Las 20 Mejores Películas del 2017, según El Fett

Ya se muere el 2017, pero al año cinematográfico aún le resta un poco más de 2 meses (Recuerden desde Enero / Sundance hasta Marzo / Oscar son de 14 a 15 meses), en los que seguramente se nos dejarán venir todas las producciones pendientes y relevantes para ser consideradas dentro de un TOP justo y completo del año: Wonderstruck, Wonder Wheel,  Darkest Hour, The Shape of Water, Downsizing, Three Billboards Outside Ebbing Missouri, Call me by your name, The Florida Project, The Post, Phantom Thread, The Disaster Artist, Lady Bird, Molly’s Game, I Tonya, por mencionar algunas ¿Suena un poco deprimente verdad? Sin embargo, creo que este año ha sido muy benevolente en cuanto distribución se refiere (ya sea por cartelera comercial u otros medios), por ejemplo proveyéndonos desde antes de que comience el invierno de las ganadoras de Sundance, Berlín y Cannes, así como varias de las ya participantes. Así mismo, presumo haber visto al día de hoy 123 películas producidas o estrenadas formalmente en 2017, una cantidad mayor en comparación a temporadas pasadas gracias en mucha parte también a las producciones de plataformas como Amazon, Netflix o HBO.

Pues bien, establecidos los estándares temporales y de contenido, me dispongo a compartir mi conteo de las mejores 20 películas del año (o en lo que va del año), con las que al parecer de su servidor fueron las propuestas más arriesgadas, originales o de mayor calidad. Para hacer el conteo más hábil dejare solo una pequeña reseña en cada una de ellas, pero si se quieren adentrar más en el análisis o argumentos de la película en cuestión, en el título de cada una de ellas viene el vínculo a la crítica o una argumentación más profunda en otras secciones ¡Feliz navidad, Janucá y/o año nuevo!

 

20. Good Time (Ben y Joshua Safdie, Estados Unidos)

Electrizante y nocturno relato de solo un acto donde los hermanos indie se aprovechan del talento añejado de Pattinson para encausar una fábula fraternal tan exasperante como encantadora. Manteniendo casi en todo su metraje un ritmo magnético, la grotesca figura física e ideológica del antihéroe se contrapone de manera muy efectiva con su misión, la cual es sacar de la cárcel a su hermano que sufre de un retraso mental. La odisea despliega una serie de contradictorias sensaciones de la que es imposible despegar la mirada y no sentirse irritantemente conmovido.

 

 

19. Coco (Lee Unkrich, Adrián Molina, Estados Unidos)

A Pixar le faltó solo un poquito para alcanzar su mejor nivel, un respiro para la productora, industria y el cine tras algunos fracasos y frente a un mar de secuelas que aproximan. El principal valor de Coco, además de la soberbia impresión de emotividad del experto en lágrimas honestas Lee Unkrich, es la labor de investigación que la precedió y se complementó con el también director Molina, guardando el respeto y explotando la mística de la asombrosa, oscura y divertida festividad mexicana. Mención aparte para el irónico elemento antagonista y la música.

 

 

18. Thor: Ragnarok (Taika Waititi, Estados Unidos)

Algo debía hacer Marvel para salvar a su superhéroe más inepto y con menos calidad fílmica ¡Sencillo! Construir una comedia sin tapujos y hacerlo más inepto que de costumbre. Con el 80% de diálogos improvisados y un estilo humorístico basado en la espontaneidad, Waititi, uno de los directores del género más prolíficos en la actualidad, edificó un goce cómico absoluto sin pretensiones y bastante sencillo como para por fin dar cierta relevancia a Thor. Disfrutable de principio a fin, después de Ant-Man esta es la más divertida, y una de sus 5 mejores del MCU

 

 

17. American Made (Doug Liman, Estados Unidos)

Tom Cruise ha encontrado en el director Liman la perfecta dosis de Tom Cruise para cada film ¡No más! ¡No menos! Sino solo las cantidades adecuadas.  Escondida bajo el perfil de una muy ágil comedia negra, la historia detrás de la distribución de cocaína de Pablo Escobar a los Estados Unidos se torna progresivamente en un relato complejo y tenso que carece de lema moralino, pero que gana tanto en versatilidad y credibilidad conforme se acerca su acto final, que si bien carece de la intensidad de todo su metraje, cierra de manera correcta una de las sorpresas del año

 

 

16. Icarus (Bryan Fogel, Estados Unidos)

La única producción Netflix del conteo resume la impactante ridiculización de los operativos rusos en la que es una de las conspiraciones mundiales más elaboradas y sin duda la más escandalosa en toda la historia del deporte global. Este documental del novato Bryan Fogel no es el más adecuado técnica ni narrativamente, pero la buena impresión de suspenso, montaje y su carismático protagonista y antihéroe son elementos suficientes para mantenernos aferrados al asiento en un thriller documental que inmiscuye y expone hasta al mismo Vladimir Putin

