledger), un nuevo panfleto publicitario por la libertad americana e inclusive ser un extraño adepto en la filmografía del director.

Pero ¿Qué es peor que un guion escrito por Devlin? Pues un guion escrito por el mismo Roland Emmerich. En el 2004, The Day After Tomorrow (El día después de mañana) demostraría que inclusive el público adepto a los efectos especiales estaba cansado del cine del patético alemán, entregando una baja taquilla en comparación a sus días de gloria con Día de la Independencia.

 

Para el 2008 la tumba se cavaría sola con 10,000 B.C., film que solo hizo dar cuenta al mismo Roland que lo suyo es la destrucción sin justificación, y que nunca podrá sobrellevar una cinta de aventuras tan siquiera mediocre, lo cual culminaría tan solo un año después con 2012 (2009), un film donde saltar una grieta es motivo de alegría y de celebración familiar cuando por la ventana un planeta se destruye y que nos dibujaría una interrogante ¡¿Qué no es lo mismo que The Day After Tomorrow?!

2012 es el vivo retrato de lo que es este ¿realizador? Ilógica, destructiva, sin un guion, improvisada, sobreactuada, virtual, falsa, estúpida. Ver el cine de Roland Emmerich es como ver unos fuegos artificiales impresionantes, que mientras explotan en el cielo forman ofensas hasta para tu abuela.

 

Sr. Bedub, usted lo pidió, aquí se lo entrego ¡Y recuerden! Pidan cacerías a este su caza recompensas favorito. Aquí les dejo la lista de las hasta ahora víctimas tanto mías… como suyas:

Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


13 comentarios

  • “panfletos publicitarios pro-América más estúpidos del cine.”

    hahahaha que buen termino.

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  • Gracias por la lista, solo habia visto el anterior, y el de arriaga, haber los demas que tal.

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  • Gracias por la caza de este petardo. Lo mas triste de todo es el grandisimo esfuerzo que tienen que hacer algunos realizadores para sacar sus proyectos adelante y a este personaje le sueltan millones que se van a convertir en basura.

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  • Esa caza de la audiencia seria algo digno de leer por ahora me conformaria con la caza de joel schumacher o steven seagal (no mentiras este tampoco vale su esfuerzo).

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  • Lo liquidaste al pobre Emmerich jajaja. Concuerdo mayormente con su perspectiva, pero si hay algo que no me gustó y es cuando decis que alcanza su mediocridad con “The Patriot”. Sinceramente no puedo criticarle nada a “El patriota” porque no conozco la historia americana, pero en cuanto a la película en sí, solo me hace ruido la batalla final, cuando la vista daba por sentado que solo quedaba milicia relegada por el campo de batalla y Gibson, transformado en una especie de superheroe, toma la bandera y todos lo siguen, multiplicandose los soldados americanos por una aparente mitosis fuera de escena. De donde salieron tantos????

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    • Jajajaja quiza me vi muy misericordioso con regalarle la palabra mediocridad a Emmerich estimado Sr Combine, jajajaja, me encanta su perspectiva hacia la mitosis de tanto soldado jajaja… increíble y estoy de acuerdo con usted…. Quitenme la palabra mediocre de este post que ni eso Roland se merece.

      Muchas gracias por su comentario

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  • Asi como se hace una caceria a esta banda de mediocres (ojala siga), no seria posible hacer post sobre aquellos verdaderos cineastas que respetan tanto las historias, como su perspectiva y al publico en general. Lo digo porque quisiera escuchar la opinion de la gente sobre las peliculas que estos realizaron, si es asi (diran que pido mucho) mi primer encargo seria: Andrei Tarkovsky.

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    • Sus deseos serán cumplidos estimado bedub. Solo déjeme terminar con estos aberrantes seres y nos vamos a rendir tributo a los que ne verdad valen la pena. El Maestro Andrei va a la lista

      Saludos

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  • A huevo!!! jaja diste en el clavo, Soldado Universal lo vi cuando era niño asi que soy culpable de solo gustarme la 1ra, despues de ahi nada tenia sentido.

    Con Stargate me gusto la idea pero la pelicula nunca me engancho, de hay me gusto el personaje de Anubis.

    El día de Independencia se volvio un icono o un parte aguas para mi en efectos especiales, pero solo se quedo en eso…. corto, yo esperaba ver muchos aliens jajaja pero senti como rompias mi infancia caon jaja.

    Godzilla fue para mi el primer tiradero de dinero de mi bolcillo como joven acreedor de 300 pesos mensuales y me dolio y ahora ya se a quien echarle la culpa.

    The Day After Tomorrow no pude disfrutarla…… como que me gritaban los efectos especiales y me quedaba sordo y ciego para ver las actuaciones. jajaja si es igual que 2012

    Ya veo quien es el que hace este tipo de peliculas sin fondo 😛

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    • A poco no conocia al sr. Emmerich? Bueno aqui lo tiene, el responsable de la aniquilacion mundial y argumental, un hijo de puta sin transfondo pues XD.

      Saludos estimado

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      • No no lo conocia la verdad en cuestion de directores no conocia mucho es gracias a Cinescopia que me vuelvo mas culto y mas critico, probablemente por eso solo le hechaba la culpa a los gringos con sus mensadas patrioticas exageradisimas.

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