 

 

15. Brimstone (Martin Koolhoven, Holanda)

Un western feminista, salvaje y seductoramente diferente que de manera oscura define la devastación del llamado “sueño americano” dentro de las comunidades europeas inmigrantes que conformaron (y conforman) su territorio. Contada en retrospectiva, la odisea posiciona a la heroína como el centro del misterio, desarrollando un trasfondo que alimenta la hoguera de confusión, el odio y retribución hacia su contemplativo y violento clímax ajeno a cualquier moral. La encarnación del cazador de Pearce hace honores a aquel gran clásico de Robert Mitchum

 

 

14. One More Time With Feeling (Andrew Dominik, Australia)

Un testimonio imprescindible sobre el proceso creativo en el último álbum de Nick Cave, el cual fue impactado en el proceso por la muerte de su hijo, suceso que obligó a Dominik (The Assassination of Jesse James) a adaptar el relato sobre la marcha, representando así una excelsa comunión entre el luto y la concepción artística. Conceptualizado en un inicio como testamento musical, la intimista química entre director y cantautor logran erigir en base a las pistas musicales un ejercicio estético y auditivo bellísimo, esencial para todo fanático del excéntrico y único artista.

 

 

13. Blade Runner 2049 (Denis Villeneuve, Estados Unidos)

Denis Villeneuve sorprende sujetándose del entorno pero trasformando su contexto, incluso intercambiando el noir de su original por un thriller de ciertos elementos fantásticos y recurrentes dentro del género ciencia ficción, que si bien calaron profundo en algunas opiniones que lo califican como “decepcionante”, en otras se tornaron como arriesgadas y sobre todo muy bien desarrolladas. Lo que es cierto es que para mal o bien, estos elementos funcionan a la perfección en una investigación intimista que arrastra al espectador a la humanización de la máquina

 

 

12. The Killing of a Sacred Deer (Yorgos Lanthimos, Reino Unido)

Lanthimos abandona su tono satírico para abordar bajo sus tradicionales y ligeros toques surreales la esencia del mal. Con una simetría que se convierte en el reflejo de una monstruosa perfección, el griego reposa su meticuloso y tétrico plan en una lenta y contemplativa técnica visual, con extensos travellings y la fijación de su cámara en panorámicos sets; tal y como su repulsivo antagonista, todo parece maquilado con una frialdad tan excelsa como terrorífica. Es asombroso ver los intensos registros actorales que consigue Farrell dentro de esta excelente teatralidad

 

11. The Square (Robert Ostlund, Suecia)

Bergman estaría orgulloso, y es que Ostlund acaba de crear una oda tan surreal como satírica no solo sobre el mundo del arte, sino también hacía con la manera de ver cine, siendo el espectador la principal víctima de este experimento fílmico sobre la concepción de la “incomodidad”. Existe un hilo conductor, un mcguffin que aturde nuestra atención de principio a fin y que permite en un segundo plano una progresión de retazos tan extraños como reales, culminando con el “hombre mono”, secuencia imprescindible de remate y cierre para esta genial broma.

 

 

10. A Ghost Story (David Lowery, Estados Unidos)

Una de las propuestas más frescas e inventivas del año,  David Lowery  consigue que el espectador sea testigo de un mundo metafísico donde dos dimensiones se unen para recrear lo que en realidad es una historia de amor que trasciende tiempo y espacio. Confirmándose como uno de los cineastas indies más interesantes en la actualidad, el imponente manejo de la atmósfera hace que el espectador conecte de manera inmediata con el “ente” de la fábula muy a pesar de su nula expresividad. La propuesta al final resulta tan visual como mentalmente atractiva.

 

 

9. The Nile Hilton Incident (Tarik Saleh, Suecia)

El manejo del género noir se engrandece desde el hecho en su cambio de escenario y época, situándolo en un devastador Egipto donde las esferas policiacas se convierten en el foco de corrupción de un libreto tan simple como conciso. Todos los elementos se encuentran presentes: el detective, el asesino, las corporaciones delictivas y la femme fatale, piezas en el tablero que se desenvuelven naturales y hermosas dentro de este oscuro y desconocido mundo del hampa. Uno de los mejores finales del 2017, que de cierta manera remembra a aquel clásico barrio chino

 

 

8. Logan (James Mangold, Estados Unidos)

A pesar de sus fragilidades, no cabe ninguna duda que estamos ante una de las mejores películas de superhéroes (tal vez y para muchos la mejor en cuanto al tópico  mutante). Una pieza sumamente emocional, dramática y de gran poderío estético e histriónico que Mangold – Jackman han llevado a posicionar fuera del molde, bajo el tono de un verdadero salvaje western. Una digna despedida de la franquicia y de sus habituales rostros, cabe destacar lo hecho por Patrick Stewart y su Xavier, desempeño para enmarcar en el cuadro de honor del subgénero.

 

 

7. The Big Sick (Michael Showalter, Estados Unidos)

Una de las mejores comedias románticas de los últimos años; fresca, original y con toques dramáticos y de crítica social – racial exquisitos que permiten un desempeño histriónico envidiable (donde Holly Hunter brilla como en sus años mozos), esta ficción basada en hechos reales confirma que la corriente Apatow aún no ha dado su último aliento, siendo fuente de ricos diálogos y situaciones que progresivamente van convirtiendo a esta convencional historia en una compleja fábula romántica que deja conmovidos hasta los más duros de corazón.

 

 

6. Suburbicon (George Clooney, Estados Unidos)

Capaz de revitalizar la mejor narrativa de los Coen,  Clooney se aleja del humor accidental de estos para acercar más su tratamiento hacia un bagaje mayormente influenciado por Hitchcock; si bien su planteamiento no es ajeno a las peripecias satíricas de los hermanos, el cineasta es capaz de imprimir un estilo más dramático y oscuro a este doble relato de crítica racial y social congeniado por una costumbrista casualidad argumental. Suburbicon es el paraíso infernal de la salvaje perfección estadounidense durante la época de la concepción del “american way of life”

 

 

5. Brawl in Cell Block 99 (S. Craig Zahler, Estados Unidos)

Escondido bajo la máscara de un thriller carcelario, este acaparador descenso infernal a la deshumanización por la búsqueda de un bien mayor, regala en su lento pero disfrutable proceso a un peculiar antihéroe excelentemente interpretado por Vince Vaughn, convincente, invencible, cautivador  y estúpidamente poderoso “gorilón” que en dicha debacle de barbarie provee al relato de la lógica necesaria para sostener la hipnótica narrativa de Craig Zahler. No se deje llevar por lo correcto y tenga en cuenta que estamos ante un astuto, inteligente y emocional cine serie b.

 

 

4. Detroit (Kathryn Bigelow, Estados Unidos)

Un film sumamente incomodo en su exposición social, Bigelow proyecta el problema racial desde el ángulo de la estupidez y barbarie americana (el real), y no desde la expiación muchas veces artificial con la que el tema se aborda en innumerables y efímeros dramas gringos. No es casualidad que los votantes la ignoraran a pesar de su calidad, pues tal vez a la mayoría de estos les parece inadecuada la terapia de shock fílmica basada en una concientización a través de las imágenes, la violencia y la impotencia hacía con uno de los más vergonzosos pasajes de su historia

 

 

3. Wind River (Taylor Sheridan, Estados Unidos)

Un western moderno, testimonio de la naturaleza salvaje del norteamericano, pero también de la justicia de algunos cuantos dentro de las regiones más bellas, inhóspitas y brutales de su territorio. Sheridan toma las riendas de la dirección para desarrollar un intrigante y falsamente calmado relato criminal, que desemboca fiel a su estilo en un explosivo y sangriento clímax que funciona a la perfección como una de las ejemplificaciones más aterradoras y naturales del mal. “El dolor nunca se irá”, presume un diálogo, así como también ese tiroteo de nuestra memoria filmica

 

 

2. War for the Planet of the Apes (Matt Reeves, Estados Unidos)

El punto final a una de las mejores sagas de ciencia ficción se convierte también en el eslabón que embona a la perfección con la saga – filme original. Reeves comprende el mito del simio y lo enriquece con elementos espirituales, metafóricos y argumentos que proveen de lógica y de un intenso tono dramático al relato. Cabe destacar dentro de este “Drama del Planeta de los Simios” la importancia de Andy Serkis como Caesar, un personaje que hará justicia a su consecuente posicionamiento como personaje icónico dentro del género y la cultura pop

 

 

1. Mother! (Darren Aronofsky, Estados Unidos)

La controversial propuesta surrealista es una metáfora de registro espiritual y social, donde su lógica emana de la comprensión de dichos temas gracias a una simbología que progresivamente va creciendo y obviándose, dejando que el espectador resuelva sus dudas dependiendo de su nivel de raciocinio, apertura o negación. La ignorancia no es una opción, pues a pesar de su abstracción, en la fábula especulativa hay momentos reflexivos que otorgan la oportunidad de aceptar o rechazar el contenido, pues si bien el gusto no es debatible, la calidad es ineludible en todos los sentidos.

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Acerca del autor

El Fett   @El_Fett   cinescopia.com

El más realista y cabrón crítico de cine que pueda existir. Ente sin misericordia que tiene el halago de transmitir a los mortales su sentir y sabiduría en el mejor recinto sobre el séptimo arte. Cinéfilo de corazón y crítico crudo por vocación. Alter ego del Licenciado en mercadotecnia y RRPP Oscar M Rodríguez (FB) Sigueme en twitter @El_Fett


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